Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "dándole" aquí tienes una selección de 54 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra dándole para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡Ya están dándole vueltas!
- Preguntó a Tom dándole las flores.
- Yo me acerqué a él, y dándole un empujón, le dije.
- Chulita, no te vayas le dijo, dándole un palmetazo en el muslo.
- Pero no pudo porque entró doña Lupe dándole prisa para marcharse.
- Vamos, Rosita, no te pongas así, y perdóname le dijo dándole un beso.
- Tienes razón (abrazándola con nervioso frenesí y dándole la mar de besos).
- Poco mal y bien quejado afirmó el otro Rubín, dándole palmadas en el hombro.
- Si viniera el médico la aplacaría dándole esos pinchacitos que llaman yeciones.
- Luego Fernando siguió dándole al fuelle con intermitencias, hasta que se cansó.
- Pero dándole parabienes por su boda y el buen fin que su reclusión había tenido.
- Acostose también ella, y estuvo dándole conversación hasta que le entró sueño.
- Entre dientes le cantaba una canción de adormidera, dándole palmadas en la espalda.
- Bien, bien, tiíta exclamó Elvira abrazándola y dándole un beso, no te enfades así.
- Foja se cansó de ser prudente y preguntó a Trabuco dándole un golpecito en el hombro.
- Dándole un poquito, nada más que una miajita, la consuelo, y aquí no puede haber vicio.
- Otros síntomas percibió que le acaloraron la fantasía, dándole no poco en qué cavilar.
- Tengamos formalidad (dándole palmadas en el hombro), porque si no le cría bien, le pondremos ama.
- La lluvia me parece caer sobre mi alma, como en una tierra seca, refrescándola y dándole alegría.
- Musotros los viudos estamos como queremos dijo volviéndose a Maxi y dándole un palmetazo en el hombro.
- Véase por dónde yo le podría ayudar a su obra, dándole media docena de llaves viejas que tengo aquí.
- Esta vez se equivocó dándole a don Víctor más tiempo de vida del que le otorgó la bala de don Álvaro.
- A derecha e izquierda, como dándole guardia caminaban con paso solemne acólitos con sendas hachas de cera.
- Ayúdeme usted, no tenga usted mal genio le dijo Martín a la muchacha tomándole la mano y dándole un duro.
- Le tomó la mano, reteniéndosela un rato, y dándole con la otra suya unos golpecitos añadió con un suspiro.
- Quitose también las medias y echó a correr detrás del gato, cogiéndolo por el rabo y dándole muchas vueltas.
- Y la viuda, al llegar a esta conclusión, le miraba fijamente, dándole a entender que en él estaba la solución.
- Aguárdate un poco, Naya le dijo familiarmente, dándole, según costumbre entre curas, el nombre de su parroquia.
- Le convenció ella dándole todo lo que quiso o lo que había, y el angelito se quedó dormido en su cuna de mimbres.
- Y expresó su disgusto dándole al pícaro de Juanito una bofetada, que para ser de mujer y en broma resonó bastante.
- La barba espesa y crespa se le comía gran parte del rostro, dándole un aspecto terrorífico de bandido de melodrama.
- El plan más prudente era tomar otro cuarto y despedir luego a Patricia, dándole una buena propina para que se callara.
- Mauricia creía que estaba ya bastante iluminada, porque la excitación encendía sus ideas dándole un cierto entusiasmo.
- Si es todo un caballero formal declaró la señorita dándole un beso en su cara sucia que aún olía a la endiablada pintura.
- Allí estaba él, ayudando á su amo, dándole pedazos de carnero desollado y espantando las nubes de moscas que cubrían la carne.
- Y así fué conduciéndole hasta su barraca, donde quedaron él y los amigos vigilándolo, dándole consejos para que no cometiese un disparate.
- Este solía ser el periodo culminante de la disputa, que concluía dándole la señora a su sirviente una gran bofetada y rompiendo la otra a llorar.
- Preguntáronme su nombre, y no bien lo dije, cuando el uno de los estudiantes se llegó a él medio llorando y dándole un abrazo apretadísimo, dijo.
- Le escribía algunas cartitas, reiterándole sus consejos y dándole otros nuevos para el día ya próximo en que la reconciliación debía efectuarse.
- Y fue que el pillete del sobrinito, confabulado con sus amigotes, logró embriagarle, dándole subrepticiamente un Chinchón capaz de marear a una piedra.
- Pero después pensó que aquella respuesta podía servir para desanimar a Mesía dándole a entender que ella no había entrado en aquel pacto de sordomudos.
- Pero todo se volvía contar el lance con Aurora, dándole proporciones trágicas, y una vez concluido, lo empezaba de nuevo, revelando contra la que fue su amiga una saña implacable.
- Había llegado frente a San Juan, y su mirada, cada vez más indecisa y obscura, se fijó en la célebre veleta, en el pajarraco que doraba el sol, dándole el brillo de un ave del Paraíso.
- El Arcediano, en cuanto calló el órgano, como quien quiere interrumpir una broma con una nota seria, leyó la epístola de San Pablo Apóstol a Tito, capítulo segundo, dándole una intención que no tenía.
- Pero, por medio de un agente de Bolsa muy discreto, se hizo una operación en que la chulita figuraba como compradora de cierta cantidad de acciones del Banco, dándole además, de mano a mano, algunas cantidades en billetes.
- Cuando él gemía o respiraba muy fuerte, le arrullaba dándole suaves palmadas en la espalda, y por no apartar sus manos de aquella obligación, siempre que quería saber si sudaba o no, acercaba su nariz o su mejilla a la frente de él.
- El quinqué de la cocina con el tubo ahumado y sin pantalla, iluminaba la cara gitanesca de la criada, dándole un tono de bronce rojizo, y la cara pálida y serosa del señorito con sus ojeras violadas y sus granulaciones alrededor de los labios.
- Senquá modificó el estilo de Ayún, dándole más amplitud, variando más los tonos, haciendo, en fin, de aquellas sonatas graciosas, poéticas y elegantes, sinfonías poderosas con derroche de vida, combinaciones nuevas y atrevimientos admirables.
- Hasta que por fin, el espíritu innovador del siglo hermoseó la falla, dándole un aspecto artístico, encerrando el montón de esteras y trastos viejos entre cuatro bastidores pintados y colocando encima monigotes ridículos para regocijo de la multitud.
- Después era Aurora sola la que cometía el nefando crimen, penetrando de puntillas en la alcoba, dándole a oler un maldecido pañuelo empapado en menjurje de la botica, y dejándola como dormida, sin movimiento, pero con aptitud de apreciar lo que pasaba.
- ¡ni una vez sola, desde la aparición de don Álvaro a caballo había pasado por su cerebro la imagen grave y airosa del respetado, estimado y admirado padre espiritual! Y ahora se presentaba de repente dándole un susto, como sorprendiéndola en pecado de infidelidad.
- ¡Cómo decir que estás peor porque se ha procurado distraerte! ¡animal! ¡qué sabrá él lo que es una mujer nerviosa, de imaginación viva! De fijo que si no estoy yo aquí, te consumes todo el día pensando tristezas, y dándole vueltas a la idea de tu Quintanar ausente.
- De una manera y otra, casado y soltero, trabajando por su cuenta y por la ajena, siempre mal, siempre mal, ¡hostia! La vida inquieta, las súbitas apariciones y desapariciones que hacía, y el haber estado en gurapas algunas temporadillas rodearon de misterio su vida, dándole una reputación deplorable.
- Y aquella mañana, al acercarse a ella para decirle cuánto había padecido con la ausencia de aquellos días (si bien ocultando los restreñimientos que le habían tenido obseso y en cama), al ir a rezarle al oído el discursito que traía preparado estilo Feuillet pasado por la sacristía Obdulia le había vuelto la espalda y no una vez, sino tres o cuatro, dándole a entender claramente, que non erat hic locus, que a él sólo se le toleraría en la iglesia.