Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra dijese

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra dijese en el contexto de una oración.

Término dijese: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "dijese" aquí tienes una selección de 24 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra dijese para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Con un cartelón que dijese.
  • Y desearíamos que nos dijese cuatro palabras.
  • Guimarán había propuesto que no se dijese palabra.
  • Después, más tranquilizado, me pidió que le dijese cómo era.
  • ¡pero de qué manera! Más valía que dijese terminantemente que no.
  • Por cualquier tontería que este dijese, su mujer soltaba la carcajada.
  • Como calló, mi amo le preguntó, si quería decir más, que lo dijese.
  • Pero no quiso dar su brazo a torcer, y temblaba de que doña Lupe le dijese.
  • Y como el caballero no le dijese nada, Plácido se alejó rezando entre dientes.
  • Pasas y almendras y candil y dos bendiciones, porque se dijese que cenábamos con bendición.
  • No lo osé replicar de miedo que me dijese que tenía arbitrio para tirar el cielo acá abajo.
  • Yo, por excusarme de oír tanto millón de octavas, le supliqué que no me dijese cosa a lo divino.
  • Me dolió bastante más el que mi marido me dijese que por mí se ve sin sucesión la casa de Moscoso.
  • Pasó aquel día y pasaron muchos sin que doña Manuela dijese una palabra sobre el noviazgo de su hijo.
  • En sus meditaciones, solía decir que le había entrado talento, como si dijese que le había entrado calentura.
  • Cuando esta se fue no quiso Fortunata salir a despedirla, por temor de que dijese algo que la pudiera comprometer.
  • Don Víctor se fijó en un velador, que era Carvajal, y ya iba a concederle la palabra, para que dijese en son de disculpa.
  • Ana suplicó a don Cayetano que nada dijese a sus tías de aquella proporción, hasta que ella tratase algún tiempo a Quintanar.
  • Desde dentro, vio Fortunata al cura, sombra negra en el cuadro luminoso de la puerta, y esperó a que entrase o a que dijese algo.
  • Mire, Julián, tendríamos que hablar para seis horas si yo le dijese todo lo que pienso de esa infeliz señorita, y de esos Pazos.
  • Roguéle que me los dijese, y al punto, sacando de las faldriqueras un gran papel, me mostró pintado el fuerte del enemigo y el nuestro, y dijo.
  • ¡Decir aquel hombre que no tenía ganas de conversación era como si el mar dijese que no tiene agua! Pero el tesón podía en él más que el liviano apetito.
  • Cuando yo oí esto, como siempre tuve altos pensamientos, volvíme a ella y roguéla me declarase si le podía desmentir con verdad o que me dijese si me había concebido a escote entre muchos o si era hijo de mi padre.
  • ¡Buena misa sería la que dijese, con la cabeza hecha una olla de grillos! Hasta reprimir los amotinados pensamientos que le acuciaban, hasta adoptar una resolución firme y valedera, Julián no se atrevía ni a pensar en el santo sacrificio.