Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra devolver

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra devolver en el contexto de una oración.

Término devolver: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "devolver" aquí tienes una selección de 11 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra devolver para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Eso de devolver dinero es un romanticismo impropio de estos tiempos.
  • Y supongo que no habrá insistido en devolver los cuatro mil reales.
  • Pero decía bien Joaquín Orgaz al día siguiente tuvo que devolver su palabra a don Álvaro.
  • Y además, ¿qué era aquello de la paga de los arriendos y de devolver los ocho mil reales el día de San Juan?
  • ¡Claro, las comedias! Ello es, que Frígilis tuvo que devolver a Álvaro la promesa de huir y mandarle buscar padrinos.
  • Mas reponiéndose de aquel abatimiento, y buscando alguna razón con que devolver al inglés la pesadumbre que este le causara, dijo.
  • Si usted me hubiera dicho lo contrario, yo le habría pedido que hiciese todo lo posible por devolver a esa pobrecilla la tranquilidad, eso es.
  • Según él, lo que la Hacienda llama suyo no es suyo, sino de la nación, es decir, de Juan Particular, y burlar a la Hacienda es devolver a Juan Particular lo que le pertenece.
  • Aquel valor que él sentía ante una sotana, por la esperanza irreflexiva de que la mansedumbre obliga al clérigo a no devolver las bofetadas, aquel valor desaparecía pensando en los puños de don Fermín.
  • De tal suerte combatida y sin poder de ningún modo devolver iguales destrozos, la tripulación, aquella alma del buque, se sentía perecer, agonizaba con desesperado coraje, y el navío mismo, aquel cuerpo glorioso, retemblaba al golpe de las balas.
  • Y allí le hubiera usted visto a Julio unos días después en casa, que fué a devolver las cartas a Niní, con la risa del conejo, cuando mamá le decía con la boca llena que don Prudencio tenía tantos miles de duros y una finca aquí y otra allí.