Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra curioso

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra curioso en el contexto de una oración.

Término curioso: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "curioso" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra curioso para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Son cosas de mujer, señor curioso.
  • ¿Hay caso más curioso que el de Torquemada, de origen judío?
  • Cómo se tocan los extremos del inmenso ramaje es curioso de ver.
  • Porque dirá el curioso, y con razón, que qué tienen que ver las bocas con aquella mujer.
  • Soy, además, al decir de mi familia, un tanto novelero, un tanto curioso y amigo de novedades.
  • Realmente era el ama objeto curioso, no sólo para los payos, sino por distintas razones, para un etnógrafo investigador.
  • Espera, te contaré dijo Aurora con cautela, asegurándose de que ningún curioso se destacaba de la tertulia para acecharlas.
  • Formaron corro en torno suyo algunos oficiales, y yo, más curioso que ellos, me volví todo oídos para no perder una sílaba.
  • Creía que se bailaba en los salones la polka íntima que él, años atrás, había visto bailar en Madrid, con ocasión de cierto viaje curioso.
  • Se notaba más despierto, más perspicaz para comprender, más curioso de los secretos de la ciencia, y le interesaba ya lo que antes le aburriera.
  • El premio me costó batalla nueva, y sólo pude recogerlo entre molestias sin cuento, por culpa del maíz deleznable, curioso, importuno, entremetido.
  • Es curioso observar cómo nuestra edad, por otros conceptos infeliz, nos presenta una dichosa confusión de todas las clases, mejor dicho, la concordia y reconciliación de todas ellas.
  • Es curioso el empeño de esos señores de hacerse a la mar en busca de un enemigo poderoso, cuando en el combate de Finisterre nos abandonaron, quitándonos la ocasión de vencer si nos auxiliaran a tiempo.
  • En nuestras lanchas iban españoles e ingleses, aunque era mayor el número de los primeros, y era curioso observar cómo fraternizaban, amparándose unos a otros en el común peligro, sin recordar que el día anterior se mataban en horrenda lucha, más parecidos a fieras que a hombres.