Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "discreto" aquí tienes una selección de 31 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra discreto para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Es discreto.
- Discreto eres.
- Esto sería todo lo razonable y discreto que se quiera suponer.
- Un pisotón discreto de la del Banco le sacaba de sus distracciones.
- Luego ha dado una vuelta con el discreto desdén de un hombre de mundo.
- Él, que sintió lo que le había visto, como discreto, se previno diciendo.
- Era tan discreto, tan sagaz como su madre y más amable, más suave en el trato.
- Petra sonrió de un modo que ella creyó discreto y retorció una punta del delantal.
- Y el violoncello se queja discreto, sonríe irónico, parte en una furibunda nota larga.
- Discreto animal, que hablaba como un teólogo y nos despertaba a todos por la mañana, gritando.
- Esto le pareció a la Delfina tan discreto, que creyó tener delante al primer filósofo del mundo.
- Bárbara manifestaba a su madre con gozo discreto, que Baldomero no le daba el más mínimo disgusto.
- Entonces hubiera querido ser tan discreto, tan conceptuoso y tan alambicado como todos mis conocimientos.
- Lo principal, lo primero era mostrarse discreto, desapasionado, superior a los defectos vulgares de la humanidad.
- Se oía cerca, detrás, el murmullo discreto y fresco del agua de una acequia que corría despacio calentándose al sol.
- Te lo digo a ti sólo, porque sé que eres muy discreto murmuró Narciso al oído de su amigo Encinas (Quercus gigantea).
- Sin duda el amor más sublime es el más discreto, y las bocas más elocuentes aquellas en que no puede entrar ni una mosca.
- ¡Ya estará durmiéndola! Y se oyó el ruido discreto de un balcón que se cierra con miedo de turbar el silencio de la noche.
- Nada podía saber la Regenta de cierto y el amor y la constancia del discreto adorador debían de ser para ella cosa poco menos que segura.
- Don Víctor se contentó con pintar de un blanco gris discreto, como él decía, todas aquellas cornisas, volutas, acantos, escocias y hojarasca.
- Si llovía o amenazaba, prolongaban el palique hasta que el Palomo hacía un discreto ruido con las llaves de la catedral y cada canónigo se iba a su casa.
- Mientras la moza ejecutaba esta orden, Julián alzaba los ojos al techo y los bajaba al piso, y tosía, tratando de buscar una fórmula, un modo discreto de explicarse.
- No era discreto negarse, tanto más, cuanto este amigo es un excelente pianista, y Azorín se ha regodeado ya por adelantado con unos cuantos fragmentos de buena música.
- No hay más diferencias que las esenciales, las que se fundan en la buena o mala educación, en ser tonto o discreto, en las desigualdades del espíritu, eternas como los atributos del espíritu mismo.
- Contemplaba las laderas de la montaña iluminada como por luces de bengala, y casi entre sueños oía a su lado el murmullo discreto del manantial y de la corriente que se precipitaba a refrescar los prados.
- Visanteta acababa de tender el mantel adamascado, brillante de blancura, sobre la mesa del comedor, pieza de ebanistería moderna, tallada a máquina, que con su color obscuro imitaba al roble de un modo discreto.
- Pero, por medio de un agente de Bolsa muy discreto, se hizo una operación en que la chulita figuraba como compradora de cierta cantidad de acciones del Banco, dándole además, de mano a mano, algunas cantidades en billetes.
- Juanito y las dos mujeres, después de una hora de espera viendo las entradas y salidas de los clientes, que andaban con aire discreto, como influidos por aquel ambiente de seráfica calma, fueron admitidos a la presencia del gran hombre.
- La limpieza, la corrección, la elegancia parecen allí obra de la naturaleza, y el follaje, el esplendor de su verdura, los susurros del aire discreto, la hermosura de la perspectiva, los vuelos graciosos de miles de pájaros, parecen importación del lujo.
- Vicioso y discreto, sibarita y hombre de talento, aspirando a la erudición de todos los goces y con bastante buen gusto para espiritualizar las cosas materiales, no podía contentarse con gustar la belleza comprada o conquistada, la gracia, el donaire, la extravagancia.
- Adoraba como un idealista las zafias beldades con su olor a limón y tierra, gozaba oyendo sus conversaciones, prestábalas con el mayor gusto pequeños servicios, aguantaba sus groserías e impertinencias, todo a cambio de poder estarse en un rincón, tímido y sonriente, contemplando los brazos hercúleos, los ojazos insolentes y las piernas como columnas, marcadas por el discreto zagalejo.