Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra duros

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra duros en el contexto de una oración.

Término duros: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "duros" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra duros para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¡Tres mil duros.
  • ¿cincuenta duros?
  • Lo menos doce duros.
  • Dale un par de duros.
  • Mil duros, y trato hecho.
  • Federico Ruiz, dos duros.
  • ¡Cincuenta duros! Ajajá.
  • Unos ochenta o cien duros.
  • Tendré unos treinta duros.
  • ¡Mil duros! dijo Guillermina.
  • Le dan dos duros por cada uno.
  • Todo para sacarla cinco duros.
  • Un negro puede valerme mil duros.
  • En pagarés de mil duros cada uno.
  • ¡Mare de Dios! ¡Veinticinco duros!
  • ¿Conviene en treinta y cinco duros?
  • Este perdón sí que era de los duros.
  • Está tasada en treinta y cinco mil duros.
  • Y me ha enseñado un billete de cinco duros.
  • Con veinte duros que le sonsaques hay bastante.
  • ¿Quieres saber que hay de esos tres mil duros?
  • ¿cómo un infeliz mayordomo tiene miles de duros?
  • Estaban ya muy duros aquellos dedos para tales primores.
  • El doctor había jugado fuerte, perdiendo miles de duros.
  • ¿Te enfadarías si te quito este billete de veinte duros?
  • Veinte duros le he dado a la Visitación por la cantinela.
  • Espera sentado tus tres mil duros exclamó con brutalidad.
  • ¡Negarle tres o cuatro mil tristes duros para acabar el piso.
  • ¿Sabe usted que las letras ascienden a ciento veinte mil duros?
  • No reparará en un par de miles de duros más o menos, no señor.
  • En resumen, una enfermedad que iba á costarle doce ó quince duros.
  • Los niños, veinticinco duros antes de bautizar y cincuenta después.
  • Les parece que porque me dan veintiséis duros al mes, ya han cumplido.
  • Echar mano al bolsillo, darle cuatro o cinco duros, y marcharme a mi casa.
  • Juan Florín quiso dar veinte mil duros al capitán Irizar por su rescate.
  • ¿Sabe usted que si tiene suerte se va usted a ganar veinticuatro mil duros.
  • Mil duros me tiene allí, y no le cobro más que veintiséis todos los meses.
  • Ninguno sabía como él sacar el jugo a un billete de cinco duros o de veinte.
  • La culebra entonces, en vez de desenroscarse, apretaba más sus duros anillos.
  • Eran unos tres mil duros, y con esta cantidad pensaba encontrar la salvación.
  • Una de estas platerías de puntapié, que todo lo que tienen no vale seis duros.
  • Oí que le quiere comprar el niño a señó Pepe, y que le da treinta mil duros.
  • Su sueldo en las redacciones no pasó nunca de treinta duros, cuando le pagaban.
  • La locurilla me ha cogido ya con los huesos duros y con muchas Navidades encima.
  • ¡Si parece una marquesa en un baile! ¿Y eso vale para usted veinticinco duros?
  • Pues los tres mil duros he de tener a punto para el día siguiente de las Pascuas.
  • Don Ramón tenía en su poder más de tres mil duros míos en títulos del Estado.
  • Pero cuando tuviera muchos miles de duros, ¡muchos! entonces podía volver Andresito.
  • Villuendas tomó de un cercano montón dos duros y los añadió a los billetes del cambio.
  • ¡Valiente cosa le importaba a él mil duros más o menos! La suerte le había hecho audaz.
  • Este ascendía a unos treinta mil duros entre inmuebles y dinero dado a rédito sobre fincas.
  • ¡Mire usted que tirar tres duros tan en tonto! ¿No hubiera quedado lo mismo con tres pesetas?
  • Lo que es ahora, yo le aseguro que sus dos o tres mil duros de pensión no se los quitaba nadie.
  • ¡Calle usted, Antonio! Diez duros me he dejado en esa plaza, y aún me falta lo más importante.
  • Pues anoche estuvo aquí mi marido, hablamos, y le di veinte duros para que comprara un revólver.
  • Cuando yo doy un negro, un buen negro por mil duros, es que es una cosa excelente decía Zaldumbide.
  • ¡Pues no tiene pocas pretensiones! Ni usted con toda su casta vale mil cuartos, cuanto más mil duros.
  • Y descontadas las mandas y los derechos de traslación de dominio, quedaban unos veintisiete mil duros.
  • La verdad es que se necesitan tres mil duros, y que no se adquieren en unos cuantos días economizando.
  • Pero ciertas deudas, señora mía dijo Santa Cruz triunfante, no se saldan con cuatro ni con cinco duros.
  • Tenía guardados sesenta duros, y como no sabía qué hacer con ellos, se los envió a su hermana Margarita.
  • Tienes, a lo sumo, veinte mil duros, más ocho mil que pertenecen a Juanito, por ser la herencia de su padre.
  • Paula veía pasar por sus manos los duros y las pesetas, pero aquello era como agua del mar para el sediento.
  • Alargó la mano ofreciéndole dos duros, y viendo que el otro no los tomaba, púsolos sobre una de las sillas.
  • ¿Qué cuenta le tiene a ese galopín prestarle a su amo los miles de duros que tan trabajosamente le ha cogido?
  • Y todo porque con unas cuantas operaciones tímidas, yendo a la zaga de otros más expertos, había ganado mil duros.
  • ¿que todo el río va a venir arrastrando monedas de cinco duros con la carita del rey y que todo va a ser para usted?
  • No era su afán pintar a los enemigos como criminales encenagados en el error, que es delito, sino como duros de mollera.
  • Fortunata, de cuya casa venía, le había dado mil duros para que se los colocara del modo que lo creyera más conveniente.
  • Entraron por la tienda, y en la trastienda Jacinta se dejó caer fatigadísima sobre un saco lleno de monedas de cinco duros.
  • Tú y tus hermanos heredáis a Melitona, que por mis cuentas debía tener un capitalito sano de veinte o veinticinco mil duros.
  • No era legal ni justo ganar ocho o nueve mil duros en un mes, jugando, ni más ni menos que los perdidos que van a los garitos.
  • Cuando estuvieron los reyes Amadeo y Victoria en Alicante, en 1871, Bossio, el famoso fondista, presentó una cuenta de 17.000 duros.
  • Tan serias eran, que Rafaelito tenía frita a la mamá según propia expresión, pidiéndola cinco duros al día siguiente de los bailes.
  • ¡Quia, hija mía! En este siglo no hay milagros, y con quince mil duros de capital no se sostiene un carruaje ni el boato que tú gastas.
  • Sus ocho mil duros se doblarían y triplicarían en muy poco tiempo, y entonces podría pagar las deudas maternales y casarse con Tónica.
  • Esperaría hasta fines de año, vendería el huerto de Alcira, y don Antonio le haría traspaso de la tienda por unos cuantos miles de duros.
  • ¡Mare! mare! Teresa, mientras tanto, examinaba con rostro grave la compra de su marido, calculando detenidamente si aquello valía treinta duros.
  • Pues el tal López no tenía un céntimo, pero metió la cabeza en la Bolsa, y ahora no se dejaría ahorcar por ochenta mil duros, ni por cien mil.
  • ¡Y pensar que ella, que había derrochado tantos miles de duros y vivía con cierta ostentación, pasaba angustias por unos cuantos miles de reales.
  • Un día se fijó en que Manolita tenía unas hermosas mejillas de melocotón con ligera película, más fina que el terciopelo de a cuatro duros vara.
  • Daba sus órdenes a los corredores, se acostaba tranquilo y al día siguiente levantábase con la noticia de haber ganado mil duros sin trabajo alguno.
  • Por ella, por Tónica, reñía con la planchadora, él, que era antes tan descuidado, deseando ostentar unos cuellos duros y lustrosos como el mármol.
  • Esta vez aún fué más viva y gesticulante su protesta al ver que el labrador no se ablandaba con la rebaja y á duras penas le ofrecía dos duros más.
  • Un día murió el Fraile de apoplejía fulminante al convencerse de que en la quiebra de uno de sus corresponsales había perdido más de veinte mil duros.
  • El cielo se mostraba azul, de un azul suave, un poco pálido y sólo alguna nube blanca, de contornos duros, como si fuera de mármol, aparecía en el cielo.
  • De aquellos mil duros que la señora cogía cada mes, daba al Delfín dos o tres mil reales, que con esto y lo que del papá recibía estaba como en la gloria.
  • Blas le puso en la cabeza el primogénito de todos los claques, en una mano las mugrientas carteras, en otra los dos duros que para el caso le dio la señorita.
  • Los miles de duros, como usted me enseña, no se prestan sin hipoteca, sin garantías de una clás o de otra, y el Primitivo no ha nacido en el año de los tontos.
  • Se negaba resueltamente a firmar otro pagaré garantizando el crédito de su madre, y menos consentía aún en hipotecar su huerto para adquirir los tres mil duros.
  • A la señá Nicanora le ha traído un mantón borrego, al tío Dido un sombrero y un chaleco de Bayona, y a Rosa le ha puesto en la mano cinco duros como cinco soles.
  • Los herederos de Arnaiz, al inventariar la riqueza de la casa, que sólo en aquel artículo no bajaba de cincuenta mil duros, comprendieron que se aproximaba una crisis.
  • Había dado, como siempre, muchas participaciones, por lo cual los doce mil quinientos duros se repartían entre la multitud de personas de diferente posición y fortuna.
  • Así es que cuando quería obsequiar a sus amigos, no se andaba por las ramas, y una vez en la Habana gastó diez mil duros en cierto convite que dio a bordo de su buque.
  • Indudablemente, el señor Cuadros no le era difícil salvar a una amiga por unos cuantos miles de reales, él que todos los meses contaba sus ganancias por miles de duros.
  • Su marido, el señor Cuervo, y sus hijos comían los garbanzos duros, se lavaban sin toalla porque ella había salido con las llaves, como siempre, y no acababa de volver.
  • En primer lugar, porque la Diputación debía muchos miles de duros por obligaciones de beneficencia, carreteras, etc., y en segundo, porque con el hospital de Elda bastaba.
  • Y entre las nieblas del sueño creían ver á Pascualet, blanco y luminoso como un ángel, mirando con ojos de reproche á los que tan duros habían sido con él y su familia.
  • Daba además a su hijo dos mil duros cada semestre para sus gastos particulares, y en diferentes ocasiones le ofreció un pequeño capital para que emprendiera negocios por sí.
  • Cuando vinieron los años bonancibles y el capitalito de la viuda ascendió a dos mil duros, iniciose un periodo de buena suerte que debía de ser pronto increíble prosperidad.