Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra damos

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra damos en el contexto de una oración.

Término damos: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "damos" aquí tienes una selección de 10 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra damos para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Sin nosotras las que los damos, se acabaría el mundo.
  • Si es en la iglesia, y come en el pecho, nos damos sanctus aunque sea al introibo.
  • Nosotras nos llevamos al niñito, y le damos a usted una cantidad para que se remedie.
  • Por eso damos a todo el universo, desde la gota de agua hasta Sirio, una intención humana.
  • Bajaba, sin embargo, muy aprisa, sin sentir sus propios movimientos, como en las espantosas caídas que damos soñando.
  • Le damos bromas con Olimpia y la pieza que toca, diciéndole que su adorada es muy romántica y que no tenga miedo de casarse, porque no come.
  • Vemos aupados por las multitudes a hombres fatuos, mientras nosotros, que damos a la Humanidad lo más preciado, la belleza, permanecemos desamparados.
  • ¡Qué limitada inteligencia la nuestra! No comprendemos nada, pero nada, de lo que Él hace, y nos devanamos los sesos por adivinar el sentido de ciertas cosas que pasan, y mientras más vueltas les damos menos las entendemos.
  • Señores, éste es un niño inocente, y ha pocos días que está con ese escudero, y no sabe dél más que vuestras merecedes, sino cuánto el pecadorcico se llega aquí a nuestra casa, y le damos de comer lo que podemos por amor de Dios, y a las noches se iba a dormir con él.
  • Anda, bobillo que si te inquietaban mujeres, bien sabes tú que soy yo fiel perpetuo en esta tierra de esa mercaduría, y que me sustento de las posturas, así que enseño como que pongo, y que nos damos con ellas en casa, y no andarte con un pícaro y otro pícaro, tras una alcorzada y otra redomadona, que gasta las faldas con quien hace sus mangas.