Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "ellas" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra ellas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Son ellas.
- Fuego en ellas.
- Para trapos ellas.
- Yo hablé con ellas.
- ¿Qué creían ellas?
- No me hables de ellas.
- Ellas jugaban conmigo.
- No se piensa en ellas.
- Se despepita por ellas.
- Y volviéndome a ellas.
- Una de ellas era Linda.
- Ellas van como quieren.
- En todas ellas se leía.
- ¿Vivirán poco todas ellas?
- Creo en mí y no creo en ellas.
- Papá se había curado de ellas.
- Me repugnaba quedarme con ellas.
- Siempre la peor parte para ellas.
- Sí señor, ellas Lo reconocían.
- , se preguntaría alguna de ellas.
- ¿Y qué me das por ellas, rapaza?
- Y ellas me contestan que hay más.
- Adquirí una gran partida de ellas.
- Sobre ellas ningún bulto de mujer.
- Entre ellas la menos fugaz fue esta.
- Era casi imposible hablar con ellas.
- Mary me dijo que ellas iban al faro.
- No te cabe más que un dedo en ellas.
- Ésta debe de ser sin dubda de ellas.
- El mundo no era lo que ellas decían.
- No había cuidado que pasase de ellas.
- Ellas muy elegantes, yo de marinerito.
- Cómo eran ellas ya lo iba conociendo.
- Peor para ellas si se hubiera acordado.
- Asaltan las rocas, se apoderan de ellas.
- Un personaje de ellas siempre era Paquito.
- Se vuelve rápido cuando ellas se vuelven.
- Alguna de ellas se daba maña para planchar.
- Para ellas la hermosura era cosa secundaria.
- Don Álvaro y Paco estaban delante de ellas.
- Francamente, don Julián, según ellas sean.
- ¡A los capeadores! A ellas vino la justicia.
- La suerte de ellas era que lo tomaban a broma.
- Ellas confiaban en él como si fuese su padre.
- Lo sabían ellas por una dolorosa experiencia.
- No hay ratonera ni polvos que puedan con ellas.
- Le daban asco ellas, su tertulia y sus teatros.
- Una de ellas dijo Severiana, es Pepa la Lagarta.
- Bueno tenían ellas el espíritu para meriendas.
- Una de ellas era verdaderamente odiosa y cobarde.
- Huía de ellas, no quería quebraderos de cabeza.
- ¡ah, bribonas!, a los que valemos más que ellas.
- Y porque no sospechase nada de ellas, dijo la una.
- A una de ellas la conocía Fortunata, a la otra no.
- Los otros y ellas no hacían sino mirarme y callar.
- Yo también dice una de ellas tengo un hijo quinto.
- Esas cosas se dicen sin creer en ellas, por fatuidad.
- Entonces, una de ellas se me queda mirando y exclama.
- Si siguiera en Madrid, me haría amigo de todas ellas.
- Ellas vienen a Madrid todos los sábados por la tarde.
- Pero ellas, las tías, no tenían qué poner a la mesa.
- Si había piedras, por ellas, si lodo, por lo más alto.
- Absurdo no, porque son ellas las que libremente escogen.
- Tras ellas, la pobre mujer, enferma, temblando de fiebre.
- Una de ellas tiene la nariz remangada y la boca saliente.
- O se apoderaban del enemigo, o no eran ellas quienes eran.
- Acudir a ellas era contaminarse, perder la propia dignidad.
- Yo di voces, y en ellas y la cara conocieron que no era yo.
- Cuando se levantaba Andrés ya estaban ellas en el balcón.
- Al fin, delante de ellas y de todos, se llegó a mí y dijo.
- Y cuando llegaba a un puerto se gastaba el dinero con ellas.
- Sin embargo, he escrito otras y con ellas volveré a Madrid.
- Ellas quisieron ir tras él, llamarle, pero no se atrevieron.
- ¡Es la Regenta! ¡Qué guapa es! Esto decían ellas y ellos.
- éstos, unos estaban en corrillos riéndose y mirando a ellas.
- Nos sacaron varias, pero entre todas nos gustaron dos de ellas.
- Las cosas bien hechas salen ellas solas, sin que nosotros queramos.
- Y estaba seguro de que los ojos de los hombres se irían tras ellas.
- He descubierto entre ellas dos que estaban juntas en un mismo tallo.
- Pero ellas creyeron distinguir en sus labios una irónica expresión.
- He aquí lo que dice una de ellas, que Azorín ha leído en voz alta.
- Algo había en ellas de cariño, de agradecimiento por todo lo pasado.
- El cual, alzando la mano, tocó en ellas, y viendo lo que era díjome.
- Y su mujer le contestó que esperase en la botica, que ellas bajarían.
- Temblaron todas, por lo que yo me había hecho nigromántico con ellas.
- Entonces (esto era el año 1846), entonces no había ni rastro de ellas.
- Pero la misma Ana, tan dada a cavilaciones, tenía poco tiempo para ellas.
- De aquí para acá, están mis cosas y en ellas no tiene usted que meterse.
- Luego las buenas hermanas tenían lo mejor del hospital acotado para ellas.
- A ellas les solía parecer bien un piropo de un estudiante o de un hortera.
- Sólo cuando las olas ofrecían peligro por su magnitud, se ocupaba de ellas.
- Pero la persona acostumbrada a estas cosas se desenreda de ellas en un soplo.
- ¡Jacinta faltar! Estas pecadoras empedernidas creen que todas son como ellas.
- Indudablemente eran ellas las que más llamaban la atención en toda la plaza.
- Yo y los otros dos nos despedimos y don Diego se entró con ellas en el coche.
- Entre ellas llamaba la atención una rubia muy guapa, acompañada de su madre.
- Shanti, no creas nada de lo que digan ellas, y menos lo que te digan de ellas.
- En ellas se pueden cultivar plantas de zona cálida como naranjos y limoneros.
- Se trata de encargos que ellas portean de retorno para los vecinos del pueblo.
- Entre ellas, Aguirreche, la de mi abuela, convertida hoy en casa de pescadores.