Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ejemplo" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ejemplo para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Por ejemplo.
- Por ejemplo.
- Por ejemplo.
- Por ejemplo.
- Por ejemplo.
- Yo, por ejemplo.
- Aurora, por ejemplo.
- Ella era buen ejemplo.
- Las Tres Rosas por ejemplo.
- ¡oh! será un gran ejemplo.
- Allí estaba Visitación por ejemplo.
- Ustedes, por ejemplo, no saben bailar.
- Por ejemplo, la Gloria de la Catedral.
- Es un ejemplo, un por si acaso nada más.
- Tomad ejemplo de las ovejas con quien vivís.
- Nadie se había atrevido a seguir su ejemplo.
- Con Mesía, por ejemplo, es un buen cristiano.
- El nombramiento de un Obispo joven, por ejemplo.
- Por ejemplo, respecto al termómetro centígrado.
- Usted es un Rossini, por ejemplo, yo un Beethoven.
- Él proponía los temas más extravagantes, por ejemplo.
- Falta saber, por ejemplo, si ella le correspondía o no.
- Aquel fanático de la higiene no predicaba con el ejemplo.
- Todo por no enamorarse de un hombre digno, como por ejemplo.
- ¿O que debían juntarse en otra parte, en Madrid por ejemplo?
- Reconozco que hay seres superiores a mí, por ejemplo, mi mujer.
- No hay ejemplo de una frialdad como la que yo sentía ante ella.
- Te aseguro, que me dan ganas, por ejemplo, de clavarle un puñal.
- ¡Ingrato! ¿Qué le costaba poner dos letras diciendo, por ejemplo.
- Él daba ejemplo de ateísmo por todas partes, pero nadie le seguía.
- Él, por ejemplo, hablaba y oía, sobre todo oía, muchas cosas malas.
- El primo Manolo no viene a España más que, por ejemplo, en invierno.
- Hablo de La Leyenda de Oro y del Año Cristiano de Croiset, por ejemplo.
- Por ejemplo, entre esa mujer y yo puede haber varias funciones matemáticas.
- Yo recuerdo, por ejemplo, que don Juan Pedro Muchada era un gran hacendista.
- Casi todos los días salía a luz una gacetilla que se titulaba, por ejemplo.
- Aplastemos, con la lengua, al coloso, no al médico de Termasaltas por ejemplo.
- Lo principal es que nosotros demos ahora un notable ejemplo de piedad acendrada.
- En Alfaro, por ejemplo, en sus almazaras existen 14 vigas y 10 prensas de husillo.
- Si doña Ana viene, será un gran ejemplo, porque ella, hace tanto tiempo retirada.
- Apuntó Barbarita, por ejemplo, toda la capilla, con su órgano, altares, imágenes.
- ¡Cómo se reirá de mí! ¡Reírme! ¡Qué cosas se le ocurren! Iré a tomar ejemplo.
- En nuestras relaciones tienes un ejemplo de que cuando se quiere el secreto se consigue.
- El Marqués agradecía a don Álvaro su abnegación, y le pagaba diciéndole, por ejemplo.
- Si yo tengo un duro pongo por ejemplo, y un amigo, por una comparación, necesita ese duro.
- Era un ejemplo de lo que puede el convencimiento de la propia fuerza aun entre gente bestial.
- De todas partes quería sacar provecho don Frutos, y prueba de ello es que decía, por ejemplo.
- Bautista, animado por el ejemplo del gascón, cantó un zortzico vasco francés, que decía así.
- Y aún es peor en un sacerdote, si me apuran, el mal ejemplo y el escándalo, que el mismo pecado.
- Yo no sé para lo que voy, pero si siguiera el ejemplo de la Tía no habría de ir por mal camino.
- ¡Ya podía ella alzar su frente! Ya no le sacarían ningún ejemplo que la confundiera y abrumara.
- Por ejemplo, hablando de la pérdida de su ojo, decía que había cerrado el portalón de estribor.
- Él hablaba de misiones en el Oriente, de tribus, de los mártires del Japón, de imitar su ejemplo.
- Pues estaría bueno que un gobernador, cuya misión es velar por la moral pública, diera tal ejemplo.
- Hacer la cuenta de las buenas cualidades, por ejemplo, es casi profanación, no se trata allí de eso.
- Así, por ejemplo, la lectura de libros prohibidos, veneno para los débiles, era purga para los fuertes.
- Por ejemplo, ir siempre tarde a comer para demostrar que los muchos trabajos no le permitían ser puntual.
- Escríbame usted a mí, por ejemplo, de vez en cuando, diciéndome lo que sabe que importa para mi pleito.
- Informábase de particularidades que le importaban, por ejemplo, el verdadero estado de fortuna de su tío.
- Es decir, son explotadoras, lo cual sucede, por ejemplo, con las orobancas, que crecen sobre ajenas raíces.
- De las montañas pasan a los huertos, como, por ejemplo, el tomillo, que de silvestre se convierte en salsero.
- Si usted fuera uno de esos bárbaros de cabeza redonda como mi padre, por ejemplo, yo no le diría a usted nada.
- Era un joven que predicaba moralidad, castidad, sobre todo a los curas de la comarca, y predicaba con el ejemplo.
- Ejemplo de esto pueden ser, sin salir de España, el célebre Arcipreste de Hita, Tirso de Molina y otros muchos.
- Sí, señora Marquesa, no se haga usted cruces, Anita está resuelta a dar este gran ejemplo a la ciudad y al mundo.
- Por ejemplo, algo de lo que yo tengo que advertir a usted respecto de esas vagas y aparentes visiones de Dios en idea.
- Ya están llegando cajas de novedades, cosas, ¡ay!, por ejemplo, tan bonitas, que en Madrid no se ha visto nada igual.
- Bien, pero habrá un punto en que estemos todos de acuerdo, por ejemplo, en la utilidad de la fe para una acción dada.
- Wilkins era un ejemplo de lo que puede llegar un hombre cuando pone su inteligencia y sus sentidos en una especialidad.
- ¡Por Dios, Marquesa, no blasfeme usted! Diabluras un voto como este, un ejemplo tan cristiano, de humildad tan edificante.
- Don Víctor se paraba, soltaba el brazo del confidente, levantaba la cabeza para mirarle cara a cara, y decía, por ejemplo.
- Ejemplo los de Santa Cruz, que gozaban de salud cabal, eran ricos, estimados de todo el mundo y se querían entrañablemente.
- Pero creyendo que su dignidad le ordenaba seguir muy colérica, dijo todas las palabras necesarias para mostrarlo, por ejemplo.
- Pero aquella ambición había desaparecido ante otra más grande, más pura, la de salvar las almas buenas, la de ella por ejemplo.
- Las amistades y parentescos de las familias de Santa Cruz y Arnaiz pueden ser ejemplo de aquel feliz revoltijo de las clases sociales.
- Pues el faldón de bautizo, por ejemplo, que estamos arreglando con encaje valenciennes, no se podrá poner menos de quinientos francos.
- Este caso ocurrido con mi camarada, ejemplo de la energía femenina luzarense, no me inducía a casarme, ni aun con la espiritual Barbarita.
- El Magistral hablaba en voz alta de modo que sus palabras resonaban en las bóvedas y los demás con el ejemplo se arrimaron también a gritar.
- ¡Cuántas veces pensamos mal de un sujeto, fundándonos en hablillas del vulgo o en cualquier dato inseguro, como por ejemplo, un pelo, un botón!
- Un hombre, por ejemplo, que podría haber hecho la felicidad de cualquier muchacha honrada, se ve ahora sin amor, sin familia propia, solo, triste.
- No sabiendo ya qué decirle, llegó hasta sacarle el ejemplo de Maximiliano, que llevaba con tan cristiana mansedumbre el cargamento de sus agravios.
- Había trabajado en las fábricas, había servido á una familia como doméstica, pero al fin sus hermanas le dieron el ejemplo, cansadas de sufrir hambre.
- Don Manuel, el hombre de las economías inauditas y las ruindades sin ejemplo, estremecíase de rabia al ver el uso que Rafael hacía de sus liberalidades.
- La solterona después del mercado recorría las casas de la nobleza para pregonar aquel exceso de caridad con que ella y su hermana daban ejemplo al mundo.
- Muchas cosas, de las que he notado que usted no se atreve a hablar en la capilla, estoy seguro de que me las expondría aquí, por ejemplo, sin inconveniente.
- En el próximo combate alcanzará usted mucha gloria e ilustrará su nombre con alguna hazaña que quede en la historia para ejemplo de las generaciones futuras.
- La carne que a él le tentaba era otra, la de ternera por ejemplo, y la de cerdo más, en buenas magras, chuletas riñonadas o solomillo bien puesto con guisantes.
- Y para demostrarlo con el ejemplo, movía la caña que era un gusto, introduciendo á golpes en el redil de la sabiduría á todo el rebaño de pilletes juguetones.
- Encontrábase en la calle, por ejemplo, con Trifón Cármenes, el poeta de más alientos de Vetusta, el eterno vencedor en las justas incruentas, de la gaya ciencia.
- Era necesario para obtener el perdón de Dios que don Pompeyo, antes de sanar, porque sin duda sanaría y eso pensaba él también diese un ejemplo edificante de piedad.
- Mira, si algún sujeto que tú no conoces, por ejemplo, un señorito flaco, de mal color, así un poco alborotado, te pregunta en la calle si vivo yo aquí, dices que no.
- Levanta de nueva planta un buen edificio, un asilo para este o el otro fin, por ejemplo, un gran manicomio en que se recoja y cuide a los pobrecitos que han perdido la razón.
- Eso no es así decía, por ejemplo, al exponer yo una opinión cualquiera, y te contestaré con lo que dijo Periquito Sánchez a don Juan Martínez en Cádiz, en el año de 27.
- ¡Ah! Napoleón debiera confiar el mando de la escuadra a algún español, a ti por ejemplo, Alonsito, dándote tres o cuatro grados de mogollón, que a fe bien merecidos los tienes.
- Y sostenida por el pernicioso ejemplo de aquellas mujeres a las que tanto había censurado, miró a su antiguo dependiente con ojos en que se revelaba un impudor razonado y tranquilo.
- Son jóvenes, están mal educadas, la conducta de su madre no puede servirles de buen ejemplo, y acostumbradas al lujo, es fácil que, al verse en la miseria, se pierdan para siempre.
- Supón, en el ejemplo de antes, que la hiena, en vez de ser muerta por el hombre, mata al hombre, que el árbol cae sobre él y le aplasta, que la araña le hace una picadura venenosa.
- Y además de esto, para que cunda el ejemplo, manda que sus damas principales acompañen a doña Teresa en las visitas que todos los viernes y durante la cuaresma hace a los hospitales.
- Cuando Álvaro, creyendo bastante cargada la mina, suplicó que se le dijera algo, por ejemplo, si se le perdonaba aquella declaración, si se le quería mal, si se había puesto en ridículo.
- Ignoraba por ejemplo que Petra podía permitirse el lujo de servirle bien a él sin pensar en el interés, sin más pago que el del amor con que el gallo vetustense ya no podía ser manirroto.