Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "dudaba" aquí tienes una selección de 29 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra dudaba para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Yo no dudaba.
- No dudaba, no.
- ¿Por qué dudaba?
- Ya nadie dudaba esto.
- Hasta dudaba de su ortografía.
- ¡Y usted que dudaba! Qué quieres.
- Fortunata dudaba que esto fuera así.
- No dudaba ni tanto así del amor de su marido.
- Dudaba si había pasado por la calle o por su cerebro.
- Cuando yo no dudaba de mi poder discrecional en mi hogar.
- Dudaba ya si las leyes del mundo seguían siendo las mismas.
- Allí nadie dudaba de la virtud del Provisor, nadie la discutía.
- Estaba resuelto, era claro, había que matar, ¿quién lo dudaba?
- Otras veces dudaba o aparentaba dudar si tenía lo que le pedían.
- El señor Mourelo dudaba de la piedad de doña Ana Ozores de Quintanar.
- Yo le ofrecí pagarle todo lo que necesitara, aunque dudaba mucho del éxito.
- Y si lo dudaba Juanito, que mirase a López, ése cuya señora era amiga de la mamá.
- Y como había oído decir que la justicia triunfaba siempre, no dudaba de la victoria.
- Cuando franceses y alemanes vinieron a las manos, El Corresponsal dudaba de la guerra.
- No le faltaría a la hija de la bailarina ¿quién dudaba ya que la modista había bailado?
- Y lo que Barbarita no dudaba en calificar de encanallamiento, empezó a manifestarse en el vestido.
- A los dos días, ninguno de los bolsistas que tenían por oráculo al famoso don Ramón dudaba de ella.
- Dudaba don Álvaro si debía en aquella situación atreverse a acercarse un poco más de lo acostumbrado.
- Las opiniones fueron diversas, y se dudaba si el buque volado era el Santa Ana, el Argonauta, el Ildefonso o el Bahama.
- Dudaba, permanecía quieto, como el que desea retrasar el momento de una resolución importante, y al fin se decidió á bajar al mercado.
- Ya no dudaba que aquel hombre representaba para ella la perdición, pero tampoco que estaba enamorada de él cuanto en ella había de mundano, carnal, frágil y perecedero.
- Recordaba vagamente su amistad con el niño de Colondres, sólo distinguía bien el recuerdo del recuerdo, y dudaba, dudaba si había sido culpable de todo aquello que decían.
- El orden dórico, el jónico y el corintio, los mezclaba con los Alfonsos de Castilla, y ya dudaba si la fundación de Vetusta se debía a un fraile descalzo o al arco de medio punto.
- Si alguien lo dudaba, allí estaban para atestiguarlo los principales comerciantes de Valencia, con grandes almacenes, buques de vela y casas suntuosas, que habían pasado la niñez en los míseros lugarejos de la provincia de Teruel guardando reses y comiéndose los codos de hambre.