Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "dices" aquí tienes una selección de 84 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra dices para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Dices bien.
- Dices bien.
- Dices bien.
- ¿Qué dices?
- ¿Qué dices?
- ¿Qué dices?
- Feijoo, dices?
- ¿Dónde dices?
- ¿Qué me dices?
- ¿No dices nada?
- ¿no dices así?
- Lo que tú dices.
- ¿qué dices, Tula?
- ¡Y me lo dices tú!
- ¿Por qué lo dices?
- ¡y me lo dices a mí!
- ¡Hija, qué me dices!
- ¿Qué dices, bribona?
- Y lo dices de un modo.
- Y tan lista como dices?
- ¿Que es sagrada, dices?
- No eres un niño, dices.
- ¡Qué me dices, hombre!
- ¿Por qué me dices esto?
- ¿Por qué lo dices, Tula?
- Dices que yo iré a pagarlo.
- Pero qué cosas dices, mamá.
- Lo que tú dices, el no comer.
- ¿Pero lo dices con formalidad?
- ¿Para qué dices lo que no es?
- ¿Dónde te duele, me lo dices?
- ¡Caramba! Lo dices de un modo.
- ¿Pues no dices que lo eres tú.
- ¡El hombre! ¿El médico dices?
- Y si no, lo dices, para dormirme.
- ¿Qué dices tú ahí, Enriquín?
- ¿Qué dices, mujer, qué te pasa?
- ¿Dices que cómo lo sé, tontín?
- ¿Dices que si cabe en lo posible?
- Llaman, miras, y vienes y me dices.
- Cuidado con lo que le dices a Paca.
- ¿Tú estás segura de lo que dices?
- ¡Hombre dices las cosas de un modo!
- ¿Y por qué me dices tú eso, Tula?
- Si no dices a nadie nada ya te pasaré.
- ¿Lo dices porque me he civilizado algo?
- ¿Qué dices tú, chiquitín de la casa?
- Todo eso lo dices por buscarme la lengua.
- ¿Qué me dices del Rey que hemos traído?
- ¿No dices que la Regenta es tan discreta?
- Cuando das el golpe mortal lo dices, ¿verdad?
- Sí quieres tal, si le dices que lo sabes todo.
- Dices bien, quiéreme mucho, y lo pasado pasado.
- Cuando estás malo es cuando me dices esas cosas.
- El día en que se te antoje faltarme, me lo dices.
- Le dices que apunte un duro por ti y otro por mí.
- ¿Pues no dices, mamita, que hemos tenido otra madre?
- O me lo dices, o se lo pregunto al mismo Carlos Ohando.
- ¿Y entonces por qué voy a llevarle la hebra como dices?
- Pues ya que me he molestado, como tú dices, no será en vano.
- Me parece que eso que dices, Tulilla, huele un poco a herejía.
- Tú me dices, este concepto de lucha es un concepto antropomórfico.
- Dices que tú sospechabas esto que ha pasado, mejor, que lo adivinabas.
- Y lo voy a hacer, sí, lo hago y me cuelgo si no me miras y me dices algo.
- ¡Ahora me dices eso! ¿Pues no es cuenta tuya cuidar de que esté herrada?
- Tú fíjate bien, y si el arma blanca no te gusta, me lo dices con franqueza.
- A todo lo que él diga, por disparatado que sea, dices tú amén, y siempre amén.
- En último caso, si algún día tuvieras un choque con ella, te plantas y le dices.
- Esta noche sin falta se lo dices tú, y yo me encargo de volver a tantear a Baldomero.
- Si, como dices, es una persona formal, podría ser que te conviniera cultivar su amistad.
- A los pocos días le dices a tu esposo de tu alma que la casa no te gusta, y tomáis otra.
- Chiquilla, vete corriendito al cuarto de abajo, y le dices a Don Plácido que le necesito.
- En este baile de máscaras, en donde bailan millones de figuras abigarradas, tú me dices.
- Pero tú no podías acostumbrarte a ser señora de muchos escalones, como dices en tu jerga.
- Mira, chico, todo eso que me dices son líos de Rafaelito, y harás bien no metiéndote en nada.
- ¡Ah!, y ahora que dices eso de tonterías, tráeme tu muñeca, porque la guardas, ¿no es así?
- Sí, ya sé que dices, aunque no sé si lo piensas, que no te has de casar, que tú no quieres novio.
- Respecto a lo que me dices de esa muchacha inglesa que es tu novia, no creo que se haya dirigido a ella.
- ¡Qué dices, mujer! Que Don Amadeo, cansado de bregar con esta gente, tira la corona por la ventana y dice.
- Ahora se lo digo al amo y tú, cuando él te llame, te niegas a casarte, dices que dicen que no eres tú solo.
- ¡Mis dos cuartos! Te doy cuatro en casa si me ayudas a buscar por el monte al señorito y le dices, en cuanto lo veas, lo que me dijiste a mí, ¿entiendes?
- ¡Sí, la de papá! ¿Y por qué papá nos dice que no te llamemos mamá, sino tía, tiíta Tula, y tú nos dices que te llamemos mamá y no tía, no tiíta Tula.
- Mira, si algún sujeto que tú no conoces, por ejemplo, un señorito flaco, de mal color, así un poco alborotado, te pregunta en la calle si vivo yo aquí, dices que no.
- Lo que dices (con glacial estoicismo) es propio de una criatura llena de debilidades y de impurezas, en quien la razón se halla en estado embrionario, y que habla y obra siempre al impulso de las pasiones y del vicio.