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Ejemplos de oraciones con la palabra desprecio

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra desprecio en el contexto de una oración.

Término desprecio: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "desprecio" aquí tienes una selección de 89 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra desprecio para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No era desprecio.
  • Lo mejor es el desprecio.
  • (con soberano desprecio).
  • Yo desprecio la calumnia, madre.
  • Barret les contestó con desprecio.
  • Soy un infame, merezco tu desprecio.
  • Izquierdo hizo un gesto de desprecio.
  • Sentían por ellos un gran desprecio.
  • Y volvió contra sí todo el desprecio.
  • Todo eso es miseria, Ana, yo lo desprecio.
  • Por lo pronto aquella afabilidad era desprecio.
  • Tú no eres nada exclamó la joven con desprecio.
  • Luego con un gesto de ira y de desprecio añadió.
  • Doña Manuela avanzó sus labios en señal de desprecio.
  • Doña Manuela avanzó el labio superior en señal de desprecio.
  • En cambio, la arrebolera tiene por el sol un profundo desprecio.
  • Melchor correspondía a este desprecio con una antipatía profunda.
  • Don Robustiano le miró con desprecio, con odio y con indignación.
  • No quería trabajar y trataba con un desprecio profundo a la marinería.
  • Por lo que yo pude comprender, sentía por su marido un desprecio inaudito.
  • Don Fermín llevaba el alma sofocada de hastío, de desprecio de sí mismo.
  • La joven nada dijo, pero lanzó a Martín una mirada de odio y de desprecio.
  • Salió triunfante, echando a una parte y otra miradas de altivez y desprecio.
  • ¡Venganza! ¡venganza! se dijo o soy un miserable, un ser digno de desprecio.
  • Acogíala con un gesto de rústico desprecio, un fruncimiento de labios desdeñoso.
  • Se miraba el espectáculo generalmente con curiosidad burlona, con algo de desprecio.
  • Contestó la otra sofocada, queriendo aparentar un gran desprecio de las dificultades.
  • Pepita, este hombre a quien esta muchacha quiso despreció frívolamente un gran tesoro.
  • A la imaginación se la mira con desprecio, y se hace lo contrario de lo que ella inspira.
  • En cierto entusiasmo por la brutalidad quirúrgica, y en un gran desprecio por la sensibilidad.
  • Lo que más le irritaba era que su conciencia le envolvía a él también en el general desprecio.
  • Arrojaba con desprecio el libro o periódico, diciendo que ya no estaba la Magdalena para tafetanes.
  • Para ella la señal de la distinción espiritual estaba en el desprecio del vulgo, de los vetustenses.
  • Aquel grupo de progresistas y socialistas serios miró en masa al mediquillo impertinente con desprecio.
  • El Magistral estaba crucificado también por la calumnia, por la necedad, por la envidia y el desprecio.
  • Iceta y Haussonville contemplaban con desprecio aquel tropel de gente que se encaminaba hacia la iglesia.
  • Julio Aracil comenzaba a experimentar por su amigo un gran desprecio y a desearle que todo le saliera mal.
  • Al llegar aquí, el de la barba negra levantó la cabeza, les miró con desprecio y arguyó en esta forma.
  • Era uno de esos odios profundos, que llegan a dar serenidad al que lo siente, un desprecio épico y altivo.
  • Esta clase de hombres, que viven únicamente para la galería, producen alternativamente cólera y desprecio.
  • No pude llegar a comprender bien si en su fondo había un inmenso desprecio o un gran cariño por los hombres.
  • Lo dijo con la cabeza, con su sonrisa de desprecio, con una mirada de firmeza y de reto que fijó en todo el corro.
  • Don Álvaro en el seno de la confianza hablaba con desprecio de Visitación y hacía gestos mal disimulados de asco.
  • Le volvían la espalda con desprecio, se inclinaban sobre la tierra y trabajaban febrilmente hasta perderle de vista.
  • Aquella altura se les subía a la cabeza a los pilluelos y les inspiraba un profundo desprecio de las cosas terrenas.
  • Pero luego me produjo lástima y desprecio, comprendiendo que estaba en uno de sus arrebatos de locura, de insensatez.
  • ¿Por qué la despreció cuando la tuvo como era, y la solicitaba cuando se volvió muy distinta de lo que había sido?
  • Esta apreciación, que no era contraria a la verdad ni mucho menos, nunca había inspirado a Rubín más que desprecio.
  • Y como en Ana la imaginación influía tanto, el desprecio del albergue podía llevarla a la repugnancia del adulterio.
  • Con vivos colores pintó el desprecio que el mundo arroja sobre el marido que perdona y que la malicia cree que consiente.
  • Fortunata, al oír esto, fijaba sus ojos en el suelo, repitiendo como una máquina aquello de que lo mejor era el desprecio.
  • Fustigaba el hidalgo de Limioso con menos crueldad, pero con soberano desprecio, como se fustigaría a una piara de marranos.
  • Saludó Roseta á dos ó tres que eran de su fábrica, y apenas si le contestaron, apretando los labios y con un retintín de desprecio.
  • Entró en la alcoba del enfermo con el ademán soberbio, el cónico sombrero encasquetado y lanzando a su hermana una mirada de desprecio.
  • Sobre todo ahora, que tenía más que hacer, algo mejor y más dulce que odiar y perseguir a miserables, dignos de desprecio y de lástima.
  • Usted que se las echa de hombre perseguido y nos llama neas con desprecio y publica por ahí que le van a hacer archipámpano, se contentará.
  • Delataba con su malicia senil un pasado de luchas en la huerta, de emboscadas y astucias, un completo desprecio por la vida de sus semejantes.
  • Si alguien me hubiera dicho que no era el rey, el czar, el emperador, el niño mimado de la suerte, le hubiera mirado con olímpico desprecio.
  • Más que odio siento por él desprecio, pero me divierte, me parece entretenido, como si viera un bicho malo metido debajo de una copa de cristal.
  • Obdulia, cuando hablaba con algún forastero, desahogaba su desprecio describiendo la hipocresía anticuada y la suciedad de las mujeres de Vetusta.
  • Además de su aire antipático, ni siquiera hacía caso del estudiante gallego, a quien miraba con desprecio, con un gesto desagradable y avinagrado.
  • Si antes la maldecía porque la creía querida de su Fermo, ahora la aborrecía porque el desprecio, la burla, el engaño, la herían a ella también.
  • ¡La Gloriosa! ¡Valiente mamarrachada! ¡Qué estúpidas discusiones! decía Margarita con un mohín de desprecio, dirigiéndose a su hermano Andrés.
  • Especie de señor feudal acatado en el país, que enseñaba prácticamente al heredero de los Ulloas el desprecio de la humanidad y el abuso de la fuerza.
  • Admirábala mucho, no exclusivamente por sus santidades, sino más bien por aquel desprecio del mundo, por su actividad varonil y la grandeza de su carácter.
  • Y el señor Cuadros hablaba del dinero con expresión de desprecio echando atrás la cabeza y sacando el vientre como si lo tuviera forrado con billetes de Banco.
  • Se despreció profundamente, pero más profundo que el desprecio fue el consuelo que sintió al comprender que no tenía valor para matar a nadie, así, tan de repente.
  • Cuadros, a pesar de su fortuna, no dejaba de ser el antiguo dependiente, el marido de la criada Teresa, un pobre diablo al que ella había tratado siempre con desprecio.
  • Despreció un consuelo, una ilusión postrera que otros, ya también un poco viejos, ya también un poco tristes, van buscando afanosamente por el mundo y no los encuentran.
  • El extremo de la tortura era el desprecio de la lógica, la duda de las leyes del pensamiento y de la palabra, y por último el desvanecimiento de la conciencia de su unidad.
  • Pero a pesar de tanta alharaca, a los más se les conocía hasta en su falso desprecio que participaban desde abajo de las preocupaciones que mantenían los nobles desde arriba.
  • Su niñez le enternecía, su juventud le disgustaba como el recuerdo de una mujer que fue muy querida, que nos hizo cometer mil locuras y que hoy nos parece digna de olvido y desprecio.
  • La escandalizaba el desprecio con que aquel hombre hablaba del dinero, y recibía como un sangriento sarcasmo la suposición de que cuatro o cinco mil reales nada significaban para ella.
  • A pesar de tanta modestia y parsimonia en los gastos, los maliciosos atribuían su exaltado liberalismo y su descreimiento y desprecio del culto y del clero a la procedencia de sus tierras.
  • Y el viejo, siempre circunspecto y bien portado, animándose con la imaginación, hacía ademanes tan enérgicos como incorrectos para manifestar el desprecio que le merecía el progreso condenado.
  • Entonces Chonito, clavando en el capellán una mirada casi humana, llena de desprecio, volvió grupas y se alejó corriendo a todo correr, sin dignarse oír las imperativas voces con que lo llamaban.
  • Un desengaño, mi escasa fidelidad descubierta, de fijo la volvería a sus antiguas cavilaciones, a su desprecio del mundo, buscaría consuelo en la religión y ahí teníamos al señor Magistral otra vez.
  • Cuando yo era tonto decía sin ocultarse a sí mismo el desprecio con que se miraba en aquella época que bien podría llamarse antediluviana, cuando yo era tonto, éralo por carecer de un objeto en la vida.
  • Primero llegaban las ovejas á la puerta de la escuela, metían la cabeza, husmeaban curiosas é iban retirándose con cierto desprecio, convencidas de que allí no había más pasto que el intelectual y valía poco.
  • Sus antiguos criados en carruaje, ensuciándola con el polvo de las ruedas, y ella, la hija de un millonario, la viuda del doctor Pajares, a pie y humillada por unas gentes a las que siempre había tratado con cierto desprecio.
  • De resultas de esto, Juan Pablo apareció un día en el café con cierta animación, mucho desenfado en sus juicios políticos, dándolas de profeta y expresando más altaneramente que nunca su desprecio de la situación dominante.
  • Vivía inquieto, nervioso, y en sus palabras y ademanes notábase cierto tono de grandeza, sin duda por la costumbre adquirida de hablar de millones y más millones con tanto desprecio como si fuesen pañuelos de dos pesetas docena.
  • Y el muy imbécil tal vez se divertiría, tal vez estarían con él las hermanitas, y todos juntos mirarían con desprecio a la gente que se pasea por bajo, sin pensar que de allí podría salir un acusador anónimo que les gritara.
  • Solía esta familia, digna de mejores rentas, pasar gran parte del año en Madrid, y las niñas (de veintiséis años la menor) cuando estaban en público ante los vetustenses fingían disimular su desprecio de todo lo que les rodeaba.
  • Empezaba, como otros muchos, por negar la virtud del sacerdocio y, además esto no se sabe que lo hayan hecho otros heresiarcas, coincidía en él aquel desprecio de los ordenados in sacris con la afición desmesurada al alcohol en sus varias manifestaciones.
  • Los cocheros, enfundados en sus blancos levitones, exhibían desde lo alto de los pescantes, sus caras afeitadas y carrilludas de cómicos obesos o párrocos bien conservados, y miraban con cierto desprecio a toda aquella muchedumbre que les obligaba a pasar unas cuantas horas de tedio.
  • Y a pesar de que don Eugenio le enviaba a misa lodos los domingos y a comulgar por trimestre, hízose un tanto irreligioso, y en su interior comenzó a mirar con desprecio a los curas pacíficos y bromistas que visitaban por la noche el establecimiento para jugar a la brisca con el principal.
  • Los ojos brillaban, los empellones y las corridas impetuosas parecían enardecerlas, como muchachas que se embriagan con la violencia de sus juegos, y en las expansiones a que se entregaban, acariciándose los inflamados rostros, besándose ruidosamente, parecía notarse algo de desprecio por los hombres que iban detrás.
  • ¡Yo que siento este desprecio por la sociedad se decía a sí mismo, teniendo que reconocer y dar patentes a las prostitutas! ¡Yo que me alegraría que cada una de ellas llevara una toxina que envenenara a doscientos hijos de familia! Andrés se quedó en el destino, en parte por curiosidad, en parte también para que el que se lo había dado no le considerara como un fatuo.