Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "dada" aquí tienes una selección de 15 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra dada para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La perfección es dada a pocos.
- Pero la misma Ana, tan dada a cavilaciones, tenía poco tiempo para ellas.
- Hay alguien que te castiga, haciendo que la deshonra no pueda servirte de Dada.
- Cuando me siento con ganas de llorar y dada a todos los demonios, ¿sabe usted qué hago?
- Dada su tendencia práctica, era un poco paradójica esta resistencia suya a ser protegido.
- Pero la noticia, dada así con tales detalles, como el pelo negro, el número de la casa, era un jicarazo tremendo.
- Bien, pero habrá un punto en que estemos todos de acuerdo, por ejemplo, en la utilidad de la fe para una acción dada.
- Al llegar a una aldea negra, la rodeaban durante la noche, y a una señal dada comenzaban a tirar tiros y a dar gritos.
- Yo intentaba apaciguarlos, pero no era fácil siempre, dada la terquedad del irlandés y la irritabilidad de mi paisano.
- Sin que Ana sospechase nada, porque Mesía había cumplido su palabra, dada a Frígilis, de despedirse por escrito para un viaje electoral, urgentísimo y breve.
- Y no estuvo muy feliz Juan Pablo, en la elección de aquel día para hacer a doña Lupe la proposición de empréstito, pues encontró a la capitalista dada a todos los demonios.
- Quiso la dama hablarle, y no pudo decir una palabra, pues con todo su talento y práctica del mundo no acertaba con la clave de las ideas que ante aquel hombre, dada la situación de él, debía desarrollar.
- Dada la complicación de red, la subdivisión atomística que caracteriza a la propiedad gallega, un poco de descuido o mala administración basta para minar los cimientos de la más importante fortuna territorial.
- Como el marinero que me acompañaba era francote y alegre, el viaje fue todo lo agradable que yo podía esperar, dada la situación de mi espíritu, aún abatido por la muerte de Marcial y por las últimas escenas de que fui testigo a bordo.
- No sé si usted sabrá que la Constitución Universi Domini de 1622, dada por la santidad de Gregorio XV le llama a usted y a otro como usted execrables traidores, y la pena que señala al crimen de solicitar ad turpia a las penitentes, es severísima.