Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "dormir" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra dormir para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- A dormir.
- Voy a dormir.
- Ahora, a dormir.
- No puede dormir.
- Yo intento dormir.
- Trataré de dormir.
- A dormir se ha dicho.
- Procure usted dormir.
- Bueno, vamos a dormir.
- Lo que quiero es dormir.
- No quería dormir allí.
- Vente a dormir al barco.
- Espero dormir esta noche.
- Trato de dormir otra vez.
- Allí iba a dormir Edelmira.
- ¿No hay sitio dónde dormir?
- ¿Y para qué quiero yo dormir?
- Era costumbre dormir la siesta.
- No pude dormir en toda la noche.
- Esta noche voy a dormir muy bien.
- Más te conviene dormir que rezar.
- No la dejarían dormir la mañana.
- Dormir, ¿y qué saca uno de dormir?
- No pudimos dormir ninguno de los tres.
- Hasta que lo resuelva no puedo dormir.
- ¡Pero maldita! ¿no pensaba en dormir?
- Oye, Paca, ¿sabes que no puedo dormir?
- Y se volvía a dormir a la conserjería.
- Mi primera intención fue dormir un poco.
- Retírate, que tú también has de dormir.
- Pero siempre se retiraba a su casa a dormir.
- Ya que tú no duermes, déjame dormir a mí.
- ¿Crees que yo puedo dormir en esta ansiedad?
- Maximiliano, ahora te estás echando a dormir.
- Ni siquiera has de dejar dormir al pobre chico.
- De Tolosa fueron a dormir a un pueblo próximo.
- ¿Cómo voy a dormir estando Sarrió en Madrid?
- Cuando estaban en el lecho, la manera de dormir.
- Pero sin oír la respuesta, se volvió a dormir.
- Pasaba las noches sin dormir cuidando del niño.
- Después del paseo comían y se echaban a dormir.
- Y no pudo dormir una hora seguida en toda la noche.
- Pero por más que quise dormir, no pude conseguirlo.
- No se comía apenas, ni se podía dormir, ni mudarse.
- ¡Señor cura! yo me voy a dormir a casa de mi padre.
- Edelmira prefería dormir con Obdulia, como es natural.
- Hazte cuenta que no estoy aquí, y a dormir se ha dicho.
- Era de ver algunos dormir envainados, sin quitarse nada.
- Molestábale esta visión, y cerró los ojos para dormir.
- Algunas monjas se retiraban a su celda a dormir la siesta.
- Aunque nadie pudo dormir, estuvimos tendidos, descansando.
- Terminada la partida volvieron a la fonda a dormir la siesta.
- ¿Te parece que después de lo que has hecho, se puede dormir?
- Adiós, adiós, dormir bien dijo Ana, detrás de las vidrieras.
- ¿Podía yo dormir tranquilamente después de haberla realizado?
- Pero siento dentro de mí un cierto presagio de que voy a dormir.
- Lejos de tener ganas de dormir, estaba muy despabilada y nerviosa.
- Bebimos, y muy contentos nos fuimos a dormir como la noche pasada.
- Y para sí, contemplando a la diabla, que dormía o fingía dormir.
- Al fin, yo fui, llegada la noche, a dormir a la sala de los linajes.
- No pudieron romperla y se acostaron para contarse cuentos de dormir.
- Quiso dormir el poco tiempo de que disponía para ello, pero no pudo.
- No usaba gorro de dormir don Víctor por una superstición respetable.
- Estas buenas amigas, las campanas decía yo, no me van a dejar dormir.
- De noche no podía dormir y caía en un estado de abatimiento profundo.
- Pues aunque creo que he de dormir, todavía no tengo ni pizca de sueño.
- Por otro lado, el calor, aquel sudor continuo, aquellas noches sin dormir.
- Detrás de ella salió una sombra, con gorro de dormir y en mangas de camisa.
- A los vecinos despertaba con el estruendo que hacía, y a mí no me dejaba dormir.
- Levantéle, y dejé dormir a los demás hasta las once de la noche que despertaron.
- Tenía buena fama en el lugar y echábase a dormir con ella y con cuantos querían.
- Pudo Anita dormir en adelante la mañana, sin que nadie interrumpiera esta delicia.
- No podía dormir, y después de ensayar varios hipnóticos, se decidió a tomar morfina.
- Y viéndote ahora, me decía yo, en ese estado de torpeza que divide el dormir del velar.
- Fue sin duda aquello de soy ángel, y luego inclinó la cabeza como quien se va a dormir.
- Eran como estremecimientos de aquella naturaleza próxima a dormir su sueño de invierno.
- Fortunata, fingiendo dormir, se volvió para el otro lado y a media noche dormía de veras.
- Todas las noches antes de dormir se daba un atracón de honra a la antigua, como él decía.
- Buena está Obdulia para dormir con nadie dijo Visita que venía del cuarto contiguo al de Ana.
- Cuando me meta en la cama, trataré de dormir, y si no lo consigo, echarás seis gotas, cuidado.
- Y tuve que pensar en ti un poquito para sentirme tranquilo y poder dormir como un hombre vulgar.
- No me duele nada, me siento bien, y para colmo de felicidad no tengo ganas de comer ni de dormir.
- Decía que el gorro de dormir era una punta que atraía los atributos de la infidelidad conyugal.
- Pero quien no me ha dejado dormir era este hombre que llamaba a mi puerta dando grandes porrazos.
- La soledad, la frescura, el canto del canario hicieron a Andrés cerrar los ojos y dormir un rato.
- Yo confieso que no pude dormir en toda la noche con el cuidado de lo que había de hacer con el dote.
- La primera noche Andrés no pudo dormir bien en la casa por el olor a raíz desprendido de la tierra.
- Por ella bajamos nosotros y cerramos la puerta de nuestra cámara, donde solíamos dormir los vascos.
- Ello es que está en la cama dando ayes y dice que allí no se acuesta nadie, que quiere dormir sola.
- Se volvió a tender en la cama, pero con los lamentos no se pudo dormir y le pareció mejor levantarse.
- La condición de dormir cerca del señorito, por si llamaba, se les imponía con una naturalidad edemíaca.
- Se refugió en la alcoba, y sobre la piel de tigre dejó caer toda la ropa de que se despojaba para dormir.
- Y después que los huéspedes y vecinos le hubieron rogado que perdiese el enojo y se fuese a dormir, se fue.
- No se desnudaron los más, que con acostarse como andaban de día, cumplieron con el precepto de dormir en cueros.
- Es cuestión de nombres y de que diéramos en llamar dormir a lo que llamamos despertar, y acostarse al levantarse.
- Porque usted no me puede hacer creer que estamos en el mundo sólo para comer, dormir, digerir la comida y pasearnos.
- Hasta la una y media no concilió el sueño su mujer, y entonces y sólo entonces, pudo don Víctor disponerse a dormir.
- ¡Levántate enhoramala! Los otros, por asegurarme, contaron a don Diego el caso todo y pidiéronle que me dejase dormir.
- Aquella noche el marqués no dejó dormir a Julián, entreteniéndole hasta las altas horas con larga y tendida plática.
- Esta noche sí que voy a dormir bien anunció Don Manuel con esa esperanza de enfermo que es gozo empapado en melancolía.