Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "decidió" aquí tienes una selección de 44 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra decidió para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- El se decidió.
- Andrés decidió ir a verla.
- No sé qué se decidió de esto.
- Pensó en Lulú, y decidió ir a verla.
- Una vez Hurtado decidió no volver más por allá.
- Al llegar a Aranjuez se decidió a bajar del tren.
- Andrés decidió estudiar con energía durante el verano.
- Nos faltaba el agua, y se decidió que nos acercáramos a la costa.
- En la primavera decidió marcharse y presentar la dimisión de su cargo.
- Fue el Jueves Santo por la mañana cuando Juanito se decidió a emprender el asunto.
- Cuando concluyó el bachillerato se decidió a estudiar Medicina sin consultar a nadie.
- No podía dormir, y después de ensayar varios hipnóticos, se decidió a tomar morfina.
- La suerte fue que vino Patricia, y entonces se decidió la señora a asistir a la ceremonia.
- Para resistir mejor su cruz, decidió tomarle afición al oficio de enfermero y lo consiguió.
- No pudo al fin con esta soledad y decidió llevar a su confesor, al padre Alvarez, su congoja.
- Entonces don Álvaro, a quien Ana había dirigido una mirada animadora y suplicante, se decidió.
- Decidió en su fuero interno que la culpa de todo era de Bautista y esta decisión le tranquilizó.
- Doña Julia decidió que Margarita, Andrés y Luisito fueran a pasar una temporada a casa de los tíos.
- Quién fué el primero que se decidió á pasar el puentecillo que unía el camino con los odiados campos.
- Andrés decidió limitar la alimentación, tomar sólo vegetales y no probar la carne, ni el vino, ni el café.
- ¡Qué tristeza! ¡Qué malestar físico le producía aquel ambiente! A principios de septiembre, Andrés decidió dejar la fonda.
- Al fin, el tío, en vista de las protestas, se decidió a destrozar la pieza, pues en su calidad de solterón sabía un poco de todo.
- XII AL fin Gertrudis no pudo con su soledad y decidió llevar su congoja al padre Alvarez, su confesor, pero no su director espiritual.
- De Pas, como si su voluntad dependiese de la máquina del reloj, se decidió de repente y tomó por la calle de la derecha, cuesta abajo.
- Dudaba, permanecía quieto, como el que desea retrasar el momento de una resolución importante, y al fin se decidió á bajar al mercado.
- A sus amigos no le interesaban estos comentarios y filosofías, y decidió, una mañana de un día de fiesta, ir a ver a su tío Iturrioz.
- Pero viendo la protesta de todos, decidió acercarse a la costa africana, enterrar allí los cofres en un sitio seguro y volver a las Canarias.
- Cuando Feijoo entró en el café de Madrid, Juan Pablo no había llegado aún, y decidió esperarle en el sitio que su amigo acostumbraba ocupar.
- No le pareció prudente al capitán intentar el paso por el estrecho de Magallanes, y se decidió a doblar el Cabo de Hornos, a gran distancia de tierra.
- Decidió retirarse, descontento de no haber encontrado solo a Juan Pablo, pues delante del farmacéutico no podía hablar del espinoso asunto que entre manos traía.
- Cuando la pobreza llamó a las puertas, y Paula se decidió a dejar su comercio, De Pas decretó dedicar los pocos cuartos que sacaron libres a la industria ganadera.
- Aquellas palabras ocasionaron un conflicto, porque Manolo el Chafandín, que era un chulo aburrido, de estos cobardes, decidió pedir explicaciones a Lulú de sus palabras.
- Casados en secreto, recorrían después todas las provincias, y para ayuda del presupuesto conyugal la enamorada joven, que era hija de padres ricos, se decidió a pisar las tablas.
- Y don Fermín de Pas llegó al caserón de los Ozores, vio a don Tomás Crespo desaparecer por la plaza, entró en el portal y se decidió a saludar a don Víctor, que abría la puerta, y subió con él.
- IV ABURRIMIENTO Las gestiones para encontrar un pueblo adonde ir no dieron resultado tan rápidamente como Andrés deseaba, y en vista de esto, para matar el tiempo, se decidió a estudiar las asignaturas del doctorado.
- De Pas se acordó de su madre, de los Jesuitas, de Barinaga, de Glocester, de Mesía, de Foja, del Obispo, y aunque con repugnancia se decidió a sacar todo el partido posible de aquella conversión que se le venía a las manos.
- Fortunata daba suspiros, sin que el anciano se enterase de esta expresiva manifestación de disgusto, y al fin, ella, comprendiendo que era inútil esperar de aquella ruina apuntalada un consuelo y un consejo, decidió retirarse.
- Anita, a quien las confesiones emborrachaban, cuando sabía que entendía su confidente todo, o casi todo lo que ella quería dar a entender, se decidió a decir al Magistral lo demás, lo que había venido detrás del hastío de aquella tarde.
- Quince días había vivido sola en poder de criados aquella pobre niña, huérfana y enferma, pues doña Anuncia no se decidió a emprender el viaje de las veinte horas hasta que se le pidió esta obra de caridad en nombre de su sobrina moribunda.
- Ilustración VII POR EL PACÍFICO Aunque el plan nuestro era bajar por el Pacífico, hasta llegar al paralelo 50 a 55 al sur, se decidió ponerse en rumbo hacia las islas de Taití y desembarcar en cualquiera de ellas por lo menos a la mitad de los chinos.
- Ripamilán, con mal acuerdo, y sin que lo supiera el Magistral, se decidió a tomar la pluma y publicar en el Lábaro un articulejo, sin firma, defendiendo a su amigo, a las Salesas, y a la gramática, maltratada por el periódico progresista, según el canónigo.
- Cuando don Carlos decidió vivir en Loreto todo el año, para hacer economías, Ana le besó en los ojos y en la boca y fue por un día entero la niña expansiva y alegre que había empezado a brotar antes de ser trasplantada al invernadero pedagógico de doña Camila.
- Y como la hija única del contramaestre se hallase casada con un antiguo criado de la casa, resultando de esta unión un nieto, Medio hombre se decidió a echar para siempre el ancla, como un viejo pontón inútil para la guerra, y hasta llegó a hacerse la ilusión de que le gustaba la paz.
- Empezó por tocar con los dedos tímidamente una pulsera de monedas antiguas que Jacinta llevaba, y viendo que no le reñían por este desacato, sino que la señora aquella tan guapa le apretaba contra sí, se decidió a examinar el imperdible, los flecos del mantón y principalmente el manguito, aquella cosa de pelos suaves con un agujero, donde se metía la mano y estaba tan calentito.