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Ejemplos de oraciones con la palabra enredos

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra enredos en el contexto de una oración.

Término enredos: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "enredos" aquí tienes una selección de 14 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra enredos para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Se cuentan mil enredos.
  • Semejantes enredos no podía admitirlos la Regenta.
  • Sólo Fulgosio, que siempre se presta a tales enredos.
  • Enredos de los hombres para perder á las gentes de bien.
  • No, Jacinta no se mete en esos enredos dijo Moreno mirándola fijamente en los ojos.
  • Su madre era una tramposa capaz de todos los enredos y vergüenzas para conservar el falso oropel de su vida.
  • Podía usted hablar coa doña Clara, esa amiga que, según dice el tío, es la arregladora de todos estos enredos.
  • Que el año anterior, a pesar de la diferencia de edades, eran tan niños el uno como el otro, y se entretenían en enredos inocentes.
  • En cambio Trampeta, si justificando su apodo no desdeñaba los enredos jurídicos, solía proceder con más precipitación y violencia que Barbacana, asegurando la retirada menos hábilmente.
  • Desde que se armó la revolución y andan agitadas las cosas políticas, y cada día recibimos una noticia gorda, creo que Primitivo se mezcla en esos enredos, y recluta satélites en el país.
  • Pero objetó Julián yo he oído que aquí, cuando no reina Barbacana, reina otro cacique peor, que le llaman Trampeta, por los enredos y diabluras que arma a los pobres paisanos chupándoles el tuétano.
  • Pero él echaba la culpa de todo a la maldita ambición, que la sumía en los enredos y trampas, donde dejaba a jirones poco a poco, por sostener el boato de familia, aquella altivez que tan bien le sentaba.
  • Tanto hizo Segunda y tales enredos armó, que Estupiñá entró una mañana, gruñendo y echándoselas de hombre de mal genio que tiene que contraer todos los músculos de su cara para enfrenar su indignación.
  • La industria moderna no inventará nada que iguale a la ingenua poesía del mantón, salpicado de flores, flexible, pegadizo y mate, con aquel fleco que tiene algo de los enredos del sueño y aquella brillantez de color que iluminaba las muchedumbres en los tiempos en que su uso era general.