Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra duelo

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra duelo en el contexto de una oración.

Término duelo: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "duelo" aquí tienes una selección de 44 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra duelo para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Duelo tenemos.
  • Duelo a muerte.
  • ¿Era una papa lo del duelo?
  • Nadie le había visto en el duelo.
  • El duelo se despidió sin ceremonia.
  • Se convino que el duelo fuese a sable.
  • Se alegró de que fuese el duelo a pistola.
  • Guimarán, de levita negra presidía el duelo.
  • Las últimas condiciones del duelo eran estas.
  • El Magistral iba presidiendo el duelo de familia.
  • Pero frente a frente, en duelo, no de un tiro, no.
  • Padrino del duelo a muerte entre Mesía y Quintanar.
  • Representaba a través de tantos siglos un duelo sublime.
  • Frígilis sólo había visto el duelo frustrado de Mesía.
  • A las ocho en todo el Casino no se hablaba más que del duelo.
  • Venían a provocarme a un duelo a pistola en condiciones graves.
  • Detrás del duelo iba una escasa representación del sexo débil.
  • Tan grande fue el chaparrón que los padrinos suspendieron el duelo.
  • El duelo era a sable, en el Montico, en una arboleda, de tarde, cerca del obscurecer.
  • Ya ve usted, Fígaro condena el duelo, y confiesa que él se batiría llegado el caso.
  • Sí, sí, el escándalo era lo peor, aquel duelo funesto también era una complicación.
  • El duelo se verificaría en el Puerto de Santa María, en la finca de un amigo del marqués.
  • Y presidieron el duelo Briones, vestido de uniforme, Bautista Urbide y Capistun el americano.
  • Como que había sido testigo de aquel duelo misterioso, a que aludían los socios del Casino.
  • Al que me desafíe, si es un diestro, le obligo a aceptar un duelo en las condiciones siguientes.
  • En el duelo había más circunspección, pero todos convenían en la necesidad de apretar el paso.
  • Cuando llegaron a la meseta, lugar del duelo, don Víctor y los suyos encontraron solo el terreno.
  • Si don Álvaro se figuraba al Magistral vestido de levita, acudiendo a un duelo a que él le retaba.
  • Orgaz padre, que era algo erudito, aunque de oficio escribano, aseguró que el duelo era resto de las ordalías.
  • El agua volvía a azotar a los del duelo en diagonales, que el viento hacía penetrar por debajo de los paraguas.
  • Una nube negra, en forma de pájaro monstruoso, cubría toda la ciudad y lanzaba sobre el duelo aquel chaparrón furioso.
  • La Iñure quería que me sentara en uno de los bancos próximos al túmulo, donde tenían que colocarse los parientes a presidir el duelo.
  • Se paseaba en el Espolón como se está en una visita de duelo en los momentos en que no está delante ningún pariente cercano del difunto.
  • Sus hermanas se vistieron de negro y en el gran salón, en el estrado, recibieron a toda la aristocracia de Vetusta, como si se tratara de visitas de duelo.
  • Nunca había querido decir lo que había pasado allí, pero era lo cierto que ni Mesía ni su adversario habían guardado cama un solo día después del duelo.
  • El duelo de Shanti Andía, y contaba mis amores con Dolorcitas en Cádiz y mi desafío con el marido, todo arreglado de tal manera, dicho con tal perfidia, que yo aparecía como un miserable completo.
  • Lo cierto era que Fulgosio, el coronel, nunca había presenciado un duelo a pistola, aunque él aseguraba haber asistido a muchos, y Ronzal y Bedoya en su vida habían intervenido en semejantes negocios.
  • La aridez del alma de que ella se había quejado a Don Fermín, y que este, citando a San Alfonso Ligorio, le había demostrado ser debilidad común, y hasta de los santos, y general duelo de los místicos.
  • ¡Era un escándalo! ¡Un adulterio descubierto! ¡Un duelo! ¡Un marido, un ex regente de Audiencia muerto de un pistoletazo en la vejiga! En Vetusta, ni aun en los días de revolución había habido tiros.
  • ¡Terrible duelo entre el sermón y el lenguaje sincero de los afectos! Ponía singular atención doña Lupe a la voz del sietemesino, y se hubiera alegrado de oír algo estupendo, categórico y que se saliera de lo común.
  • Y los convidados, transidos aún del miedo que infunde el terrible sacramento del matrimonio visto de cerca, hablaban bajito, lo mismo que en un duelo, esmerándose en evitar hasta el repique de las cucharillas en la loza de los platos.
  • Lo único original allí era que Fulgosio juraba que su honor de soldado no le permitía autorizar un simulacro de desafío, y que el duelo a pistola y a tal distancia y a la voz de mando sin apuntar y entre dos primerizos, pues primerizo era también Mesía a pistola, sería la carabina de Ambrosio.
  • Es muy difícil explicar a un lector cortesano, o sea a un hombre que vive en una gran ciudad, donde los dolores son fugitivos, el ambiente de dolor, de tristeza, de resignación, casi agresiva y pase la antítesis que se forma en ciertas casas de pueblo cuando se conlleva un duelo por la muerte de un deudo.
  • Aparte de la manía de referir en las sobremesas y entre amigos de confianza mil anécdotas, no contrarias al pudor, pero sí a la serenidad del estómago de los oyentes, era don Manuel persona cortés y de buenas formas para presidir, verbigracia, un duelo, asistir a una junta en la Sociedad Económica de Amigos del País, llevar el estandarte en una procesión, ser llamado al despacho de un gobernador en consulta.