Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra cursis

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra cursis en el contexto de una oración.

Término cursis: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "cursis" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra cursis para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Aquellas vecinas eran cursis.
  • Seréis cursis, ¿lo entendéis?
  • Las cursis, si eran bonitas ya no parecían cursis.
  • ¡Morirme yo aquí, para que me lleven en esos carros tan cursis! No.
  • Sólo se degradan tanto las cursis y alguna dama de aldea en tiempo de feria.
  • La que tocaba el harmonium hacía en los descansos unos ritornellos muy cursis.
  • ¿Qué iban a hacer ellas cuando se vieran confundidas entre las cursis que paseaban a pie por la Alameda?
  • ¡Vaya todo por Dios! o bien ¡qué par de cursis nos han tocado en suerte! Pero Ronzal, como si cantaran.
  • Los talleres cursis y embarazosos cargados con aceite y vinagre y con más especias que un barco de Oriente.
  • Todo se concilia, o se resuelve la antinomia como dicen los filósofos cursis, considerando que el ser bípedo no es para todos.
  • A la derecha veíanse dos cursis acompañadas de una buscona y obsequiadas por un señor que les decía mil tonterías empalagosas.
  • ¡Dios tenga compasión de mí! Y el diablo cargue con estas santas cursis, con estas fundadoras de establecimientos que no sirven para nada.
  • Pero lo desecharon por no estar siempre entre franceses, así como se excluyó el Imperial por los toreros, y otro por las cursis que lo invadían.
  • No era una de esas torres cuya aguja se quiebra de sutil, más flacas que esbeltas, amaneradas, como señoritas cursis que aprietan demasiado el corsé.
  • La otra le dijo que ella y toda su familia eran unas cursis muertas de hambre, y gracias a que se interpusieron otras vecinas, no se tiraron de los pelos.
  • No le imitaba en el vestir, ni en las maneras, porque discretamente, al notar algunos conatos de ello, don Álvaro le había hecho comprender que tales imitaciones eran ridículas y cursis.
  • ¡Reírse de ellas! ¡Las muy cursis! Mejor harían en darse una vueltecita alrededor de ellas mismas, pues no es muy chic ir siempre a los bailes con el mismo dominó blanco, de modo que al entrar con la careta puesta, toda la pollería gritaba.
  • No tengo ahora la cabeza para cuentas, pero creo que arreglando tus negocios todavía salvaré algún piquillo de tu embrollada fortuna, y con esto y lo que yo os daré podréis vivir como viven esas personas honradas y modestas a las que llamáis cursis despreciativamente.
  • Hablaban con los amigos que ocupaban las bolsas de los palcos principales, y hacían señas ostentosas y nada pulcras a ciertas señoritas cursis que no se casaban nunca y vivían una juventud eterna, siempre alegres, siempre estrepitosas y siempre desdeñando las preocupaciones del recato.