Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra diferencias

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra diferencias en el contexto de una oración.

Término diferencias: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "diferencias" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra diferencias para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ante aquella muerte concluían las diferencias de familia.
  • Cuando a fin de mes, cobraba las diferencias, decíase con extrañeza.
  • La hija buscaba diferencias entre la nueva bestia y el Morrut, de feliz memoria.
  • Pero, al fin, se pudieron arreglar estas diferencias y yo me encargué del mando de El Dragón.
  • Las diferencias de educación y de clase establecen siempre una gran diferencia de procederes en las relaciones humanas.
  • Era como dos países separados por esenciales diferencias de raza y antagonismos de costumbres, y unidos luego por un tratado de comercio.
  • En aquel momento, pensaba ella, unidos todos ante el Dios de todos, que nacía, las diferencias políticas eran nimiedades que se olvidaban.
  • Los cuartos estaban pavimentados con azulejos relucientes y resbaladizos y tenían escalones para subir y bajar, salvando las diferencias de nivel.
  • En todas partes, en todos los momentos, en lo grande y en lo pequeño, las diferencias entre los españoles del Centro y los de las costas saltan a la vista.
  • Hubo grandes diferencias entre mis padres sobre a quién había de imitar en el oficio, mas yo, que siempre tuve pensamientos de caballero desde chiquito, nunca me apliqué a uno ni a otro.
  • Las pasiones exaltadas producen estas pasmosas diferencias en la eficacia de una facultad, y hacen a los hombres romos o agudos cual si estuviera el espíritu sometido a una influencia lunática.
  • No hay más diferencias que las esenciales, las que se fundan en la buena o mala educación, en ser tonto o discreto, en las desigualdades del espíritu, eternas como los atributos del espíritu mismo.
  • Pero allí estaba el amo para remediarlo todo, y por mucho que se despilfarrase, los cobros de diferencias a fin de mes eran tan exorbitantes, que empujaban vertiginosamente aquel barco falto de dirección y haciendo agua por todas partes.
  • Su instrucción y su ingenio agudísimo le hacían descollar sobre todos los demás mozos de la partida, y aunque a primera vista tenía cierta semejanza con Joaquinito Pez, tratándoles se echaban de ver entre ambos profundas diferencias, pues el chico de Pez, por su ligereza de carácter y la garrulería de su entendimiento, era un verdadero botarate.