Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "digestión" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra digestión para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- La digestión no resultará pesada.
- ¿Había parado en seco su digestión?
- El ácido fórmico es bueno para la digestión.
- ¿Y los paseos largos que necesitaba para hacer bien la digestión?
- Él lo creía todo, con tal que le dejasen tranquilo en su digestión.
- Benítez era joven, pero prefería hacer la digestión sentado y fumando un buen cigarro.
- ¡Adiós digestión! Ahora sí que don Juan salía de la placentera calma, despertando de su amodorramiento.
- ¡Qué habían de quedar! No había más que ver el mal humor con que don Juan salió de su turbada digestión.
- Rafaelito fumaba, costumbre detestable que irritó al tío, pues no podía comprender tales interrupciones en la digestión.
- El vaho ardoroso de la comida, el calor de los cuerpos, en los que empezaba la digestión, y lo agitado de las respiraciones, parecían caldear el ambiente.
- La barraca, vomitando lejos de ella su digestión de gentío, quedó muda, sombría, con ese ambiente lúgubre de los lugares por donde acaba de pasar la desgracia.
- Pero su digestión de esquimal harto no le permitía indignarse, y escuchó con expresión amable a su hermana, que, inclinada sobre él, apoyándose en su misma butaca, le hablaba mimosamente, como si fuese una niña.
- Vetusta, la muy noble y leal ciudad, corte en lejano siglo, hacía la digestión del cocido y de la olla podrida, y descansaba oyendo entre sueños el monótono y familiar zumbido de la campana de coro, que retumbaba allá en lo alto de la esbelta torre en la Santa Basílica.
- Sentados en los mullidos sillones del salón, encontrábanse como en la gloria, sacando hacia fuera los rellenos vientres, que hervían como calderas al fuego de la digestión, y sintiendo subir al cerebro un humillo tenue que al pasar por los ojos tomaba un delicioso tinte rosa.