Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "deuda" aquí tienes una selección de 28 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra deuda para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Eran acciones de minas, títulos de la Deuda.
- Pero lo que es una deuda no la perdonaba nunca.
- Por poco que eso valga, hay para nos entregar de la deuda.
- Las de la Deuda Flotante sonreían y se miraban como diciéndose.
- Como que su papá era oficial primero de la Dirección de la Deuda.
- Bastante relación es ésta para cobrar vuestra deuda, aunque mejor fuese.
- Las niñas por gracia, las mozas por deuda y las viejas por respeto y obligación.
- Y además estaba sujeta a una deuda que mal se podría enjugar con lo que ella valía.
- Llegó hasta jugar a la Bolsa, a tener acciones de minas, a comprar un título de la Deuda.
- El barón de la Deuda Flotante creía en el poder de la prensa periódica, pero su hija no.
- Yo tenía contigo una deuda del corazón, y el cariño que te debía me pesaba en la conciencia.
- El pobre labrador ni se fijó en los miles de reales á que subía su deuda con los dichosos réditos.
- Y, sin embargo, a pesar de que no ve a nadie ni oye nada, ella se acuerda siempre de la deuda terrible.
- Pero al ver sacar el hato pidieron embargo por la deuda, y respondieron que eran bienes de la Inquisición.
- La baronesa de La Deuda Flotante, definitivamente domiciliada en Vetusta, se atrevió a decir encogiendo los hombros.
- Sucedió, pues, que vio desde lejos un hombre que le sacaba los ojos, según dijo, por una deuda, mas no podía el dinero.
- Y no se dio el caso de que recordase la deuda a ninguno de los deudores, ni aun a los que luego fueron ingratos y olvidadizos.
- Samaniego no había reclamado nunca el pago de su deuda, y esta delicadeza pesaba más en el ánimo de los Rubín para pagarle.
- Apretado por el crecimiento aterrador de su deuda flotante, el filósofo desplegaba un tesón y constancia más que fraternales en el cuidado de Maxi.
- Toda la máquina política y administrativa, la deuda pública y los ferrocarriles, el presupuesto y las rentas, el Estado tutelar y el parlamentarismo socialista.
- Y helos do vuelven luego con ellos, y toman la llave, y llámanme, y llaman testigos, y abren la puerta, y entran a embargar la hacienda de mi amo hasta ser pagados de su deuda.
- Prestando a réditos del ocho por ciento al mes, y más los años de hambre, y metiendo miedo a todo el mundo para que le paguen bien y no le nieguen una miserable deuda de un duro.
- Tiempo hacía que Juan Pablo tenía un proyecto de conversión de su deuda flotante, proyecto vasto, para cuyo éxito necesitaba el concurso de la casa Rostchild, por otro nombre, su tía.
- Consideraba la risa como un acto impropio de la dignidad humana, y habíala desterrado casi en absoluto de su cara, tomando por modelo una página del Nomenclátor o de la Memoria de la Deuda Pública.
- Estas angustias del tío Barret por satisfacer su deuda sin poder conseguirlo acabaron por despertar en él cierto instinto de rebelión, haciendo surgir de su rudo pensamiento vagas y confusas ideas de justicia.
- Por lo demás, a ella y a sus dos hermanas, las llamaban los plebeyos Las tres desgracias, y a su señor padre, barón de la Barcaza, el barón de la Deuda flotante, aludiendo al título y a los muchos acreedores del magnate.
- Y prestó dinero á Barret, con el insignificante detalle de exigirle una firma los negocios son negocios al pie de cierto papel en el que se hablaba de interés, de acumulación de réditos, de responsabilidad de la deuda, mencionando para esto último los muebles, las herramientas, todo cuanto poseía el labrador en su barraca, incluso los animales del corral.
- Y resultó que envidiaban en secreto la hermosura y la fama de virtuosa de la Regenta no sólo Visitación Olías de Cuervo y Obdulia Fandiño y la baronesa de la Deuda Flotante, sino también la Gobernadora, y la de Páez y la señora de Carraspique y la de Rianzares o sea el Gran Constantino, y las criadas de la Marquesa y toda la aristocracia, y toda la clase media y hasta las mujeres del pueblo.