Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "echó" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra echó para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Cuente que la echo.
- Y se echó a llorar.
- Se echó en el sofá.
- ¿Me echo en la cama?
- ¡Si no echo a correr.
- El tren echó a andar.
- Moreno se echó a reír.
- Andrés se echó a reir.
- Maxi se echó en su cama.
- Jacinta se echó a llorar.
- Mañana me echo a la calle.
- Si me abrigo, echo el quilo.
- Echo una guiñada al cajón.
- Fortunata se echó a llorar.
- Echó a correr monte arriba.
- El carbonero echó diez reales.
- Echó la llave con dos vueltas.
- La noche se echó pronto encima.
- La pobre Rosa se echó a llorar.
- Ni aun siquiera lo echo de menos.
- Moreno se echó a reír con gana.
- De pronto se echó a reír Aurora.
- Allá está dijo, y echó a correr.
- Muchas veces, él echó el escandallo.
- El chico le echó los brazos al cuello.
- Ella se echó a reír con incredulidad.
- Barbarita se echó a reír con donaire.
- Se echó tierra al ateísmo de Guimarán.
- Petra echó a andar delante del Magistral.
- Si me le traes le echo a cajas destempladas.
- Máximo se echó a reír, saboreando el ron.
- Como yo vea rezumos de agua, la echo a usted.
- Jacinta echó a correr hacia la casa y subió.
- Verá usted, en cuanto llegue le echo el toro.
- Sentóse el licenciado Cabra y echó la bendición.
- El criado echó la pesada cortina y quedaron solos.
- Ahora voy allá, te cojo, te saco y te echo al pozo.
- Praschcu echó unas cuantas brazadas de ramas secas.
- Mi tía me echó de la casa y mi tío se desapareció.
- Se echó la escopeta al hombro, y salió de la glorieta.
- Ea, descansar, mientras yo echo de casa al abad de Ulloa.
- ¡Arriba! Y del primer empujón la echó fuera de la cama.
- Se me va usted de aquí ahora mismo o la echo a empellones.
- Frígilis sonrió como un filósofo y echó a andar delante.
- Y echó a andar, dialogando con el capellán que le seguía.
- Perdí la cuenta de las hostias que me echó el muy blasfemo.
- Mauricia le echó los brazos a su hija y le dio muchos besos.
- ¡Es Álvaro! pensó don Víctor, y se echó el arma a la cara.
- Juanito miró fijamente a su mujer, y después se echó a reír.
- Salió a la Ronda y echó miradas de artista a una parte y otra.
- La fragata francesa Themis echó un cable y puso la proa al Norte.
- Menudo réspice le echó la fundadora a su sobrino cuando salieron.
- Como es ya tarde ¡las diez!, me echo de la cama y abro el balcón.
- Y esas confidencias amistosas, familiares, son las que yo echo de menos.
- Sor Marcela echó la llave dando dos vueltas, y la guardó en su bolsillo.
- Preguntóles, según se echó de ver después, mi nombre, y ellos dijeron.
- Pero Barbarita le echó unas miradas que le cortaron el hilo de su discurso.
- Replicó el Pituso con brío, y se echó a reír, alabando su propia gracia.
- Fortunata se echó a la calle, y en la Plaza del Progreso vio muchos coches.
- Doña Leonarda echó una chillería a Lulú por mezclarse con aquella gente.
- El ganso de Nicolás fue quien lo echó a perder tomándolo por lo religioso.
- Si echo a ese enemigo, no encuentro quien me guise ni quien venga a servirme.
- Jacinta se echó la bata, y corrió a sentarse al borde del lecho de su marido.
- Después se echó a perder, y se le puso la cara dura y hombruna, la voz ronca.
- Encerrose en su alcoba, tiró el manto y se echó en el sofá, dando un rugido.
- ¡Eh, locos! ¡locos! que os echo los perros, que destrozáis la yerba de Pepe.
- Refugiose en el cuarto interior, y echándose sobre un baúl, se echó a llorar.
- Y echó adelante resuelta a destruir cualquier obstáculo que se pusiera al paso.
- Desperté a Tristán, que se echó de la hamaca y que mandó abrir inmediatamente.
- Fue a la cocina, echó un vistazo a la alcoba interior que estaba llena de grietas.
- Pero Guillermina se echó a reír, agradeciendo la flor, pero no queriéndola tomar.
- Este se levantó enseñando los dientes, y lanzando un rugido se echó sobre domador.
- La sopa no había cristiano que la pasara de tanta sal como le echó aquella condenada.
- Echó ambas manos a la garganta, arrancó el alzacuello, los botones de camisa y almilla.
- Le echó una mirada dulce y penetrante, el mismo mirar con que le había hecho su esclavo.
- Tiró el músico el fusil y la cartuchera y echó a correr, como alma que lleva el diablo.
- Y el pequeñito, Ramirín, al ver llorar a su tía, a tita Tula, se echó a llorar también.
- Y como su tía se maravillase de aquel tino aritmético, el joven se echó a reír, diciéndole.
- Y, obedeciendo a la impulsión, la criatura echó a correr en la misma dirección que su abuelo.
- Este, después de almorzar, sintiose amagado de la jaqueca y se echó de muy mal humor en su cama.
- Ella contempló durante un momento a Andrés, con una mirada enigmática, y luego se echó a reir.
- Y después, con indecible rapidez y coraje, le echó ambas manos al moño y tiró con toda su fuerza.
- Volviéndose hacia ella, otra vez le echó Jacinta aquella mirada y aquella sonrisa que la asesinaban.
- Ya estaban las cabezas sobre las almohadas, cuando Santa Cruz echó perezoso de su boca estas palabras.
- Delante de todos entró don Eugenio, que se echó en una butaca partiéndose a carcajadas y palmoteando.
- Cinco veces la echó de su casa y otras tantas volvió a admitirla, después de pagarle todas sus trampas.
- De un salto puso recta su pesada y musculosa humanidad, y echó á correr sin aguardar más explicaciones.
- Sobre la cubierta estaba Machín, tendido, acurrucado, y, al pasar cerca de nosotros, nos echó una cuerda.
- Al amanecer, viéndole en profundo letargo, levantose cautelosamente y echó mano al puñal y las papeletas.
- ¡Humo! Todo queda reducido a unos cuantos latines que le echó el cura, y a la ceremonia, que no vale nada.
- Y después de esto, arrepentido otra vez, miedoso, aterrado por sus palabras, echó á correr como un niño.
- No te echo de mi casa por lástima, porque espero que todavía has de arrepentirte y me has de pedir perdón.
- Maxi, al tomarle el pulso, echó por aquella boca una retahíla de frases de medicina, concluyendo por decir.
- XIII Transcurrido algún tiempo de vida familiar con suegro y cuñadas, don Pedro echó de menos su huronera.
- Pero se sorprendió mucho de verle risueño y de la mirada maliciosa y un tanto burlona que su marido le echó.
- Fuera de sí, doña Lupe le echó la zarpa a un brazo y sacudiéndola fuertemente, le soltó esta imprecación.
- El viejo jefe de la patrulla abrió la portezuela del coche y echó la luz del farol al rostro de las viajeras.
- A mi boticarito me atengo dijo después que echó el Padre Nuestro por las ánimas, de que no se olvidaba nunca.
- Por fin, echó una voz que parecía infantil, voz quejumbrosa y dolorida, como de una tierna criatura lastimada.
- Pálido, sudoroso, hablando y gesticulando como un sonámbulo, casi echó a correr sin despedirse de la familia.