Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "debiera" aquí tienes una selección de 19 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra debiera para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No debiera hacerlo.
- Es verdad que debiera yo.
- Debiera llevar algo que duela.
- Esto último no lo debiera haber pensado.
- La liberación no debiera llamarse suicidio.
- Allí debiera estar ese canalla toda su vida.
- A ti debiera Dios darte un canario de alcoba todos los años.
- Una cosa era lo que debiera estar pensando y otra lo que pensaba sin poder remediarlo.
- Mi relato no será tan bello como debiera, pero haré todo lo posible para que sea verdadero.
- Como si persona tan insignificante debiera de estar borrada de la memoria de personaje tan alto.
- Don Álvaro había estrechado la mano de la Regenta que no la había retirado tan pronto como debiera.
- Así debiera ser siempre le decía a Saturnino que estaba decidido a emborracharse para no desentonar.
- Pero ahora, créelo, me alegraría de que me debiera lo menos doscientos, para perdonárselos también.
- (Ballester tomaba una actitud que a él le parecía aristocrática), decía que a quien debiera usted querer es a mí.
- Sin pensar siquiera en que llovía, sin acordarse de que el cielo era un sudario en vez de un manto azul, como debiera.
- Hay momentos en la vida de los pueblos, digo, en la vida de los hombres, en que uno debiera tener mil bocas para con todas ellas a la vez.
- Pero los esposos Arnaiz no podían llamarse ricos, porque con tanto parto y tanta muerte de hijos y aquel familión de hembras la casa no acababa de florecer como debiera.
- ¡Ah! Napoleón debiera confiar el mando de la escuadra a algún español, a ti por ejemplo, Alonsito, dándote tres o cuatro grados de mogollón, que a fe bien merecidos los tienes.
- Debieran estos nombres escribirse con letras de oro en los antipáticos salones de la Vicaría, para eterna ejemplaridad de las generaciones futuras, y debiera ordenarse que los sacerdotes, al leer la epístola de San Pablo, incluyeran algún parrafito, en latín o castellano, referente a estos excelsos casados.