Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "di" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra di para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Se la di.
- Di que no.
- Di pronto.
- Di que sí.
- Di que sí.
- Di que sí.
- Di que sí.
- Di que sí.
- Di otra cosa.
- Di la verdad.
- Di si quieres.
- Di si quieres.
- Di si quieres.
- Di si quieres.
- Di si te lo digo.
- ¿Le quieres, di?
- Di lo que quieres.
- Buen repaso le di.
- Le di el pañuelo.
- Di que no me he lucido.
- Di que soy inconstante.
- Yo di luego seis reales.
- Di un brinco de alegría.
- Di, Manuela, ¿y Juanito?
- Di si me quieres, sí o no.
- Pero di, ¿y mamá lo sabe?
- Yo di al carcelero un escudo.
- Di en poner en ella los ojos.
- ¡qué tarde! Di qué temprano.
- Pero, di, ¿no te gusta el lujo?
- Di a Adela y a Nelet que entren.
- Di, tontín, ¿quieres que te laven?
- Di tú que todo es farsa en este mundo.
- Sí, ayer di orden de que principiaran.
- Di, muchacho, ¿puedo yo consentir esto?
- Di que no vuelves, dime que no la quieres.
- Di media vuelta, y él me cogió una mano.
- Di una cosa, ¿y si hubiera sido favorable?
- Tú di soy honrada, y de ahí no te saca nadie.
- ¿Pero di, no te has mirado al espejo alguna vez?
- Le di la traducción a Allen, quien me preguntó.
- Yo te di mi honor limpio, y me lo devuelves sucio.
- Yo te di mi nombre, y haces de él una caricatura.
- Los ratos que te di te los tenías bien merecidos.
- ¿Pero di, Plácido, tú no has tenido nunca novia?
- Di allá en la posada que me traigan aquí la mula.
- ¿En qué has gastado los mil reales que ayer te di?
- Yo por disimular di en reír, como que no hacía caso.
- Di gracias a Dios por aquella luz que hizo venir a mí.
- Les compuse la pasta y se los di a la hija del capitán.
- ¿Ve usted qué chillidos di ayer por la dichosa araña?
- Le di dos o tres pesetas y el hombre se largó corriendo.
- Di señas de la librea y metíme entre los dos y caminamos.
- Yo di voces, y en ellas y la cara conocieron que no era yo.
- Di en irme por abajo, y ganéles cosa de trescientos reales.
- Entonces yo le di la mía y el me dio la suya, que es ésta.
- Tú, a todo di que sí, y luego haces lo que quieras, pichona.
- ¿No le di ya a usted una credencial de Penales para un Rubín?
- Esta mañana en ayunas se tomó una, y a las cuatro le di otra.
- Chiquilla, es preciso que me perdones el mal rato que te di anoche.
- Desde que di con la tan rebuscada fórmula, paréceme que soy otro.
- Bien está dicen ellos, pues di todo lo que sabes, y no hayas temor.
- Le di el dinero que tenía y prometí pagarle más al llegar a Francia.
- Di ajumao, que es más bonito y atenúa un poco la gravedad de la falta.
- Yo, con esto, por no desmentirle di muy bien la lición aquella mañana.
- Siempre di cuando fuimos con ellos, siempre di cuando salimos destaponados.
- Si llegas a saber que mi navío ha sido hecho prisionero, di que he muerto.
- / Quando le rondinelle il nido fanno, quando di nuova flor s orna il terreno.
- Antes que la noche viniese dice el Lazarillo de Tormes di conmigo en Torrijos.
- ¡pecho a la vida! ¡Ah, si tú hubieras querido, Tula! Te di un año de plazo.
- Y si no, di uno, nómbrame el que quieras, y de seguro que lo tengo metido aquí.
- Si hubieras seguido los consejos que te di este verano, no te verías como te ves.
- Sabe, lo que le di yo a mi niña el año pasado, lo cual no le quitó de morírseme.
- Ayer le di a Guillermina cuatro piezas de paño del Reino para que les haga chaquetas.
- Di yo con este desatino una gran risada, y él entonces mirándome a la cara, me dijo.
- Di a Manolita decía Gertrudis a Caridad que no se afane tanto, que aún estará débil.
- Y dígame, ¿no merecía el morrazo que le di con la llave por afrentar a nuestra amiguita?
- Y como a los que me querían afinar y hacerme honrada les di con su honradez en los hocicos.
- Yo le llevé por la puerta excusada, le dí las ropas de mi marido y le eché a la escalera.
- A Mary no le hizo mucha gracia el abrazo que di a su amiga, pero se le pasó pronto el enfado.
- Pues anoche estuvo aquí mi marido, hablamos, y le di veinte duros para que comprara un revólver.
- Yo se la vi estrenar a Caltañazor, a Becerra, a la Ramírez, a la Di Franco, que entonces era una niña.
- Grandes gracias di a Dios viendo cuánto dio a los hombres en darles industria, ya que les quitase riquezas.
- Di para acreditarme de rico que lo disimulaba, en enviar a mi casa amigos a buscarme cuando no estaba en ella.
- Por último, más pudo la voz de la naturaleza que otra fuerza alguna, y di unos cuantos pasos hacia la borda.
- Di la vuelta por la curva, pensando lo que acababa de ver en Buenavista, la cinta negra enroscada en el edificio.
- ¡Qué manera de pagarme! ¡Yo, que lo dejé todo por él, y a los que me habían hecho decente les di una patada!
- Les di la indicación, traducida del devocionario de Allen, y se fueron, después de darme las gracias efusivamente.
- Le di la boina, y mientrastanto me puse a sacar agua, para no pensar en la situación desesperada en que nos veíamos.
- Fuí a buscarle, le encontré, le di el encargo de llevar la carta a Dolores, y después le dije que volviera por mí.
- Él se dejó caer pidiendo confesión, y yo di la estocada en una caja y la pasé y saqué en la espada y me fui con ella.
- Consintió, subí en el caballo y di dos vueltas calle arriba y calle abajo sin ver nada, y al dar la tercera asomóse doña Ana.
- Di traza con los que me ayudaron de mudar de hábito y ponerme calza de obra y vestido al uso, cuellos grandes y un lacayo en menudos.
- Por enojo, di en amante de red, como cofia, y por hablar más claro, en pretendiente de Antecristo, que es lo mismo que galán de monjas.
- Escapé del trueno y di en el relámpago, porque era el ciego para con éste un Alejandro Magno, con ser la mesma avaricia, como he contado.
- Yo me resistía, pero no me valió, porque, teniéndome Cabra y otros, me la echó la vieja, a la cual de retorno di con ella en toda la cara.
- Cuatro ducados di yo a Flechilla, verdugo de Ocaña, porque aguijase el burro, y porque no llevase la penca de tres suelas cuando me palmearon.
- ¿Y si te dijera que la quería, que al poco tiempo de sacarla de su casa, se me ocurría la simpleza de cumplir la palabra de casamiento que le di?
- Yo, que me vi ya mal con el ama, y que no la podía burlar, busqué nuevas trazas de holgarme y di en lo que llaman los estudiantes correr o arrebatar.
- Yo, acaso, comencé a representar un pedazo de la comedia de San Alejo, que me acordaba de cuando muchacho, y representélo de suerte que les di codicia.