Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra decoración

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra decoración en el contexto de una oración.

Término decoración: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "decoración" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra decoración para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • La decoración de bosque se había desplomado.
  • Pero en muebles y decoración de casa desbarraba.
  • Al contemplar esta decoración espléndida, me preguntaba.
  • Y una cosa mala, la perversión del gusto en la decoración religiosa.
  • ¡Déjame! Yo, al ver aquella decoración, comencé a perder el miedo.
  • La decoración de su cuarto consistía en una serie de botellas vacías, colocadas por todas partes.
  • Y cuando no, para que la cosa tenga carácter (¡vaya una palabra!), echan mano de las mantas jerezanas y arman una decoración de taberna.
  • Les faltaba el título para la decoración de la familia, y habían hablado con el viejo marqués de Vernay, y en principio la boda estaba concertada.
  • Las paredes estaban estucadas, como las de nuestras alcobas, porque este es un género de decoración barato en Madrid y sumamente favorable a la limpieza.
  • Frente a la ventana y formando ángulo recto con la cama habían puesto la mesa, que debía ser altar, y en ella estaba de rodillas Juan Antonio, el marido de Severiana, fijando en la pared todos los clavos que creía necesarios para suspender la decoración proyectada.
  • En los puntos más céntricos de la ciudad habíanse levantado los altares, enormes fábricas de madera y cartompiedra que llegaban a los tejados, con decoración gótica o corintia, erizados de mecheros de gas, y en su parte media la repisa, en la que se ostentaba el diplomático de Caspe con su hábito de dominico y un dedo en alto entre cirios y flores.
  • A pesar de su aspecto de decoración de ópera, que tanto entusiasmaba a doña Manuela, el tal chalet no pasaba de ser una casa de vecindad, enclavado como estaba entre otras construcciones de la misma clase, todas frágiles y pretenciosas, con sus jardincillos como sábanas, y sobre la verja, en letras doradas, los campanudos títulos de Villa Teresa, Villa María, etcétera, según fuese el nombre de la propietaria.