Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "deseo" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra deseo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Un deseo vago.
- Yo también lo deseo.
- Lo deseo tanto como tú.
- No tenía mas que un deseo.
- Y estoy por decir que el deseo.
- Sentía un gran deseo de lealtad.
- Basta para un hombre sin deseo de saber.
- También yo lo deseo tanto como vosotras.
- Sólo deseo que tengan ustedes mejor suerte.
- Ya deseo que se acabe este mes por salir della.
- Al fin se cumplió mi deseo y supe lo que deseaba.
- Porque estando tú conforme conmigo, no deseo más.
- Se acababa por tener un deseo vago de oír música.
- Mas el deseo de alabanza le hace ponerse en peligro.
- Había avisado en la estación su deseo de cambiar de clase.
- Madrid seguía inmóvil, sin curiosidad, sin deseo de cambio.
- No quiso Ana contradecir este deseo del confesor y transigió.
- Al principio de su matrimonio fué, sí, el imperio del deseo.
- A Mesía le temblaron un poco las piernas, muy contra su deseo.
- Solamente, que como es mi hermana, no le deseo esta catástrofe.
- Era puro deseo de retardar en apariencia la llegada de la vejez.
- Se callaba este ardiente deseo por no aumentar la pena de la otra.
- Pues con el deseo de serlo y un nombre, ya está hecha la honradez.
- Y diciendo esto, fueron a levantar la ropa con deseo de afrentarme.
- Jamás asomó entre ellos el punzante deseo, la audacia de la carne.
- Todas mis aventuras han sido el deseo corriendo detrás del fastidio.
- Pues si tan buen deseo tiene, barra la sala, que va a venir el médico.
- Pero en vano buscó al contrario, con el deseo de contemplar su cadáver.
- No oía a don Víctor, oía la voz del deseo ardiente, brutal, que gritaba.
- La voluntad, el deseo de vivir es tan fuerte en el animal como en el hombre.
- El deseo de partir el dolor le apretaba la garganta con angustias de muerte.
- Batiste le miraba con asombro y al mismo tiempo sentía un vago deseo de irse.
- Yo no comprendía que había en mí una exuberancia de vida, un deseo de acción.
- Habiendo mostrado Villeneuve el deseo de salir, nos opusimos todos los españoles.
- El Magistral le siguió, para ocultar su deseo de llegar al Espolón cuanto antes.
- Su hermana Rosa logró su deseo y gozó y dejó los hijos que había querido tener.
- Mi deseo era más poderoso, porque tenía un incentivo más picante que la pimienta.
- Nunca se había mostrado en su alma de un modo tan imperioso el deseo de tener hijos.
- él tenía el deseo, la necesidad de matar y comer lo muerto, y no tenía el derecho.
- Yo, un marino que venía de las soledades del mar de la China con gran deseo de vivir.
- Celedonio sintió un deseo miserable, una perversión de la perversión de su lascivia.
- Y por eso, yo cada día te escribo más, aunque sea poquito, y deseo que tú me escribas.
- La satisfacción del deseo chiflaba a la una tanto como a la otra la privación del mismo.
- Pensando en ella sentía a veces punzante deseo de haber vivido en tiempo de Santa Teresa.
- Aquella mujer despertaba en él, ahora, una ira sorda mezclada de un deseo intenso, doloroso.
- Si me oyes aún, yo te deseo la paz! Y el clérigo ha levantado los ojos al cielo y ha dicho.
- Las fiestas, a que él haría que don Víctor llevase a su mujer, serían aguijones del deseo.
- Estaba segura de que ni al Obispo ni a Mesía les sugería su presencia jamás un deseo carnal.
- Todo esto pensó en un momento, irritado, con vehemente deseo de salir de dudas y vacilaciones.
- Y con algo de remordimiento de conciencia, sentía de nuevo apego a la vida, deseo de actividad.
- Esto deseo, y después se pone a hacerlo y ¡tras!, lo que una quería que saliera pez sale rana.
- Éste permaneció inmóvil, con el deseo de que el desconocido siguiese adelante, para conocerle.
- Las leyes del mundo ¡qué farsa! Don Víctor tenía el derecho de vengarse y no tenía el deseo.
- Para que vea que le quiero y deseo que esa joya sea suya, voy á hacer lo que no haría por nadie.
- Reciba el pobre servicio de mano de quien lo hiciera más rico si su poder y deseo se conformaran.
- La curiosidad y el deseo de dar el último adiós a su amiga empujaron a Fortunata hacia la escalera.
- Desde que se dio tierra al pequeñuelo, yo no tenía otro deseo que ver a la madre tomando el portante.
- Pero esto no colmaba su deseo, no satisfacía su amor propio, sería un placer efímero y una venganza.
- Llamábase Belén, y en el tiempo que allí había pasado dio pruebas inequívocas de su deseo de enmienda.
- Pero, ¿qué es la curiosidad digo yo para defenderme sino el deseo de saber, de comprender lo que se ignora?
- La opinión de la tía aumentaba la malquerencia de la sobrina y el vivo deseo de perder de vista a su marido.
- Hasta me parece que la regaló algunas fruslerías, demostrando en todos sus actos el deseo de tenerla contenta.
- Iba a Granada en calidad de Presidente de Sala y quería llevarse a su esposa, si su ardiente deseo era cumplido.
- Cuando cayó el telón, quedó con gran curiosidad y deseó saber en qué paraba la apuesta de don Juan y Mejía.
- Al contrario, le busco desde el 21, y deseo encontrar ocasión de que mi presencia en la escuadra sea de provecho.
- Quería significar así su deseo de estrechar la amistad algo fría que mediaba entre el Provisor y los Vegallana.
- No tenía valor, ni aun deseo de mandar a don Álvaro que se callase, que se reportase, que mirase quién era ella.
- No le movía ningún sentimiento de ternura, sino la compasión y el deseo de socorrerla si se veía en un mal paso.
- Tomaba con calma las extravagancias de su colega, y su deseo era que una de aquellas escapatorias fuera la del humo.
- Acertó a estar su marido a mi lado, y yo, sin pensar a quien hablaba, llevado del deseo de amor y gozarla, díjele.
- Era un deseo ardentísimo de parecerse a Jacinta, de ser como ella, de tener su aire, su aquel de dulzura y señorío.
- IV LULÚ LA conversación que tuvo en el baile con Lulú, dió a Hurtado el deseo de intimar algo más con la muchacha.
- Examínese y mire si no entra en ello un deseo de afrontar las preocupaciones ajenas, de desafiar la opinión pública.
- Que me veo y me deseo! Esto decía los días de trabajo, pero los días de fiesta comenzaba con diferente voz, y decía.
- Era imposible que con aquel texto y aquel profesor llegara nadie a sentir el deseo de penetrar en la ciencia de la vida.
- Con estas vilezas y infamias que veía yo, ya me crecía por puntos el deseo de verme entre gente principal y caballeros.
- Lanzaban los perros alaridos entrecortados, de interrogación y deseo, sin atreverse aún a tomar posesión de la pitanza.
- Don Basilio estuvo vacilando entre su conciencia, que le exigía callar, y el deseo de satisfacer la curiosidad de sus amigos.
- El deseo de llegar cuanto antes a este final apetecido era lo que le hacía audaz y acallaba sus temores de una probable ruina.
- El presidente del Casino en tanto, acariciando con el deseo aquel tesoro de belleza material que tenía en los brazos, pensaba.
- IX LA CRUELDAD UNIVERSAL TENÍA Andrés un gran deseo de comentar filosóficamente las vidas de los vecinos de la casa de Lulú.
- Andábanle por dentro comezones y pruritos nuevos, un deseo de hacer algo, y de probar su voluntad en actos grandes y difíciles.
- A pesar de este deseo de incomunicación, el viejo egoísta se aburría y quería que fuera gente, pero sólo a distraerle a él.
- El deseo de ser creída resplandecía de tal modo en sus ojos, que Guillermina no pudo menos de ver asomada en ellos la conciencia.
- Pareciéronle a Fortunata bonitos el edificio y su situación, expresando el deseo de entrar pronto, aquel mismo día si era posible.
- En aquella meditación, lo que descollaba, después de vueltas mil, era un vivo deseo de ser no sólo igual, sino superior a la otra.
- Quiso Dios cumplir mi deseo, y aun pienso que el suyo, porque, como comencé a comer y él se andaba paseando llegóse a mí y díjome.
- Su piedad era sincera, su deseo de salvarse firme, su propósito de ascender de morada en morada, como decía la santa de Ávila, serio.
- ¡Cuánto me alegro de que hayas tomado esa determinación! Anticipándome a tu deseo, te estaba yo preparando la ropa que has de llevar.
- Para dar a comprender cuán vehemente era su deseo, basta decir que osaba contrariar, aunque evitando toda disputa, la firme voluntad de.
- Era el primer amor, la expansión de la juventud apenas despierta, que se contenta con verse, con hablar y reir, sin sombra alguna de deseo.
- Su hermana Niní, de facciones incorrectas, y sobre todo menos espirituales, era más mujer, tenía deseo de agradar, hipocresía, disimulo.
- De Pas daba vueltas en una mano al sombrero de teja, de alas sueltas, y se apoyaba en el marco de la puerta, indicando deseo de salir pronto.
- él afirma que al poco rato volvió a embargar su ánimo el deseo de los cuartos ofrecidos, que ya ascendían a la respetable suma de cuatro.
- Y Juanito, a no ser por su deseo de verse dueño de Las Tres Rosas, hubiese vendido el huerto, poniendo toda su fortuna en manos de don Ramón.
- También Ana miró al cielo muy de mañana, y sin poder remediarlo pensó ¡si lloviera! Lo deseaba y le remordía la conciencia de este deseo.
- Cuando esta idea se cruzó entre una y otra, el rencor de la pecadora fue más débil y su deseo de parecerse a aquella otra víctima más intenso.
- Lo que yo no creo es que vaya a cometer barbaridades por gusto de cometerlas, ni aun en el primer momento, cuando le ciega el deseo de la venganza.
- Más que reunir dinero para el asilo, preocupaba a la dama el ver resuelto según su deseo lo que ella y su marido habían tratado la noche anterior.
- Pero la naturaleza necesita vestir este deseo con otra forma más poética, más sugestiva, y crea esas mentiras, esos velos que constituyen el amor.