Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "disparates" aquí tienes una selección de 79 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra disparates para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Ves qué disparates?
- No digas más disparates.
- Tontín, no digas disparates.
- Víctor, Víctor, no disparates.
- Y cuidado con hacerme disparates.
- Pero, no, todos estos son disparates.
- ¿Qué disparates estás hablando ahí?
- ¿Qué disparates está usted diciendo?
- Los locos no dicen más que disparates.
- Había soñado mil disparates inconexos.
- Ella misma, con los disparates que hacía.
- ¡Cállate, hombre, cállate! No disparates.
- Vaya que se te ocurren unos disparates, hijo.
- Cállate tú y no disparates replicó Nicanora.
- Cuando pongo cuidado digo muy pocos disparates.
- Y las dos cosas son, como sabes, dos disparates.
- ¡Ay, venga usted! Está diciendo mil disparates.
- Me pedís unos disparates que no sé cómo los oigo.
- Pero dimpués salió con unos disparates muy gordos.
- Porque era de estos ángeles que hacen muchos disparates.
- Cuéntame los disparates que te dije, porque yo no me acuerdo.
- Los disparates que habíamos hecho los enmendó la Naturaleza.
- ¡Vaya con el cáñamo ese! Pero los disparates son los mismos.
- Nosotros hacemos mil disparates, y la Naturaleza nos los corrige.
- A Fortunata no se le ocurría nada que responder a estos disparates.
- Que las emociones y los disparates de hoy nos pueden traer un trastorno.
- ¡Vaya unos disparates! Como te lo digo, me parecía que lo estaba viendo.
- Y tú, me parece que estás algo ido, porque cuidado que has dicho disparates.
- ¿Eso que dice es razón, o los mayores disparates que en mi vida le he oído.
- Jacinta, furiosa, dice que Dios está chocho y que no hace más que disparates.
- Si las leyes son unos disparates muy gordos, yo no tengo nada que ver con ellas.
- Por la mañana reíase de aquellos disparates, y sus ideas fueron más reposadas.
- La memoria, firme, no era ya un tormento ni se mezclaba con visiones y disparates.
- ¿Haría usted caso de una persona que pasara ahora por la calle diciendo disparates?
- Porque, créamelo usted, yo me preparaba a hacer grandes disparates por esa buena moza.
- ¡Salir yo!, ¡qué disparates se te ocurren! No pienso en tal cosa replicó ella sonriendo.
- ¡Qué disparates hace! ¡Ya lo creo que es disparate! ¿Y usted no sospecha dónde podrá estar?
- Si usted no se desdice al momento en todos esos disparates me voy y no vuelve a verme en su vida más.
- Tal vez sabía el de Pernueces que Joaquín imitaba perfectamente sus disparates y manera de decirlos.
- Un hombre que había llegado en su orgía de disparates a injertar gallos ingleses en gallos españoles.
- Los disparates que yo decía los recuerdo como se recuerdan los de las novelas que uno ha leído de niño.
- Pero le vio entre los primeros disparates del ensueño, vestido de toga y birrete, con una espada en la mano.
- Si no leyeras librotes de Medicina no se te ocurrirían esos disparates opinó ella sacándole los pantalones.
- El Magistral hubiera querido poder despreciar tantos disparates, tales absurdos, pero a su pesar le irritaban.
- Los disparates seguían, y al servir la mesa ponía los platos sobre ella sin considerar que no eran de hierro.
- Se le conocía en seguida que no hablaba como las personas finas, y que tenía miedo y vergüenza de decir disparates.
- Rompió una escudilla, y tantos disparates hizo que doña Lupe por poco le aporrea el cráneo con la mano del almirez.
- El demonio eres tú replicó la fiera, que parecía ya, por lo muy exaltada, irresponsable de los disparates que decía.
- Con estos disparates sacrílegos estuve toda la noche en vilo, horrorizada, el estómago revuelto, y deseando que el día llegara.
- ¡Pero, hija, qué alborotada está usted, y qué disparates dice! (tomándole el pulso y examinando con alarma el brillo de sus ojos).
- Él sí era pobre, y más cada día, pero achacaba su estrechez a la decadencia general, a la falta de sangre en la raza y otros disparates.
- Estos disparates recalentaban de tal modo el cerebro de la reclusa, que despierta seguía imaginando desvaríos del mismo si no de mayor calibre.
- Tardó un rato en darse cuenta de dónde estaba y de los disparates que había soñado, y se echó mano al pecho con un movimiento de pudor y miedo.
- Decíale mil disparates referentes a aquello de la liberación, de la hermosura de la muerte y de lo buena que es la matanza de la bestia carcelera.
- ¡Oh!, no son disparates replicó el farmacéutico, dando algunos pasos delante de ella y procurando que dichos pasos fueran todo lo airosos posible.
- Si empezamos a hacer disparates y a portarnos como dos intrigantas que se meten donde no las llaman, merecemos que nos tome Ido por tipos de sus novelas.
- Y a las dos de la mañana, levántase en camisa y empieza a andar a oscuras por el aposento, dando saltos y diciendo en lengua matemática mil disparates.
- Tenía conciencia vaga de los disparates que había hecho la noche anterior, y su amor propio padecía horriblemente con la idea de haber estado ridículo.
- El sueño traía impíos disparates, ideas que eran profanaciones, y se desechaban para atenerse a los pecados veniales con que brindaba la realidad ambiente.
- Estos enormes disparates, nacidos del trastorno que en su cerebro reinara, persistieron cuando estaba parada y atónita delante del portal de los de Santa Cruz.
- A veces el ataque es muy ligero, y otras se pone tan encalabrinado que sólo de pasar por delante del Matadero le baila el párpado y empieza a decir disparates.
- Un hombre tonto no es capaz de hacer en ningún momento de su vida los disparates que hacen a veces las naciones, dirigidas por centenares de hombres de talento.
- (Ahora te diré yo la verdad.) Y la fuerza del consonante les hizo decir una porción de disparates y de astracanadas que produjeron el entusiasmo de la reunión.
- Y los mismos disparates que haces por un hombre poderoso, que te da grandes cantidades, lo harías si fuera un pobre pelagatos y tuvieras que comprarle tú a él una cajetilla.
- Un gato pardo iba y venía del mostrador a la mesa de don Santos, se le quedaba mirando largo rato, pero convencido de que no decía más que disparates, bostezaba, y daba media vuelta.
- En el delirio de la enfermedad grave y larga que Benítez combatió desesperado, lo que atormentaba el cerebro de Ana era el remordimiento mezclado con los disparates plásticos de la fiebre.
- Muchas personas que no hacen más que disparates, poseen esta perspicacia del consejo y de la dirección de los demás, y no dando pie con bola en los destinos propios, ven claro en los del prójimo.
- En fin, tales eran los disparates que salían de su boca, que me veré obligado, para evitar explicaciones enojosas, a sustituir sus frases con las usuales, cuando refiera las conversaciones que de él recuerdo.
- Esto era horrible, pero al fin era vivir en tierra firme, no sobre la masa enferma movediza de disparates del capricho intelectual, no en una especie de terremoto interior que era lo peor que podía traer la sensación al cerebro.
- Pero aquella noche la muchacha se revolvió en la cama, inquieta, nerviosa, soñando mil disparates, viéndose en un camino negro, muy negro, acompañada por un perro enorme que le lamía las manos y tenía la misma cara que Tonet.
- Algunas tardes sacábale a paseo por las afueras, procurando entretener su imaginación con ideas y relatos placenteros, absolutamente contrarios al fárrago de disparates que el infeliz chico había tenido últimamente en su cerebro.
- Llevaba Olmedo una vida muy poco ejemplar, mudando cada mes de casa de huéspedes, pasándose las noches en lugares pecaminosos, y haciendo todos los disparates estudiantiles, como si fueran un programa que había que cumplir sin remedio.
- Y entre la verdura húmeda, surcada del surco brillante que dejan tras sí el caracol y la babosa, torcíanse las cruces de madera negra fileteadas de blanco, con rótulos curiosos, cuajados de faltas de ortografía y peregrinos disparates.
- Pero la alucinación recobraba su imperio durante el sueño, y allí eran los disparates y el teje maneje de unas aventuras generalmente muy tiernas, muy por lo fino, con abnegaciones, sacrificios, heroísmos y otros fenómenos sublimes del alma.
- Muchachos con pliegos de colores voceaban las décimas y cuartetas, alegres y divertidas, para las máscaras, colecciones de disparates métricos y porquerías rimadas, que por la tarde habían de provocar alaridos de alegre escándalo en la Alameda.
- ¡Cuánto me alegro de verla! Y con esto se agotó el repertorio de frases de la buena mujer, que se sentía cohibida en presencia de la señora, hablando poco por temor a decir disparates y atraerse el enojo del esposo, a quien admiraba como modelo de finura y bien decir.
- Los disparates que aquel hombre dijo acerca del Pronunciamiento de Francia, hicieron reír mucho a todos, particularmente al portero de la Academia de la Historia, que echaba al concurso miradas desdeñosas, no queriendo aventurar una opinión, que habría sido lo mismo que arrojar margaritas a cerdos.
- Pero se metía a interpretar a su modo los textos del Antiguo y Nuevo Testamento y hasta se atrevía a decir delante de curas y señoras, que el hombre virtuoso es siempre un sacerdote, y que un bosque secular es el templo más propio de la religión pura, y que Jesucristo había sido liberal, con otros disparates.
- Ii En el resto de aquel aciago día, dicho se está que la pobre señora de Rubín se entregó a las mayores extravagancias, pues tal nombre merecen sin duda actos como no querer comer, estar llorando a moco y baba tres horas seguidas, encender la luz cuando aún era día claro, apagarla después que fue noche por gusto de la oscuridad, y decir mil disparates en alta voz, lo mismo que si delirara.