Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra debajo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra debajo en el contexto de una oración.

Término debajo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "debajo" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra debajo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Debajo había una firma ilegible.
  • Pronto estuvieron debajo de ellos.
  • Y cayó Juanito debajo de la mesa.
  • Yo metíme luego debajo de la tarima.
  • ¿Qué esconde debajo de su capa gris?
  • Cuando se metió usted debajo del banco.
  • Pero ahora le tenía debajo de los pies.
  • Sin duda debajo de la de Pablos hay algo.
  • Ana salió con el libro debajo del brazo.
  • Y nosotros aquí, debajo de esta bóveda.
  • ¿Que no había pasiones debajo de la sotana?
  • Yo no me metí debajo de ningún banco, tocaya.
  • Añadió sacando de debajo del manto un objeto.
  • Debajo de la toldilla hacía un calor horrible.
  • Dice Juan que se metió usted debajo de un banco.
  • Metiose debajo de la cama, donde tenía un cofre.
  • Le echaré muchas firmas debajo, y verá si vale.
  • Debajo de las pestañas asomaba un brillo singular.
  • La quinta de don Juan, la barca debajo del balcón.
  • Por debajo de esto ¿qué significaban los símbolos?
  • ¡Qué humanidad tan farsante! El pobre siempre debajo.
  • Un mundo que se ve, y otro que está debajo, escondido.
  • Pero lo miras cabeza abajo y por debajo de tus piernas.
  • Cuidaba de que no asomasen debajo de la túnica morada.
  • Andresito y Amparo se pellizcaban por debajo de la mesa.
  • La pobre siempre debajo, y las ricas pateándole la cara.
  • Pasémosle a una de las nuestras y miremos debajo de ella.
  • Le dijo sacando por debajo de la capa la mano del cadáver.
  • Debajo de una tejavana, dentro de la guardilla de una casa.
  • Él, por esconderse, asió de los otros para meterse debajo.
  • De Pas no le conoció hasta que le vio debajo de su balcón.
  • Ahora que he ganado el pleito y está ella debajo, la perdono.
  • Dame esos paquetes, y métete este armatoste debajo de la capa.
  • Don Basilio, por su gusto, se habría metido debajo de la mesa.
  • ¿De quién era aquel pie que debajo de la mesa pisaba el suyo?
  • Sin duda buscaba algún mueble debajo del cual se pudiera meter.
  • Desarrebozóse y hallé que debajo de la sotana traía gran bulto.
  • Cuál, para culcusirse debajo del brazo, estirándole, se hacía L.
  • Las paredes estaban carcomidas por debajo de las hiedras negruzcas.
  • Ella tenía razón contra todos, pero estaba debajo, era la vencida.
  • Alguna vez se habían de imponer los pobres y quedar los ricos debajo.
  • Esperaré yo también contestó el otro sentándose debajo de Ballester.
  • Debajo de la lámpara se le figuró ver una sombra mayor que otras veces.
  • Bárbara, que debajo de la mantilla de la rata eclesiástica veo un bulto.
  • Otra sacaba de debajo de la cama un zoquete de pan y empezaba a comérselo.
  • Debajo de los títulos pomposos no había más que vulgaridad a todo pasto.
  • Alargó el brazo para sacar de debajo de la mesa algo que ocultó al entrar.
  • ¡Vaya una familia! Eran gitanos como los que duermen debajo de los puentes.
  • Debajo de la piel fina del guante la sensación fue más suave, más corrosiva.
  • Verán decía, cómo saca ella de debajo de las piedras siete yernos de primera.
  • Los ojos, pequeños, grises y vivos, debajo de unas cejas largas y amarillentas.
  • A los lados del arco había dos ventanas y debajo de ellas dos bancos de piedra.
  • ¡ay!, la dichosa mona me tiene debajo de su pie como tiene San Miguel al diablo.
  • Tenía en su camarote una virgen peruana, con dos ramas de romero bendito debajo.
  • Debajo del cuarto del capitán se encontraba la sala de armas y la Santa Bárbara.
  • Allí estaban, asomando a veces debajo de aquel terciopelo morado, entre el fango.
  • Ahora, cuélgueme usted la Virgen de las Angustias debajo del Señor, y a los lados.
  • ¡Esa lámpara, seor bandido! y tú, hija de perdición, no ocultes debajo del mandil.
  • Que toda aquella maleza era un sudario ocultando debajo de él centenares de cadáveres.
  • ¡Eso no, madre! Yo los tengo a todos debajo del zapato, y los aplasto el día que quiero.
  • Se la arrojaba sin inconveniente al señor Magistral cuando pase triunfante por ahí debajo.
  • En cuanto a don Víctor, al pasar debajo de su balcón el Magistral y Ana preguntó a Mesía.
  • Debajo carbonería, a cuatro pasos carnicería, y en la esquina próxima tienda de ultramarinos.
  • Seguimos avanzando y salimos debajo de una chimenea inclinada que formaban dos lajas de pizarra.
  • En la sala, debajo del altar, estaba el equipaje de Ohando, consistente en un baúl y una maleta.
  • Se llegó a decir que había llevado al templo, debajo de la capa, una botella de anís del mono.
  • Y poco a poco, junto a la camilla, una mesa cubierta con gran tapete debajo del cual hay un brasero.
  • ¡Yo soy una mamá! Y oía debajo de su cabeza un rumor dulce que la arrullaba como para adormecerla.
  • No es eso, hijo mío, no es eso respondía el Obispo sofocado, con ganas de meterse debajo de tierra.
  • Vamos ahora a otra cosa dijo la joven, sacando de debajo del manto una mano, en la que tenía una carta.
  • ¡No me tires! ¡No me tires! gritó Obdulia que sintió las manos de su ex amante debajo de las piernas.
  • No tuvo inconveniente en emprender por la cuesta abajo un trote ligero, con el paraguas debajo del brazo.
  • La puerta estaba rota por debajo, roída por las ratas, con grietas que la cortaban de un extremo á otro.
  • Lo que yo quisiera saber ahora es dónde está mi sombrero dijo él, mirando debajo de la mesa y del sofá.
  • El viejo ha sacado de debajo de la capa un grueso cartapacio y mientras lo ponía sobre la mesa ha repetido.
  • ¡Pues es muy bueno esto para haber de estudiar! Miraron las camas y quitáronlas para ver debajo, y dijeron.
  • Son anfibios que se preparan a vivir debajo del agua la temporada que su destino les condena a este elemento.
  • Ana se sentía caer en un pozo, según ahondaba, ahondaba en los ojos de aquel hombre que tenía allí debajo.
  • Saludó Mesía de lejos y no vaciló en acercarse a la Rinconada, hasta llegar debajo del balcón de la Regenta.
  • El agua volvía a azotar a los del duelo en diagonales, que el viento hacía penetrar por debajo de los paraguas.
  • Fulano, que estaba por debajo de mí en la Ordenación de pagos, tiene ya veinte, y yo llevo diez años con catorce.
  • Más de un millar de cabezas que pasaban por debajo de los balcones con la raya partida y el pelo aceitoso o rizado.
  • Al descuido hacía que se le viese por debajo de la capa un trozo de disciplina salpicada con sangre de las narices.
  • Los triunfos de su amor propio no le impedían ver que debajo del trofeo de su victoria había una víctima aplastada.
  • ¡Muchísimo más gorda! continuó el ratón imperturbable, y toda rollada, rollada, rollada, que cabía allí debajo.
  • Que permanece a un lado silenciosa, apoyada la cara en la mano izquierda y la derecha puesta debajo del codo izquierdo.
  • Había pasado por debajo de la cadena, y el empleado acababa de detenerle casi en la misma cabeza del tren que avanzaba.
  • Este por debajo de cuerda y conteniéndose en lo que se refería a la simonía y despotismo que se achacaba al Provisor.
  • Debajo, encerrado en un patinoso marco dorado, pendiente de un viejo listón descolorido, hay un dibujo de Ramón Casas.
  • Debajo del árbol, en la tierra y sobre la hierba húmeda, se veían algunas gotas de sangre, pero Martín había huído.
  • El taconeo irrespetuoso de las botas imperiales, color bronce, que enseñaba Obdulia debajo de la falda corta y ajustada.
  • El Magistral no era el hermano mayor del alma, era un hombre que debajo de la sotana ocultaba pasiones, amor, celos, ira.
  • Pero entonces se verían las piernas ¡qué horror!, los pantalones negros, el varón vergonzante que lleva debajo el cura.
  • Y porque el día también llovía, y andaba rezando debajo de unos portales que en aquel pueblo había, donde no nos mojamos.
  • Una mano daba contra el suelo, y tenía la otra metida debajo del cuerpo, dando al brazo una vuelta que parecía inverosímil.
  • Debajo, todavía estaba la galería inferior con sus centinelas, pero en esta parte de popa era donde había menos vigilancia.
  • Ana se había echado sobre el tronco porque se mareaba viendo el agua blanca que ladraba debajo como el perro enfrente de ella.
  • Debajo del cuarto del teniente, el pañol del pan, y debajo de nuestro cuarto, que se llamaba Cámara de los vascos, la despensa.
  • Debajo de su cuarto había una terraza sombría, musgosa, con algunos jarrones con chumberas y piteras donde no daba nunca el sol.
  • Debajo de un pañuelo de seda negro que cubría su cabeza, atado a la barba, asomaban trenzas fuertes de un gris sucio y lustroso.