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Ejemplos de oraciones con la palabra duro

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra duro en el contexto de una oración.

Término duro: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "duro" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra duro para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Tienes ahí un duro?
  • Bien, muy bien, dale duro.
  • Mas duró poco la reserva.
  • Se trataba de un duro falso.
  • ¡ay que rediós! es un duro.
  • Un duro por ti y otro por mí.
  • Pero esta sospecha duró poco.
  • Más da el duro que el desnudo.
  • Si le veo mañana, le doy un duro.
  • Hasta las doce duró aquel martirio.
  • La situación duró pocos instantes.
  • Anoche duró el jubileo hasta las tres.
  • Duró poco, y la criada volvió diciendo.
  • No duró mucho el imperio de las tinieblas.
  • La ceguera de la esposa duró algunos años.
  • Que machaquen duro sobre esos perros ingleses.
  • Me acuesto sobre el duro alfamar, apago la luz.
  • Pero, tocayo, sepa que no tengo más que un duro.
  • ¡Vaya! ¡Ay, San Antonio, qué duro está el pan!
  • Le dices que apunte un duro por ti y otro por mí.
  • Toma mi duro, por si hay la consabida suscricioncita.
  • La sobremesa, alborozada y ruidosa, duró mucho rato.
  • En efecto, don Pompeyo duró hasta el miércoles Santo.
  • Quién cogía la peseta, quién el duro o el medio duro.
  • ¡Duro! Á esta gente socarrona había que tratarla así.
  • Un duro diario es una gran cosa, y más en tu situación.
  • Yo no, yo siento en mí, aquí dentro, algo duro y fuerte.
  • ¡cuando la última peseta del último duro fuera cambiada.
  • ¿Cuánto tiempo duró el enredo de mi marido con esa mujer?
  • La ceremonia verificose en la sacristía, y duró poco tiempo.
  • A ti de seguro que no le parece bien dar un duro a cada criado.
  • Llevaremos cada una nuestro duro, por si piden para el entierro.
  • Le dió Martín un duro, y el carcelero, amansado, le preguntó.
  • Y quien dice un duro dice veinte arrobas de vino, pongo por caso.
  • Duro le parecía que se marchase la señorita, pero lo de la niña.
  • Pero el bondadoso hortera se mostró más duro que su madre esperaba.
  • ¡Si no hay como mostrarse duro y decidido para que le respeten a uno.
  • No había árboles, el clima era duro, la gente tenía que ser dura también.
  • Poco más duró aquella visita, porque el señor de Feijoo no quería molestar.
  • Aquello de pasarme cuatro o cinco años seguidos en el mar, me parecía muy duro.
  • Ni un minuto recordó al duro y bronceado abuelo tendido allá junto al paredón.
  • Hiriendo los guijarros con aquel pie duro que debía ser como la pata de una silla.
  • No se puede creer qué duro es de caderas, y con mala silla fue milagro no matarme.
  • Dijo Don Alonso sin poder contener un arrebato de enojo, que sólo duró un instante.
  • Y aquí me daban el perro, allá el duro, en otra parte el billetito de cinco o de diez.
  • En el vagón no iba más que un aldeano fuerte, de aspecto enérgico y duro de manchego.
  • Si yo tengo un duro pongo por ejemplo, y un amigo, por una comparación, necesita ese duro.
  • Duró muy poco, pero dijo muchas cosas, acusó, se quejó, inquirió, perdonó, agradeció.
  • No obstante, como creía conocerle, hacíasele duro que abandonase la partida sin desquite.
  • Había tenido su época de apuros, como él sabía muy bien, y conocía el valor de un duro.
  • Siempre parecía duro arrojarle de una casa donde, al fin y al cabo, el dueño era su padre.
  • El pan era duro, ¡mejor! el vino malo, sabía a la pez, ¡mejor! esto le gustaba a Quintanar.
  • Y luego, cogí una badila y del primer golpe le abrí un ojal en la cabeza, del tamaño de un duro.
  • Mientras duró aquella conversación, pensaba Moreno si iría o no a despedirse de los de Santa Cruz.
  • En este excepcional desconcierto no se olvidó de pagar, y dando su duro al Tartera, recogió la vuelta.
  • Comía a tercianas, de tres a tres días, y el pan tan duro que apenas le pudiera morder un maldiciente.
  • Un pañuelo de percal negro le ceñía la cabeza sobre la plata del pelo espeso y duro, como un turbante.
  • Duró esta faena preparatoria más de una semana, sudando y jadeando la familia desde el alba á la noche.
  • Aquel Pimentó tenía el pellejo duro, y arrojando sangre y barro iba tal vez á rastras hasta su barraca.
  • ¡Al Vivero, a escape! gritó don Fermín dejándose caer como un plomo sobre el asiento duro que crujió.
  • Por el vestido se diferenciaban poco, y menos aún por el lenguaje, que era duro y con inflexiones dejosas.
  • Don Fermín se revolvía en la silla de coro, cuyo asiento duro se le antojaba lleno de brasas y de espinas.
  • Ayúdeme usted, no tenga usted mal genio le dijo Martín a la muchacha tomándole la mano y dándole un duro.
  • Aquel duro, dado aparte, lejos de las miradas famélicas del resto de la familia, era exclusivamente para él.
  • Este besaba el duro que la señorita le daba, y el otro tirábalo al aire para cogerlo con algazara, diciendo.
  • Su conferencia duró hasta hora avanzada, elevándose desde la profesión naval hasta la ciencia diplomática.
  • El tal era Cándido Samaniego, hombre medio curial y medio negociante, en su trato afable, en sus negocios duro.
  • ¡Ahora las pagaría todas juntas la tierra ingrata causa de sus desdichas! Horas enteras duró la devastación.
  • Mientras duró el temor de la gravedad, el amante esposo no pensó más que en la enferma y cumplió como bueno.
  • La imaginación fabrica cosas extrañas con las nubes y con las rocas, con lo más impalpable y con lo más duro.
  • Pero la extrañeza del joven duró muy poco, pues el señor Cuadros hablaba con la verbosidad de la desesperación.
  • Aquél tendimos, haciendo cuenta de ablandalle, lo cual era imposible, porque de lo duro mal se puede hacer blando.
  • En la región cardiaca, o cerca de ella, más al centro, sentía el golpe de sangre, con duro y contundente compás.
  • Realmente estaba furiosa, y el topetazo de su pie duro sobre el suelo tenía una violencia y sonoridad excepcionales.
  • Pero pronto me llamé andana porque me habían hecho contrata de medio duro diario, y los rumbeles solutamente no paicían.
  • La muchacha guardó el duro en el delantal, y ella misma sacó dos caballos de la cuadra y fué con ellos cantando alegremente.
  • Cómo tendrás esa cabeza dijo Barbarita con mucho fuego, que ni siquiera te acuerdas de que me diste medio duro para la lotería.
  • Toma este pedazo de pan duro, al que no le puedo hincar el diente, y a cambio convídame a cenar todos los días en el mejor hotel.
  • En el bolsillo de la bata tenía medio duro, una peseta, y algunos cuartos, la vuelta del duro que dio a Papitos para que le trajera.
  • Después fue con su tía a casa de Samaniego, y mientras duró la tertulia, permaneció apartado de ella, labrando y puliendo su idea.
  • Un billete que le había prestado el amo, unas cuantas piezas de á duro, un puñado de plata menuda envuelta en un cucurucho de papel.
  • Su firma en un sinnúmero de pagarés, y tan desacreditada, que a su mismo portero le prestarían un duro los usureros mejor que a ella.
  • Nunca se le olvidaría a don Álvaro un combate de amor que duró tres noches, y fue más glorioso para la vencida que para el vencedor.
  • Juan se apresuró a sacar el duro, y en el mismo momento en que lo ponía en la mano de Benigna, Jacinta y los chicos soltaron una carcajada.
  • Se filosofaba mientras se comía, tal vez con los dedos, salchichón o chorizos mal tostados, queso duro, o tortillas de jamón, lo que fuese.
  • El invierno había sido duro, las patatas pocas y malas, el macho estaba enfermo, los muchachos descalzos, un pedrisco lo había arrasado iodo.
  • Al acordarse de su tesoro tuvo otra sacudida, y se removió en el asiento lastimándose mucho con el duro contacto de aquellos mal llamados muelles.
  • Te acordarás que estuvo con el medio duro en la mano, ofreciéndolo y retirándolo, hasta que al fin su avaricia pudo más que la ambición, y dijo.
  • Jacinta se había olvidado de todo, hasta de marcharse a su casa, y no supo apreciar el tiempo mientras duró la operación de lavar y vestir al Pituso.
  • ii No les duró mucho el regocijo, porque oyeron el reloj de la Puerta del Sol dando las diez, y ambas mudaron súbitamente la expresión de su rostro.
  • Y sin embargo, despedía su arrogante persona cierto tufillo bravío y montaraz, y lo duro de su mirada contrastaba con lo afable y llano de su acogida.
  • Con majestad teatral, doña Manuela dio un duro a cada uno, más un pañuelo de seda a Visanteta, por lo satisfecha que estaba de su mérito como cocinera.
  • La vista alcanza desde allá un extenso panorama de líneas suaves, de intenso verdor, sin rocas adustas, sin matorrales sombríos, sin nada duro y salvaje.
  • Poco duró la contemplación, y a punto estuvo el clérigo de besar la tierra, merced a la huida que pegó el rocín, con las orejas enhiestas, loco de terror.
  • Y don Juan, abandonando la ratonera, rué hacia su sobrino con la sonrisa paternal, bondadosa, que reservaba para Juanito aquel hombre duro y malhumorado con todos.
  • Durante la primera convalecencia, que duró pocos días, se le permitió a él también entrar en la alcoba dos o tres veces, pero nunca pudo hablar a solas con Ana.
  • En el tiempo que duró aquella cómoda vida volvieron a determinarse en ella las primitivas maneras, que había perdido con el roce de otra gente de más afinadas costumbres.
  • Pero la superchería se descubrió pronto y el engaño no duró mucho tiempo, aunque sí el necesario para que llegase a mis oídos, obligándome a transmitirlo a la familia.
  • En toda la parte del siglo XIX que duró la larguísima existencia usuraria de Don Francisco Torquemada, no se le oyó decir una sola vez siquiera que los tiempos fueran buenos.
  • Pero ahora se da el tono de una princesa y habla de su mamá, una tianga que cuando no le da un duro le chilla desde el patio y arma escándalo para que se entere toda la calle.