Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra difícilmente

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra difícilmente en el contexto de una oración.

Término difícilmente: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "difícilmente" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra difícilmente para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Las lanchas atracaban difícilmente.
  • Y aquí difícilmente le saldría novio.
  • Don Álvaro disimuló difícilmente el bochorno.
  • Los circunstantes podían oírle difícilmente estos conceptos.
  • Su hermosura podía excitar deseos, pero difícilmente producir simpatías.
  • Ya sabe usted que viraba mal, y que todas las maniobras se hacían en él muy difícilmente.
  • Murmuraba el arcipreste difícilmente, extendiendo las manos como para calmar los ánimos irritados.
  • ¡cuánto tenemos que hablar! y a ella le entró una risa convulsiva, que difícilmente podía expresarse.
  • Aunque andaba muy difícilmente, quise pasar por mi antigua casa, y vi en la puerta a una mujer andrajosa que freía sangre y tripas.
  • Añadió agarrándose para no rodar por el suelo, pues los balanceos del Rayo eran tales que muy difícilmente podía uno tenerse derecho.
  • Una mocetona que pasaba cargada con un haz de hierba explicó difícilmente que las señoritas iban en la feria de Vilamorta, y sabe Dios cuándo volverían de allá.
  • En estas casas hay siempre ropa tendida, lo que depende, en parte, del instinto de limpieza de esa gente pescadora, y en parte, de lo difícilmente que se seca lo impregnado por el agua del mar.
  • Y se sosegó un tanto el formidable barullo cuando se incorporó difícilmente, con ambas manos puestas tras los oídos, vertiendo sangre por la cara, a fin de dirimir, si cabía lograrlo, la contienda.
  • Se la llevó Dios en 1867, y al año siguiente pasó a mejor vida el pobre Nicolás Rubín, de una rotura de varisis, no dejando a sus hijos más herencia que la detestable reputación doméstica y comercial, y un pasivo enorme que difícilmente pudo ser pagado con las existencias de la tienda.