Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra cuidando

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra cuidando en el contexto de una oración.

Término cuidando: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cuidando" aquí tienes una selección de 17 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cuidando para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Pasó su niñez cuidando el ganado.
  • ¡Quedarse aquí cuidando a esta pobre.
  • Pasaba las noches sin dormir cuidando del niño.
  • ¿Se ha de estar siempre hecho un esclavo, sembrando patatas o cuidando cerdos?
  • El Delfín se acercó y poniéndole un pie sobre el pecho, cuidando de no apretar, dijo.
  • Doña Virginia dijo a sus visitantes que aquel día estaba de guardia, cuidando a una parturiente.
  • Se distraía cuidando y mimando a los niños de sus hermanas, a los cuales quería entrañablemente.
  • Lo haré, sí, señor contestó al fin, cuidando luego de buscar inconvenientes al plan del sacerdote.
  • Había nacido en lo más alto de la montaña y hasta los veinte años había servido en los Puertos, cuidando ganado.
  • Bajaron cautelosamente la escalera, cuidando de no zapatear, previsión que el endiablado estrépito de la cencerrada hacía de todo punto ociosa.
  • Cuando llegó a los pastores que estaban en vela, cuidando sus rebaños, don Cayetano recordó su grandísima afición a la égloga y se enterneció muy de veras.
  • Allá quedaba el modesto marido, el humilde empleado del Banco, de cuerpo pequeño, de rostro de ángel envejecido, atusando el bigotillo gris y cuidando de la prole.
  • Las monjas estaban contentas de ellas, y aunque les agradaba ver tanta piedad, como personas expertas que eran y conocedoras de la juventud, vigilaban mucho a la pareja, cuidando de que nunca estuviese sola.
  • Ahora se ha descubierto que el tal don Ramón no compraba papel, y cuando le daban una cantidad con tal destino la dedicaba a la Bolsa, cuidando de entregar los intereses al cliente, como si en realidad existiesen los títulos.
  • Había ahorrado a su madre el gasto de una criada, cuidando fervorosamente a sus hermanitos, aguantando sus rabietas de criaturas nerviosas, y hacía ya diez años que ganaba su salario en Las Tres Rosas, entregándolo íntegro a la mamá.
  • Y mientras tanto, escuchaba a Tónica, cuidando de ladear el paraguas para que la cubriera bien, y mirando al suelo, como encantado por el trozo de enagua blanca al descubierto y las pequeñas botinas que saltaban los charcos con una graciosa ligereza de pájaro.
  • Cinco ó seis generaciones de Barrets habían pasado su vida labrando la misma tierra, volviéndola al revés, medicinando sus entrañas con ardoroso estiércol, cuidando que no decreciera su jugo vital, acariciando y peinando con el azadón y la reja todos aquellos terrones, de los cuales no había uno que no estuviera regado con el sudor y la sangre de la familia.