Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "diócesis" aquí tienes una selección de 23 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra diócesis para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Si nos comemos la diócesis.
- Que no obligo a los curas de toda la diócesis.
- ¿No merecía él ser el primero de la diócesis?
- Si yo cobro diezmos y primicias en toda la diócesis.
- No basta ser bueno decía para gobernar una diócesis.
- ¡Esos miserables tienen ahí toda la moneda de la diócesis!
- El señor don Fermín de Pas, Magistral y provisor de la diócesis.
- El tomo undécimo del Boletín Eclesiástico de la Diócesis de Lugo.
- Luego señalémosle su diócesis en el pueblo adonde él solo busque y apolille.
- Se abandonaba en brazos del Provisor para todo lo referente al gobierno de la diócesis.
- Doña Paula se figuraba la diócesis como un lagar de sidra de los que había en su aldea.
- ¡Majaderos! Y milagro será que no vengan también con lo de ser natural de la diócesis.
- La energía de su voluntad no encontraba obstáculo capaz de resistir en toda la diócesis.
- Así era el buen Fortunato Camoirán, prelado de la diócesis exenta de Vetusta la muy noble ex corte.
- El capellán, como candidato reventado, ponía de oro y azul al obispo de la diócesis y a todo el cabildo.
- Su doble misión de hombre de gobierno en la diócesis y sabio de la catedral le imponía un trabajo abrumador.
- El Ilustrísimo Señor don Fortunato Camoirán, Obispo de Vetusta, dejaba al Provisor gobernar la diócesis a su antojo.
- Preparaba una Historia de la Diócesis de Vetusta, obra seria, original, que daría mucha luz a ciertos puntos obscuros de los anales eclesiásticos de España.
- Sí, lo que él quería era una afición poderosa, viva, ardiente, eficaz para vencer la ambición, que le parecía ahora ridícula, de verse amo indiscutible de la diócesis.
- Tontunas, que los carlistas estaban enseñoreados de algunas diócesis en que, contra el derecho, eran vicarios generales los que no podían serlo, sino interinamente y por gracia especial.
- ¡Él, el Vicario general de la diócesis! ¡Oh, sí! volvería a casa, se impondría a su madre, le diría que era indecoroso insistir en sospechar, procurar disimulos, borrar apariencias, ¿para qué?
- La mitra alternaba con los señores de Ulloa en la presentación del curato, y el arzobispo había querido manifestar así al humilde párroco, enterrado diez años hacía en la montaña más fiera de la diócesis, que la calumnia puede empañar el cristal de la honra, no mancharlo.
- XXII Alegre, rozagante, como nuevo volvió de los baños de Termasaltas el señor Arcediano don Restituto Mourelo, dispuesto a emprender otra campaña, que esperaba fuese la última y decisiva, contra el despotismo del simoníaco y lascivo y sórdido enemigo de la Iglesia que, apoderado del ánimo del señor Obispo, tenía sojuzgada a la diócesis.