Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra dirá

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra dirá en el contexto de una oración.

Término dirá: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "dirá" aquí tienes una selección de 54 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra dirá para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Le dirá.
  • Ello dirá.
  • Usted dirá.
  • ¿Usted dirá?
  • Y usted dirá.
  • Y usted dirá.
  • ¿Dirá que sí?
  • ¿Dirá que sí?
  • Pues usted dirá.
  • No dirá Jacinta que.
  • Ya se dirá después.
  • ¿Y qué dirá Ronzal?
  • Dirá usted lo que guste.
  • Usted dirá lo que quiere.
  • Dirá que es mujer legítima.
  • Dirá usted que soy una loca.
  • Y en último caso, ello dirá.
  • No lo dirá usted por nosotros.
  • Pero dirá que rabio por casarme.
  • Usted dirá por dónde hemos de ir.
  • No me dirá usted que no lo necesita.
  • Dirá usted que les llevamos paraguas.
  • El Santísimo me dirá que tengo razón.
  • Vamos, no dirá ella que no la obedezco.
  • Dirá, y con razón, que peor es meneallo.
  • Él dirá qué hacemos con todo este guano.
  • Como no hemos ganado, dirá esto y lo otro.
  • Dirá lo que quiera, pero yo me las arreglaré.
  • El Señor se quedará pensando un rato, y dirá.
  • ¿Qué dirá el mundo si sabe que yo vengo aquí.
  • Usted dirá que esta ostentación no viene al caso.
  • A dónde se ha de llegar, eso Dios lo dirá después.
  • A fe que no se escape, que el matemático nos lo dirá.
  • Hablando en plata, eso es lo que dirá la Junta de Orense.
  • Y cuando don Plácido le cuente que soy su inquilina, ¿qué dirá?
  • Dirá usted que se le baja, porque lo tiene usted en lugar de sesos.
  • Por la mañana iremos a ver al principal y te dirá lo que se puede ganar.
  • Una mujer ligera de otro país, al pensar en su juventud seguramente, dirá.
  • No se dirá que un vasco francés no se atreve a ir donde vaya un vasco español.
  • Aconséjate con tu tía, y ella te dirá que lo que estás pensando es un disparate.
  • En fin, hijo, usted dirá que quién me mete a mí a leñador, pero ¿qué quiere usted?
  • Porque dirá el curioso, y con razón, que qué tienen que ver las bocas con aquella mujer.
  • Diga lo que quiera, don Juan, mas en la inteligencia de que es lo último que dirá en esta casa.
  • Yo le respondo a usted de que, como este indigno capellán dé el pase, toda la familia dirá amén.
  • Además, usted le dirá a doña Casta o a Aurora que le inviten a subir para que oiga tocar la pieza.
  • Si se le pregunta qué tal va la obra, dirá que mal, porque Shempelar es un dilettanti del pesimismo.
  • Y usted me dirá entonces si aquellas lágrimas son más dulces y frescas que las que anoche le arrancaba el bueno de don Juan Tenorio.
  • ¡Qué dirá de mí esa chica! Pero cuando estaba cerca de ella, el rubor desaparecía y sentía en su interior audacias que le asombraban.
  • Él dirá lo que quiera, pero está chiflado, pensaba con un secreto dolor que tenía en el fondo una voluptuosidad como la produce una esencia muy fuerte.
  • Usted dirá respondió tranquilamente Álvaro, chupando su habano y tapándose la cara con el humo, según su costumbre de enturbiar el aire cuando le convenía.
  • ¡No, no dirá eso! Dirá, si quiere, que es a mí a quien me conviene que tú te cases para facilitar así el que se me pretenda o para quedarme a mandar aquí sola.
  • Nadie dirá que yo, ex regente de Audiencia, que me jubilé casi por no firmar más sentencias de muerte, nadie dirá, repito que tengo ese punto de honor quisquilloso de nuestros antepasados, que los pollastres de ahí abajo llaman inverosímil.
  • ¡Y ella tan ajena a esto! ¡Qué dirá cuando llegue a casa y no nos encuentre! A mí se me ensanchaba el pecho con la vista del paisaje, con la alegría y frescura de la mañana y, sobre todo, con la idea de ver pronto a Cádiz y su incomparable bahía poblada de naves.
  • ¡Quién dirá lo que yo sentía, lo uno con la vergüenza, descoyuntado un dedo y a peligro de que me diesen garrote! Al fin, de miedo de que me le diesen, que ya me tenían los cordeles en los muslos, hice que había vuelto, y por presto que lo hice, como los bellacos iban con malicia, ya me habían hecho dos dedos de señal en cada pierna.