Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra destinada

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra destinada en el contexto de una oración.

Término destinada: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "destinada" aquí tienes una selección de 12 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra destinada para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Estoy destinada a ser la víctima de estos tres idiotas.
  • Una parte estaba destinada al comercio y la otra al despacho de buques.
  • La otra mitad fue destinada al socorro de los patriotas más o menos auténticos.
  • En el suelo había una cesta llena de hortensias y rama verde, destinada al adorno de los floreros.
  • Me tenía destinada la hija de un propietario de Lúzaro, más vieja que yo, feúcha, flacucha y mística.
  • La hembra destinada a llevar el nombre esclarecido de Moscoso y a perpetuarlo legítimamente había de ser limpia como un espejo.
  • Su endeble constitución, que sin duda contenía un espíritu privilegiado, parecía destinada a sucumbir conmovida al primer choque.
  • Don Juan en la cabecera, con las dos niñas, y en el extremo opuesto doña Manuela, teniendo a la derecha a Juanito y a la izquierda la silla destinada a Rafael.
  • Era grande la habitación destinada a Julián, y la luz del velón apenas disipaba las tinieblas, de entre las cuales no se destacaba más que la blancura del lecho.
  • Le dolía verle revolcarse constantemente en el lodo del patio, pasarse el día hundido en el estiércol de las cuadras, jugando con los becerros, mamando del pezón de las vacas leche caliente o durmiendo en el pesebre, entre la hierba destinada al pienso de la borrica.
  • Y por la actual criada del señorito, de su hijo, sabía que en el ánimo de Fermín, Petra era la persona destinada a sustituir a Teresa el día, próximo ya, en que esta alcanzara el premio consabido de salir de allí casada para administrar ciertos bienes de los Provisores.
  • Severiana tenía su cama en la alcoba interior, y la sala primera estaba destinada a recibir visitas, como lo declaraban el relativo lujo de la cómoda, las sillas de Vitoria nuevecitas, el sofá de lo mismo, la mesa con cubierta de hule, el cuadrito de los dos corazones amantes, el de la Numancia en mar de musgo, los retratos de militares cuñados de Severiana, la estera de esparto flamante y sin ningún agujero, de empleitas rojas y amarillas, y en fin, las laminotas que recientemente habían sido adquiridas en el Rastro por una bicoca.