Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra encontré

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra encontré en el contexto de una oración.

Término encontré: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "encontré" aquí tienes una selección de 59 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra encontré para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • No te encontré.
  • Me la encontré hace días.
  • Nunca encontré tal parecido.
  • Y yo encontré al señor Smiles.
  • Efectivamente, encontré muchos otros.
  • Al tercer día me la encontré en la calle.
  • Consulté la mar, y la encontré muy sañuda.
  • Volví al siguiente y me la encontré otra vez.
  • Al volver encontré a mi madre un poco excitada.
  • Registré mis bolsillos y encontré el cortaplumas.
  • En la cámara encontré a mi señor más tranquilo.
  • Le encontré un día subiendo la escalera de mi casa.
  • No encontré por los alrededores ni arroyo ni fuente.
  • Es cierto que hace dos meses, me encontré otra vez a.
  • Aquí arriba lo encontré, y venía diciendo su mujer.
  • Llegué yo y me lo encontré con las enaguas levantadas.
  • Al pasar por el taller de tornero de Zelayeta encontré a mi amigo.
  • Salí de casa, y en la carretera me encontré con el médico viejo.
  • Debí dar el ataque personal una noche que la encontré a obscuras.
  • La primera que encontré fue una que tenía una enseña con un caballo.
  • ¡Quia! Me le encontré en Madrid al año siguiente, y como si tal cosa.
  • En el momento que encontré a aquel marinero estaban cerrando el puerto.
  • En la Red de San Luis, mira lo que son las casualidades, me encontré a mamá.
  • Busqué a mis antiguos amigos de ambos sexos, mas no encontré sino muy pocos.
  • Como decía, encontré al señor Smiles, que tenía un saloom bar en Liverpool.
  • Registrando los armarios, encontré un daguerrotipo en cristal, hecho en París.
  • También en esa me encontré contestó el marino, y allí me dejaron sin pierna.
  • Un día, al volver a casa, me encontré con que habían dejado un bulto para mí.
  • Cuando yo me encontré sobre cubierta, prometí no volver a aquel maldito paraje.
  • Al volver de San Ginés, me encontré con Manolo Moreno, que llegó ayer de Londres.
  • Sin embargo, estuve buscando unos días algún sitio a propósito y no lo encontré.
  • No, señor dije yo, que aún no eran dadas las ocho cuando con vuestra merced encontré.
  • Has de saber que anteayer me encontré a doña Lupe en la calle y le arrojé otra chinita.
  • Encontré al oficial de artillería en bastante mal estado, y decía a los que le rodeaban.
  • Cojo mi calle del Turco, y entrando en el Congreso, me encontré a un periodista que salía.
  • La encontré, la primera vez que fui a visitarla, muy quebrantada y con un principio de fiebre.
  • Pero al cabo de una semana encontré a Ortiz y me dijo que mi cadena le gustaba más que la suya.
  • Por último, después de buscarle mucho, le encontré acurrucado en uno de los canapés de la cámara.
  • Y hoy, cuando fui a verle me encontré al señor de Ronzal, que está presente, al lado del lecho de mi amigo.
  • Bajé, y me encontré a la muchacha, despeinada, con las piernas desnudas, envuelta en una falda hecha jirones.
  • Por la tarde, después de comer, cuando fuí a casa de Recalde a buscar a mi novia, me encontré con Quenoveva.
  • La segunda vez que entré en la casa, me la encontré sentada en uno de aquellos peldaños de granito, llorando.
  • Esta noche, cuando bajé por las bujías, me encontré a la vecina en la tienda y me preguntó por el señorito.
  • Cuando mis ideas se fueron aclarando y se desvanecía el letargo de mis sentidos, me encontré tendido en la playa.
  • Yo registré por todos los rincones y encontré varios libros de Walter Scott y los Poemas de Ossian, de Macpherson.
  • Fuí a buscarle, le encontré, le di el encargo de llevar la carta a Dolores, y después le dije que volviera por mí.
  • Cuando me encontré con Allen sobre cubierta, los dos vestidos de pontoneros, nos miramos atentamente y nos dimos la mano.
  • Me dormí y me desperté muy tarde y me encontré con que la monja y Catalina se habían marchado y tú no habías venido.
  • Y me encontré entonces con la novedad de un gran talento, perdóneme usted la inmodestia, con una gran aptitud para juzgar de todas las cosas.
  • Unos días después de esta conversación encontré a Mary en su casa, con la hija del torrero, la muchacha amiga suya, con la que iba a pescar detrás del Izarra.
  • Lo encontré ahí, en la calle, abandonado y medio muerto, me dió lástima, le traje, le di de comer, le curé y aquí le tengo y lo acariciaba en su regazo y le daba besos en el hocico.
  • Recuerdo que me eché a dormir sobre la mesa, y cuando me quise dar cuenta de dónde estaba, me encontré, como por arte de magia, a bordo de un gran buque, que salía en aquel instante de la rada de Brest.
  • Pero éstas no eran muchas, y al fin, como un recurso de desesperación, metí en el ánima del cañón mis llaves, mi reloj, mi dinero, cuantas baratijas encontré en los bolsillos, y, por último, hasta mis cruces.
  • En una de ellas encontré, por mi desdicha, a Tristán de Ugarte, que ha sido para mí uno de esos hombres providencialmente funestos, seres reclamos del mal que se ponen en el camino para arrastrarnos al vicio y a la ruina.
  • Nadé más de una hora, experimentando un placer indecible, y vistiéndome luego, seguí mi paseo hacia el barrio de la Viña, en cuyas edificantes tabernas encontré algunos de los más célebres perdidos de mi glorioso tiempo.
  • Estuve ausente de Lúzaro una semana para llevar mi segundo hijo al colegio, y al volver de mi viaje me encontré con que El Correo había pasado a mejor vida, y mis memorias quedaban colgadas en lo que yo consideraba más interesante.
  • Yo me iba entreteniendo por el camino considerando en estas cosas, cuando pasado Torote, encontré con un hombre en un macho de albarda, el cual iba hablando entre sí con muy gran prisa y tan embebecido, que aun estando a su lado no me veía.
  • Yo había perdido mi afición a andar por el combés y alcázar de proa, y así, desde que me encontré a bordo del Santa Ana, me refugié con mi amo en la cámara, donde pude descansar un poco y alimentarme, pues de ambas cosas estaba muy necesitado.
  • ¡Pero créanme, como que esa luz nos está alumbrando! Venía yo de tirar a las tórtolas en un sembrado, y me encontré a la chiquilla del tío Pepe de Naya, que traía la vaca mismo cogida así y hacía ademán de arrollarse una cuerda a la muñeca.