Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "divertía" aquí tienes una selección de 22 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra divertía para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Pero se divertía muy poco.
- El tresillo de su pueblo no le divertía.
- No sé cómo te divertía tanto salvajismo.
- Martín se divertía muchísimo con estos espectáculos.
- A don Pedro le divertía infinito el miedo del capellán.
- Y Nucha entretanto se divertía infinito con su protegido.
- Preguntó mi amo, alentándole a seguir, porque le divertía mucho.
- Preguntó el gobernador, que a su pesar se divertía con los chismes del secretario.
- La vecindad, que se divertía mucho con el dengue del buen ido, empezó a congregarse en el corredor.
- El jefe era un estudiante madrileño que se divertía en volver locos a unos cuantos zapateros y sastres.
- No es seguro, no es seguro, no es seguro vociferó el abad de Naya, que se divertía más que en un sainete.
- Le divertía y le convenía la inquina de Ronzal, gran propagandista de la leyenda de que era Mesía el héroe.
- Siempre que iba por las noches el farmacéutico, les encontraba infaliblemente y se divertía con ellos lo indecible.
- Los vetustenses llegaron a mirarla como un maniquí cargado de artículos de moda, que sólo divertía a las señoritas.
- / El tío se divertía, como hay Dios, oyendo a la sobrina cantar con su carita de Pascua estas atrocidades de la melancolía.
- Me reía, créelo, me divertía viéndote entre esa aristocracia, hecho un caballero, una persona decente, vamos, con el pelito sobre la oreja.
- El sustituto de Somoza no era hablador, pero se divertía oyendo a Quintanar, y este llegó a profesar gran cariño a Benítez, que así se llamaba.
- Alegrose mucho Fortunata de que el almuerzo concluyese, porque eso de estar sosteniendo una conversación seria y oyendo advertencias y correcciones no la divertía mucho.
- Don Víctor se le colgaba del brazo, levantaba los ojos al cielo y se divertía en encontrar parecidos entre los nubarrones de la noche y las formas más vulgares de la tierra.
- Sentado al sol junto al balcón en su sillón muy cómodo, Feijoo arrojaba a sus graciosos amigos una pelota atada con un hilo, y se divertía con las monísimas cabriolas y morisquetas que hacían los pequeñuelos.
- Y luego, ¡qué asco le producían los imbéciles que en aquellos salones al aire libre bailaban como monigotes, sin advertir que el gentío se divertía con sus saltos! En uno de aquellos pabellones estaría su hermano Rafael.
- ¡Afortunado mortal! Desde entonces, su nombre pareció llenar la habitación, y las dos mujeres le aposentaron en su memoria, imaginándolo como un ser poderoso, todo bondad, que peloteaba los millones y se divertía haciendo ricos a los pobres.