Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra distraído

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra distraído en el contexto de una oración.

Término distraído: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "distraído" aquí tienes una selección de 38 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra distraído para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Es que andaba muy distraído.
  • Entonces, ¿por qué está distraído?
  • Venía distraído silbando por la calle.
  • Miró a Mesía, que fingió estar distraído.
  • Oía distraído la cháchara de la penitente.
  • Ni es orgulloso, ni es egoísta, ni es distraído.
  • Pero a la segunda misa observole distraído e inquieto.
  • Yo cada día me siento más indolente y más distraído.
  • La especialidad de don Fermín era la de ser distraído.
  • Andrés, preocupado, hacía esfuerzos para parecer distraído.
  • Que si es un orgulloso, que si un egoísta, que si un distraído.
  • Tenía aquí a mi lado una mosca y yo estaba completamente distraído.
  • Él pensaba que aludía a lo de la arquitectura y se hacía el distraído.
  • Señora, usted donde quiera tiene que llamar la atención, aun del más distraído.
  • Al pasar junto a la Regenta la miró cara a cara, distraído, pensando en su venganza.
  • Aquel día las hijas de confesión del Magistral le encontraron distraído, impaciente.
  • Iba Primitivo distraído, con el propósito de reunirse a don Pedro, y no miraba a parte alguna.
  • ¡Qué distraído es ese poetilla de El Lábaro ! deben de tenerle muy preocupado los consonantes.
  • Estaba muy distraído, y cada vez que su amiga entraba, toda la ciencia farmacéutica se desvanecía de su mente.
  • Había hablado con mucha afabilidad, con voz meliflua, pero poco, con cierto tono frío, y algo distraído al parecer.
  • El Provisor todos los días le pasaba revista, como a un recluta, mirándole de hito en hito cuando le creía distraído.
  • El marqués andaba en extremo distraído, organizando una cazata a los lejanos montes de Castrodorna, más allá del río.
  • El tétrico conductor, con su librea negra y mugrienta, pasó, rociando de injurias al distraído y amenazándole con su látigo.
  • ¿Con qué derecho uní mi frialdad de viejo distraído y soso a los ardores y a los sueños de su juventud romántica y extremosa?
  • Nunca bebía licores y aquella tarde, distraído, sin saber lo que estaba haciendo, había apurado la copa de chartreuse o no sabía qué, servida por la Marquesa.
  • Parece que está siempre distraído y como si estuviese pensando en otra cosa o en otra persona, ¡quién sabe! o temiendo que alguien nos vaya a sorprender de pronto.
  • Porque no tenía duda de que Juan andaba algo distraído, y esto no lo podían notar sus padres por la sencilla razón de que no le veían nunca tan cerca como su mujer.
  • Desde allí veía, distraído, los movimientos rápidos de la falda negra de Teresina, que apretaba las piernas contra la cama para hacer fuerza al manejar los pesados colchones.
  • Y animado por una resolución hija del amor propio, pasó todo el día siguiente en la tienda distraído, sin atender a las ventas, ansiando que llegase la hora de acompañar a su casa a Tónica.
  • Si ante él sucedían tales cosas, a la mesa por ejemplo, Julián torcía la cara, haciéndose el distraído, o alzaba el vaso para beber, o fingía atender a los perros, que husmeaban por allí.
  • No era esto lo peor, sino que la Regenta y don Fermín notaban en Quintanar cierta frialdad cada vez que los veía juntos y el Magistral tuvo que fingirse distraído ante algunos desaires disimulados.
  • Así pensaba melancólico Bermúdez, que tenía el vino triste, mientras contestaba distraído, pero muy fríamente, a doña Petronila Rianzares que se ocupaba en hacer en voz baja un panegírico del Magistral, su ídolo.
  • El Magistral, distraído, se aventuró a pasar del despacho a la oficina y allí se vio rodeado de litigantes, de pretendientes, casi todos muy afeitados, todos vestidos de negro, o con sotana o con levita que lo parecía.
  • Doña Paula miraba a su hijo y a Teresina alternativamente, encogía los hombros cuando no la veían ni la doncella, que iba y venía con platos y fuentes, ni su hijo que miraba al mantel distraído, comiendo por máquina y muy poco.
  • Sus amores con Tónica, aquella luna de miel ideal, el afán de acompañarla a todas partes, hablando de su porvenir, le tenían tan distraído, que si no olvidó sus promesas, fue difiriendo su cumplimiento siempre para el día siguiente.
  • Había llegado a decir que sería hipócrita si aseguraba que bastaba para colmar los anhelos que sentía el cariño suave, frío, prosaico, distraído de Quintanar, entregado a sus comedias, a sus colecciones, a su amigo Frígilis y a su escopeta.
  • Al salir cogían aparte a Sabel, y si el capellán no estuviese tan distraído con su rebelde alumno, vería algún trozo de tocino, pan o lacón rápidamente escondido en un justillo, o algún chorizo cortado con prontitud de las ristras pendientes en la chimenea, que no menos velozmente pasaba a las faltriqueras.
  • Pero recobraba el sentido, y a riesgo de nuevo pasmo volvía a la lectura, a devorar aquellas páginas por las cuales en otro tiempo su espíritu distraído, creyéndose, vanamente, religioso, había pasado sin ver lo que allí estaba, con hastío, pensando que las visiones de una mística del siglo dieciséis no podían edificar su alma aprensiva, delicada, triste.