Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "dejaba" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra dejaba para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- No dejaba acercar a nadie.
- Ahora mismo le dejaba seco.
- No dejaba de tener éxitos.
- No dejaba santo que no llamaba.
- Nicolás no le dejaba meter baza.
- Ya no creía, ni dejaba de creer.
- Pero el otro no la dejaba meter baza.
- No, pues él tampoco dejaba el puesto.
- Ana dejaba de ver tan claro su crimen.
- De Pas nunca dejaba de ser el Magistral.
- El terror no la dejaba articular palabra.
- Su carácter inquieto no le dejaba vivir.
- ¡Pero aquel Víctor no le dejaba marchar!
- No le dejaba ver ni un rayo de luz del cielo.
- Lo de ir a Madrid lo dejaba para más adelante.
- Maxi se dejaba levantar del asiento como un saco.
- Se dejaba un fondo para una merienda en el campo.
- Dejaba de pensar en sus tristezas y en su cólera.
- Dejaba un hogar encendido y quien cuidase de su fuego.
- Segundo, porque aquel sobrino suyo no se dejaba querer.
- Hablaba por los codos y no dejaba meter baza a los demás.
- No le dejaba pasar debilidades, exponerse a un constipado.
- Se dejaba sotabarba, ya blanca, y el pelo lo llevaba largo.
- La dejaba sola horas y horas que a él le parecían minutos.
- Ni la sombra de este pensamiento dejaba entrever a Fortunata.
- Se dejaba llevar como cuerpo muerto, como en una catástrofe.
- Sospeché que era algún caballero que dejaba atrás su coche.
- Muchas veces dejaba de ir a la escuela con Zelayeta y Recalde.
- Cerraba los ojos, y dejaba de sentirse por fuera y por dentro.
- Pero de pronto le entraba miedo y lo dejaba para más adelante.
- Pero la monja no las dejaba y quiso ver cómo aclaraban la ropa.
- Jacinta dejaba muy atrás a las más entusiastas por Don Alfonso.
- Bien se dejaba comprender que Barbacana no tenía fe en el éxito.
- Y el pueblo asesino le volvía las espaldas y le dejaba allí solo.
- Por los grandes balcones no se dejaba pasar más que un rayo de luz.
- Quintanar se sentó sobre una peña que dejaba descubierta el prado.
- Frígilis dejaba el brazo a la Regenta, que indefectiblemente lo buscaba.
- Mas no teniendo ganas de reñir, dejaba sin contestación sus refunfuños.
- Se empeñó, me hostigó, no me dejaba en paz y acabó por darme lástima.
- Si por acaso se dejaba decir alguna palabra ofensiva, era contra la Aduana.
- Yo, que entendí que lo decía por coche y criados que dejaba atrás, dije.
- Comenzaba a llover de una manera desastrosa, y mi madre no me dejaba salir.
- Después dejaba caer pesadamente las extremidades para volver a levantarlas.
- Pensé muchas veces irme de aquel mezquino amo, mas por dos cosas lo dejaba.
- Luisito, con la inconsciencia de la infancia, se dejaba reconocer y sonreía.
- El doctor Cornelius se encargó de ellos para ver si los dejaba presentables.
- Dejaba sobre ella el servicio, extendía la servilleta delante del señorito.
- No le dejaba en su testamento más que algunos regalitos, llamándola ahijada.
- El viejo dejaba hablar á los hijos, que sabían expresarse con más energía.
- Entró, y al volverse hacia el portal, para cerrar la puerta que dejaba atrás.
- El capitán le temía y no le dejaba andar con nada delicado, porque lo rompía.
- Torrellas, el célebre paisajista catalán, era tan celoso que no la dejaba vivir.
- A los vecinos despertaba con el estruendo que hacía, y a mí no me dejaba dormir.
- A veces el joven volvía al camino real y se dejaba ir un buen trecho hacia el Norte.
- La tarea, en apariencia fácil, no dejaba de ser enfadosa para el aseado presbítero.
- ¿Y cómo dejaba así de golpe al señorito don Pedro, que le trataba tan llanamente?
- Lo que Fortunata sintió era una combinación de pena y alegría que no la dejaba hablar.
- Pero no dejaba de conocer que eran excelentes, y que debió al pie de la letra seguirlos.
- Jacinta, que aún tenía poco mundo, se dejaba alucinar por las dotes seductoras de su marido.
- El cauce de un torrente seco dejaba ver su fondo de piedra blanquecina en medio de la cañada.
- Chim le tiraba un cuchillo y, después de atravesar la manzana, lo dejaba clavado en la puerta.
- Ella se dejaba columpiar dentro de la blanda barquilla en aquel navegar aéreo de sus ensueños.
- Pero en cuanto volvían la espalda, dejaba oír gruñidos, masticando entre ellos palabras soeces.
- No le dejaba que hojeara ningún libro, y le enviaba a que se reuniera con los chicos de la calle.
- Se les dejaba concurrir a los bailes de Villahermosa o de candil, según las aficiones de cada uno.
- El mar, como un cristal fundido, reverberaba una claridad tan cruel que le dejaba a uno como ciego.
- No, él no se dejaba seducir por panteísmos, aunque fuesen tan bien parecidos como el de su amiga.
- Pero la voluntad no obedecía y dejaba al pensamiento entretenerse con los recuerdos que le asediaban.
- Y el pérfido inglés se dejaba caer hacia aquellas mesas pretextando tener que hablar a su primo Pepe.
- A los que cogía en el mar, grandes o chicos, hombres o mujeres, los desvalijaba y los dejaba en cueros.
- Era el barquero que veía su barca en un islote que dejaba el agua en medio de la ría al bajar la marea.
- Ana vivía a merced de los caprichos de su padre, viejo loco y egoísta, que no la dejaba hablar con nadie.
- No la dejaba vivir, y estaba en acecho de los solecismos para caer sobre ellos como el gato sobre el ratón.
- Se la dejaba sola con una o dos filomenas durante largo rato, bien en la sala de estudio, bien en la huerta.
- Y, sacando la lengua, la paseaba por los bigotes, lamiéndoselos, con que dejaba la barba pavonada de caldo.
- Sabel se eclipsaba apenas dejaba la comida puesta a la lumbre y confiada al cuidado de las mozas de fregadero.
- Allí instalaba a las muchachas, hijas de familia, a las cuales, un mal paso dejaba en situación comprometida.
- Fue a verle una tarde Villalonga, y lo primero que le dijo Feijoo, mientras se dejaba abrazar por él, fue esto.
- ¡Le dejaba para entregarse a un miserable lechuguino, a un fatuo, a un elegante de similor, a un hombre de yeso.
- Dejaba escapar de su pecho exclamaciones de ira, juramentos de venganza y apóstrofes de despecho contra sí mismo.
- Para llegar al nuevo cuarto de Andrés había que subir unas escaleras, lo que le dejaba completamente independiente.
- La espuma nos azotaba la cara y el viento nos apagaba el farol cuando queríamos ver la brújula, y nos dejaba sordos.
- Los dejaba solos en el salón obscuro, y ella, con permiso de sus amigos, se iba a arreglar sus cuentas o lo que fuese.
- El Ilustrísimo Señor don Fortunato Camoirán, Obispo de Vetusta, dejaba al Provisor gobernar la diócesis a su antojo.
- Vio que el tubo se dejaba estirar como si fuera de goma y se convertía en dos, y luego en tres, todos seguidos, pegados.
- Pero no hacía ningún viaje á Valencia sin llevar consigo la escopeta, que dejaba confiada á un amigo de los arrabales.
- Hablaron los tres de la marcha de la guerra, y el chico contó una anécdota de Dorronsoro, que no dejaba de tener gracia.
- ¡Y por quién dejaba Ana la salvación del alma, la compañía de los santos y la amistad de un corazón fiel y confiado.
- Amaba mucho, y se creía un lechuguino, en la esfera propia de su cargo, cuando dejaba el mandil y se vestía de señorito.
- La chiquilla se comía las fresas, y después, con los lengüetazos que le daba al plato, lo dejaba como si lo hubiera lavado.
- El conserje, medio dormido, doblaba los papeles, daba media vuelta a la llave del gas, y dejaba casi en tinieblas la estancia.
- Sobre la sierra se dejaba arrastrar por el viento perezoso, la niebla lenta y desmayada, semejante a un penacho de pluma gris.
- Jacinta le había llevado unas botas, y estaba la chica muy incomodada porque su madre no se las dejaba poner hasta el domingo.
- Aquella noche Don Alonso y Marcial siguieron conferenciando en los pocos ratos que la recelosa Doña Francisca los dejaba solos.
- Dejaba ya en Vetusta muchas víctimas de su buen talle y arte de enamorar, pero los mayores estragos pensaba hacerlos a la vuelta.
- Le tenía agarrado, como ella decía, por todas partes y por eso le dejaba figurar como dueño del comercio, sin miedo de una traición.
- Mesía se dejaba ver por dentro, más que por complacer a sus oyentes, por oírse a sí mismo, por saber que él era todavía quien era.
- Una mirada de profunda antipatía era lo único que a veces dejaba entrever el pugilato espiritual de aquellos dos atletas del pensamiento.
- Como una dama rica y elegante deja vestidos casi nuevos a sus doncellas, Mesía más de una vez dejaba en brazos de Paco amores apenas usados.
- Don Álvaro al moverse con alguna viveza, dejaba al aire un perfume que Ana la primera vez que lo sintió reputó delicioso, después temible.