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Ejemplos de oraciones con la palabra desastre

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra desastre en el contexto de una oración.

Término desastre: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "desastre" aquí tienes una selección de 18 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra desastre para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • El desastre había sido como decía él.
  • ¡un desastre, una perdición! ¡Mire usted.
  • Quizás la magnitud del desastre apagó todos los resentimientos.
  • ¡Cuánto desastre, Santo Dios, causado por las torpezas de un solo hombre!
  • Cuando la impresión del desastre se le pasó, Andrés fué a casa de Iturrioz.
  • Desde que salimos de Cádiz dijo Malespina, Churruca tenía el presentimiento de este gran desastre.
  • En efecto, por la tarde dividió en dos la tapa de una sopera, y desde entonces todo fue un puro desastre.
  • Tan horroroso desastre había de verificarse con orden, y el comandante era la autoridad que reglamentaba el heroísmo.
  • Pues la causa de este desastre dijo Don Alonso, que gustaba de interesar a su mujer en tan dramáticos sucesos, fue la siguiente.
  • Después del desastre de las dos pequeñas escuadras españolas en Cuba y en Filipinas, todo el mundo iba al teatro y a los toros tan tranquilo.
  • El cirujano dijo que convenía dejar reposar al herido, y no sostener en su presencia conversación alguna, sobre todo si ésta se refería al pasado desastre.
  • Vamos, que también Gravina, si se hubiera opuesto a la salida de la escuadra, como opinaban Churruca y Alcalá Galiano, habría evitado este desastre que parte el corazón.
  • Contemplaba yo muchas veces mi desastre, que escapando de los amos ruines que había tenido y buscando mejoría, viniese a topar con quien no solo no me mantuviese, mas a quien yo había de mantener.
  • Pasaron ocho años después de aquel desastre, y la noticia de que la escuadra combinada iba a tener un encuentro decisivo con los ingleses, produjo en él cierta excitación que parecía rejuvenecerle.
  • La inmensa pena que iba a causar anunciando la muerte del joven Malespina, gravitaba sobre mi alma con tan atroz pesadumbre, que si yo hubiera sido responsable de aquel desastre, no me habría sentido más angustiado.
  • En este tiempo se hizo cierta armada contra moros, entre los cuales fue mi padre, que a la sazón estaba desterrado por el desastre ya dicho, con cargo de acemilero de un caballero que allá fue, y con su señor, como leal criado, feneció su vida.
  • Este desastre no habría sido de grandes consecuencias, si después la Corte de España no hubiera celebrado con la República francesa el tratado de San Ildefonso, que nos puso a merced del Primer Cónsul, obligándonos a prestarle ayuda en guerras que a él solo y a su grande ambición interesaban.
  • Quisieron mis hados, o por mejor decir mis pecados, que una noche que estaba durmiendo, la llave se me puso en la boca, que abierta debía tener, de tal manera y postura, que el aire y resoplo que yo durmiendo echaba salía por lo hueco de la llave, que de cañuto era, y silbaba, según mi desastre quiso, muy recio, de tal manera que el sobresaltado de mi amo lo oyó y creyó sin duda ser el silbo de la culebra.