Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "déjame" aquí tienes una selección de 47 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra déjame para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Déjame.
- Déjame.
- Déjame.
- Déjame tú.
- Déjame aquí.
- A mí déjame.
- Déjame en paz.
- Déjame en paz.
- Déjame en paz.
- Quítate, déjame.
- Déjame que acabe.
- Déjame esto aquí.
- Déjame, te he dicho.
- Déjame en paz el alma.
- Déjame acabar, Manuela.
- Déjame a mí de nombres.
- Cállate, y déjame oír.
- Déjame que me ría un poco.
- Déjame que te cuente lo mejor.
- Con que lo dicho, déjame en paz.
- ¡vete! ¡Déjame! Ramiro se fué.
- Déjame, déjame por Dios ser así.
- Déjame, voy a tirar de la campanilla.
- Déjame sentar que vengo sofocadísima.
- Vete, déjame con esta ralea de bandidos.
- Déjame a mí, Manuela le dijo Gertrudis.
- Pero déjame que empiece por el principio.
- Pon el pleito en mis manos, déjame a mí.
- Ya que tú no duermes, déjame dormir a mí.
- ¡Déjame en paz! al querer darle una broma.
- Déjame a la entrada de la calle de Valencia.
- ¡Déjame en paz! señal de que no daba un paso.
- ¡Qué buena está! Déjame que te chupe el dedo.
- Mujer, déjame en paz contestaba dolorido mi amo.
- Pues déjame mamar de la vaquiña, que rabio de sed.
- Déjame a mí, y estate tranquila, que el Pituso es tuyo.
- Déjame suponer la mentira en toda la escala de conocimientos.
- Lo demás corre de mi cuenta, déjame a mí, tú déjame a mí.
- Vete, que allí es tu puesto, y déjame con el niño! Pero, Tula.
- ¡Déjame! Yo, al ver aquella decoración, comencé a perder el miedo.
- ¡Déjame en paz! susurraba indignado el fabricante sin volver los ojos.
- Déjame en paz replicó ella con un despego que a su marido le llegó al alma.
- ¡Déjame! ¡Déjame! ¡Vete al lado de tu mujer, que se muere de un momento a otro.
- Eso, eso, déjame solo otra vez para ir a divertirte con la bullanga de esos idiotas.
- Pues déjame a mí, que como yo coja el cabo del hilo, hemos de llegar a la otra punta.
- Déjame que me prosterne ante ti y ponga a tus pies todas mis culpas para que las perdones.
- Déjame un año de plazo para que vea claro en mí, para que veas claro en ti mismo, para que te convenzas.