Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra duerme

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra duerme en el contexto de una oración.

Término duerme: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "duerme" aquí tienes una selección de 26 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra duerme para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Calla y duerme.
  • Duerme como un bendito.
  • Ahora, mientras duerme.
  • Duerme aquí, y mañana.
  • ¿No duerme nada la señorita?
  • Vive alerta y diríase que no duerme.
  • Le contesté que duerme como un lirón.
  • Aquí Caridad duerme confiada y hace bien.
  • A ver si se duerme y se le calman los nervios.
  • Duerme tranquilo, y mañana te ajustaré las cuentas.
  • Antes bien porque Azorín se duerme a sus roncos sones.
  • ¿Hace mucho que no duerme en este cuarto el señor abad?
  • Hágame el favor de venir, Julián, ahora que la niña duerme.
  • En la oscuridad, una mozuela duerme con un niño en los brazos.
  • Por si Anselmo se duerme y no oye la señal de don Tomás (Frígilis).
  • Ahora mismo acaba de llamar la Marquesa a Edelmira, que duerme en su cuarto.
  • Me quedé a esperar por el señor, porque Anselmo es tan bruto que se duerme.
  • ¡Silencio digo! silencio y obediencia o duerme usted en la cárcel de la corona.
  • Todo ese fondo cabileño que duerme en el instinto provincial español estaba despierto.
  • El órgano se había callado como un borracho que duerme después de alborotar el mundo.
  • Y luego se acuesta, y se duerme pensando que esta noche acaso sea la última de su vida.
  • Y esta noche misma puede pasar, puesto que el señorito duerme y no son más que las diez.
  • Un labriego, al sol, sobre un poyo de adobes rojos, duerme con la cabeza sobre el pecho y los brazos caídos.
  • Pero los años no pasan en balde, y hace ya mucho tiempo que Yurrumendi duerme el sueño eterno en el Camposanto de Lúzaro.
  • Lleno de recelo, mira hacia todas partes, teme que le roben en las tiendas, no se fía de nadie, no acierta a conciliar el sueño en la posada, no sea que mientras duerme le birlen el bolso.
  • Mientras Quintanar duerme la siesta (costumbre nueva) y ronca (achaque antiguo y digno de respeto) yo abro la ventana y oigo el rumor de la lluvia sobre las hojas y el ruido de las alas de las palomas que se esponjan sobre los tejadillos de su palomar cuadrado, entrando y saliendo por las ventanas angostas.