Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "decirlo" aquí tienes una selección de 64 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra decirlo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¡cómo decirlo!
- No basta decirlo.
- Hay que decirlo todo.
- Vergüenza da decirlo.
- ¿Por qué no decirlo?
- Pero debo decirlo todo.
- ¿por qué no decirlo claro?
- Le costaba mucho trabajo decirlo.
- ¡Oh! Aunque me esté mal el decirlo.
- Y al decirlo se fijó en la cara que puso.
- Pero esto que pensó se guardó de decirlo.
- No, que es usted fuerte no necesita decirlo.
- , ¡si no hay palabra que se preste a decirlo!
- No había acabado de decirlo, cuando pataplús.
- Lo que se rió con esto no hay para qué decirlo.
- Pero ya que ha llegado la ocasión, he de decirlo todo.
- Indicó Fortunata, no recatándose de decirlo en alta voz.
- Acabando de decirlo, echóse su escudilla a pechos, diciendo.
- Esto no podía yo decirlo a nadie de esta casa, y a él menos.
- Pudor, por decirlo así, más consciente y seguro de sí mismo.
- ¡Pues qué duda cabe! y al decirlo le temblaba el cuerpo todo.
- El valor propio de Julián era valor temblón, por decirlo así.
- ¡Y te atreves a decirlo! ¿De dónde procede el Espíritu Santo?
- Cuánto se regocijaba la señora con esto, no hay para qué decirlo.
- Y al decirlo, se conmovió extraordinariamente, velándosele la voz.
- Y no vacilo en decirlo agregó alzando la voz, como si se incomodara.
- Fortunata, preciso es decirlo, no estaba contenta, ni aun medianamente.
- No había acabado de decirlo, cuando oyeron los chillidos del pobre niño.
- No, yo no espío nunca, ya lo sabes, y has dicho eso no más que por decirlo.
- No me lo está a mí el decirlo, que soy su marido dijo el hombre, ni tratar de eso.
- Mira, Tití y al decirlo apechugaba contra su seno al animalito, me dicen que te eche.
- O Estupiñá no sabía nada, o si sabía no quería decirlo por no disgustar a la señora.
- Ana recordaba perfectamente cómo se llamaba aquel tipo de ministro, pero no quiso decirlo.
- Su esposa pareciome, para decirlo de una vez, una mujer guapísima, casi estoy por decir monísima.
- Yo tengo la franqueza de decirlo, y mis declaraciones le producen una gran satisfacción a este viejo.
- Gozamos de la felicidad de ustedes, porque, aunque me esté mal el decirlo, nosotros les apreciamos mucho.
- ¡cómo se entiende! Pero no había tenido tiempo de decirlo cuando una peladilla de arroyo le rozó la cara.
- Y, sin atreverse a decirlo, opinaba que los cuadros, aunque fuesen de grandes pintores, profanaban las iglesias.
- Nunca dice adonde va, y eso que, aunque me esté mal el decirlo, aquí se le traía con las mayores consideraciones.
- Y al decirlo, sus miradas chocaron con las de Sor Facunda, que se acercaba con semblante extraordinariamente afligido.
- Y miraba a los lados al decirlo tenía un precioso manuscrito de Felipe II, un documento político de gran importancia.
- Y para decirlo todo, sepa que en mucho, en mucho, debo al afán de no ser ingrata esta voluntad firme de hacerme buena.
- Le ruborizó el encuentro, pero hizo la vista gorda reflexionando que aquello era, por decirlo así, la antesala del altar.
- Porque la mirada de doña Lupe ejercía sobre él fascinación singularísima, y teniendo mucho que decir, no lograba decirlo.
- Sí y al decirlo parecía como que Gertrudis seguía sus propios pensamientos sin oir los de su compañero, aunque no era así.
- Y en cuanto a éste y al decirlo apretábalo contra su seno palpitante corre ya de mi cuenta, y o poco he de poder o haré de él un hombre.
- No era una manera de alentar los entusiasmos médicos de los alumnos, pero indudablemente el profesor lo creía así y hacía bien en decirlo.
- No se trataba de amor, porque lo que es amor, bien podía decirlo, él no lo había sentido nunca hasta que le hizo tilín la que ya era su mujer.
- Todo aquello, aunque a don Antonio le estaba mal el decirlo, lo había dicho y repetido cuantas veces hablaba con la viuda de su antiguo principal.
- Que al poco tiempo de sentir en sí este tic del razonamiento lo aplicó al oscuro problema lógico de la ausencia de su mujer, no hay para qué decirlo.
- Y la buena Teresa, a pesar de su encono, sentíase dominada por la admiración que profesaba a su marido, aquel modelo, aunque le estuviera mal el decirlo.
- Y en cuanto a su muletilla aunque le estaba mal el decirlo, gozaba el privilegio de poner nerviosa a doña Manuela, que tenía por tonto rematado a su antiguo dependiente.
- Las espinacas y el perejil son metódicos, amigos del orden, muy apegados a la casa donde siempre han vivido y donde, por decirlo así, están vinculadas las tradiciones de sus mayores.
- Y como la historia ha de atreverse a decirlo todo, según manda Tácito, sépase que Anita, casta por vigor del temperamento, encontraba exquisito deleite en verificar la justicia de aquellas alabanzas.
- Cuando vivía el padre de éste señalando a Juan y yo era sólo primer dependiente! Entonces, aunque me esté mal el decirlo, todos los años, al hacer el inventario, quedaban dos o tres mil duritos para guardar.
- Así como los ojos de Maximiliano miraban con inexplicable simpatía el disco de la noria, su oído estaba preso, por decirlo así, en la continua y siempre igual música de los canteros, tallando con sus escoplos la dura berroqueña.
- Y la Bolsa, aunque a él le estuviera mal el decirlo, era una gran institución, porque gracias a ella corría el dinero y había prosperidad, y un hombre podía emanciparse de la esclavitud del mostrador, haciéndose rico en cuatro días.
- Trepaba por un murallón medio deshecho ya, amparo de un viñedo colgado, por decirlo así, en la falda abrupta del monte, cuando del otro lado del baluarte que escalaba creyó sentir rumor de pisadas, que la finura de su oído no confundió con las del cazador.
- Despertaban curiosidad en los grupos de muchachas los vestidos y sombreros de toda aquella muchedumbre elegante, libre, en la cual había algunas, justo es decirlo, que habían pecado mucho más, pero muchísimo más que la peor de las que allí estaban encerradas.
- Apretaba el Tuerto contra su pecho corto y ancho trabuco, y, después de girar hacia todas partes el único lucero de su fea cara, de aguzar el oído, de olfatear, por decirlo así, el aire, arrimóse al murallón, medio arrodillándose tras de un seto de zarzas y brezo que lo guarnecía.
- Enganchaba la charrette e iba con Teresa, muy emperejilada, a pasear su nuevo lujo por la Alameda, entre los brillantes trenes, para que supieran más de cuatro que él también, aunque le estuviera mal el decirlo, era de la aristocracia, de la del dinero, que es la que más vale en estos tiempos.
- Y al decirlo, miraba al recién llegado al través de sus erizadas y salvajinas cejas, como el veterano al inexperto recluta, sintiendo allá en su interior profundo desdén hacia el curita barbilindo, con cara de niña, donde sólo era sacerdotal la severidad del rubio entrecejo y la compostura ascética de las facciones.
- , sólo cinco y no más que cinco, ni uno menos, ni uno más, ¡qué bonito! ¡Y no puede ser de otro modo, tiene que ser así!, y al decirlo me mostraba los cinco modelos en cartulina blanca, blanquísima, que ella misma había construído, con sus santas manos, que eran prodigiosas para toda labor, y parecía como si acabase de descubrir por sí misma la ley de los cinco poliedros regulares.
- Hay que añadir a las causas de aquel cariño, aunque me esté mal el decirlo, que yo, no obstante haber vivido hasta entonces en contacto con la más desarrapada canalla, tenía cierta cultura o delicadeza ingénita que en poco tiempo me hizo cambiar de modales, hasta el punto de que algunos años después, a pesar de la falta de todo estudio, hallábame en disposición de poder pasar por persona bien nacida.