Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra entraba

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra entraba en el contexto de una oración.

Término entraba: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "entraba" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra entraba para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Él entraba, ella salía.
  • Allí no entraba la luna.
  • Severiana entraba y salía.
  • Y entraba temblando de miedo.
  • Esto entraba en la diversión.
  • Rara vez entraba allí Perucho.
  • Cuando diluviaba, entraba diciendo.
  • Entraba bastante gente en la tienda.
  • El café entraba también en la comida.
  • Algunas noches entraba en su hogar gritando.
  • La espiga entraba en la tuerca, era lo natural.
  • De este modo no entraba allí el sol ni el aire.
  • Si entraba a visitarlos trataban luego de varear.
  • Oyose la voz de Barbarita, que entraba con su nuera.
  • Y Barbarita, que a la sazón entraba, también dijo.
  • Entraba y salía a cada momento en la alcoba de Ana.
  • Vio que entraba en su casa un fantasma negro, largo.
  • El sol entraba por el balcón, de par en par abierto.
  • Por supuesto, no entraba en sus planes matar a nadie.
  • Cuando entró paicía que entraba una luz en el cuarto.
  • Irían todos apretados, pero esto entraba en la fiesta.
  • Sor Antonia entraba, imponía silencio y les daba prisa.
  • Daba frío entrar allí y Vegallana entraba pocas veces.
  • ¡Ay, qué ojo tengo! A mí no me entraba, no me entraba.
  • Por la rendija de las ventanas entraba una lámina de luz.
  • Si no estaba de caza, entraba y salía, pero sin detenerse.
  • Viendo en esto que entraba Rubín, dio otro giro a su charla.
  • En cada casa entraba según lo exigía la vida de aquel hogar.
  • Había moradas de estas, a las cuales se entraba por la cocina.
  • Una le ponía las medias, otra le entraba una camisa finísima.
  • Pero de pronto le entraba miedo y lo dejaba para más adelante.
  • Y el ejército, con el general al frente, entraba en la ciudad.
  • La naturaleza entraba a borbotones por la puerta de la iglesia.
  • A veces, la ola entraba sobre cubierta y me calaba por completo.
  • Dos o tres horas después de esto, Fortunata entraba en la botica.
  • Muchas veces, al pensar en el porvenir, le entraba un gran terror.
  • Entraba de nuevo en funciones para desarrollar una segunda industria.
  • Antes de llegar a una aldea se destacaba el irlandés y entraba solo.
  • Teresina entraba y salía sin hacer ruido, como un gato bien educado.
  • Doña Lupe entraba y salía, dando suspiros y haciendo algún puchero.
  • El Magistral salía y entraba sin temor de interrogatorios insidiosos.
  • Por los balcones entraba muy debilitada la luz de los faroles de la calle.
  • A los pocos días Andrés encontró a Julio Aracil que entraba en un coche.
  • ¡A ver! ¡ese gato! ¡que se calle o que lo maten! Entraba en su despacho.
  • Al pasar junto a un balcón, hiriólas el frío que entraba por las rendijas.
  • Entraba en la sacristía muchas veces diciendo de modo que apenas se le oía.
  • Era la pregunta que hacían las dos mujeres apenas entraba Juanito en la casa.
  • Cuando salían del cementerio, entraba un entierro con bastante acompañamiento.
  • El de Emma no volvió a ser habitado, pero se entraba en él cuando hacía falta.
  • Bien venida, y si entraba para gozarse en su desgracia, podía reir cuanto quisiera.
  • Contaba extraños servicios suyos, y a título de soldado entraba en cualquiera parte.
  • Por las ventanas entraba una luz caliente, que cernían visillos de tafetán carmesí.
  • Por el resquicio de las maderas entraba una claridad brillante como una lámina de oro.
  • Guillermina entraba en aquella casa como en la suya, sin etiqueta ni cumplimiento alguno.
  • La mujer se asomaba a la ventana con una luz, y el borracho, entonces, entraba en su casa.
  • Entraba en aquel momento Celedonio el acólito que se metió en la conversación diciendo.
  • Y entraba Plácido y le contaba mil cosas divertidas, que siento no poder reproducir aquí.
  • El tejedor entraba de aprendiz en un taller, y sólo lo abandonaba para irse al cementerio.
  • Al salir el capitán tropezó con un marinero que entraba, y estuvo a punto de caer al suelo.
  • A medida que entraba el alcohol en el cuerpo de Tellagorri, el viejo se erguía y se animaba.
  • Entraba en el aula cargado con aquel fardo, y no perdía sílaba de lo que el profesor decía.
  • Juan Pablo entraba despacio y muy serio, como hombre que va a cumplir una obligación sagrada.
  • Entraba por el Justo Juez y acababa en el Conquibules, que ella decía, y en la Salve Rehína.
  • ¡Hijo, por María Santísima! exclamó doña Lupe consternada, a punto que entraba su sobrina.
  • Él no tenía fe alguna, ni bendita la falta, a no ser cuando le entraba el miedo de la muerte.
  • Teresina entraba y salía sin pedir permiso, pero andaba por allí como el silencio en persona.
  • Era la risa de todos tan grande que toda la gente que por la calle pasaba entraba a ver la fiesta.
  • Entraba de noche en el cuarto de la señora por el balcón y no salía de allí hasta el amanecer.
  • Pero la Delfina se levantó de repente, poseída de la rabia de paloma que en ocasiones le entraba.
  • Además, por los balcones entraba el sol y soplaba un aire cargado de perfume irritante del verano.
  • III Despertó Julián cuando entraba de lleno en la habitación un sol de otoño dorado y apacible.
  • Y la vez que podía echar cabra u oveja no echaba carnero, y si había huesos, no entraba cosa magra.
  • De noche, antes de recogerse, el marqués se le entraba en el dormitorio a fumar un cigarro y charlar.
  • Entraba el sol por el ventanillo de su estudi y toda la gente de la barraca estaba ya fuera de la cama.
  • Pero aquellas máquinas imperfectas desalojaban una cantidad de agua bastante menor que la que entraba.
  • Varias noches, Andrés entraba en algún café cantante con su tablado para las cantadoras y bailadoras.
  • Allí, los días buenos, la chica entraba a desnudarse, se ponía un traje de baño y se metía en el mar.
  • Hablaba del Niño Jesús, entraba en las casas con Deo gracias, decía lo del Espíritu Santo sea con todos.
  • A veces una mula entraba en un charco hasta el vientre y a fuerza de fuerzas se lograba sacarla del aprieto.
  • Cuando despertó, vió que entraba un rayo de sol por una alta ventana iluminando el destartalado zaquizamí.
  • La luz entraba por ventanas estrechas abiertas en la bóveda y a las pinturas llegaba muy torcida y menguada.
  • Después llegó Tom, y la hermana de Moreno se retiró a punto que entraba Guillermina con la misma cantinela.
  • Cuando entraba le recibían con exclamaciones de alegría, pues con su sola presencia animaba la conversación.
  • A medida que se acercaban a Cebre, que entraba en sus dominios, se redoblaba la alegre locuacidad de don Pedro.
  • Entraba en todos los cafés, hasta en algunas tabernas entró, unas veces solo, otras acompañado de Villalonga.
  • Allí estaba ella para barrer hacia la calle aquel lodo que entraba todos los días por la puerta de la taberna.
  • Estaba muy distraído, y cada vez que su amiga entraba, toda la ciencia farmacéutica se desvanecía de su mente.
  • Y al propio tiempo sentía en sí una luz nueva, algo como un sacudimiento, el choque de la dignidad que entraba.
  • ¿No era científicamente un poco absurdo el furor que le entraba muchas veces al ver las injusticias del pueblo?
  • Esto no podía ser, y por fin le entraba aquella desazón epiléptica, aquel maldito hormigueo por todo el cuerpo.
  • Chuletas dijo Don José, y a punto vio entrar a un amigo, el cual le había visto a él y por eso sin duda entraba.
  • Desde lejos, porque el coche iba bastante a prisa, observó Rubín que este entraba por la calle de Raimundo Lulio.
  • Se me ocurrió una idea, hace poco, cuando estaba sin habla, al punto que me entraba también la idea de mi muerte.
  • El ex alcalde se multiplicaba, entraba y salía en casa de don Santos, bajaba con noticias, le rodeaban los amigos.
  • Quince días después, a mediados de Julio, entraba una tarde el Presidente del Casino en el caserón de los Ozores.
  • Añadió llevándose la mano a las erizadas crines, por donde se le escapaba la memoria y le entraba la electricidad.
  • Odiaba de tal modo las tiendas de tiradores de oro, que cuando pasaba por alguna, parecía que le entraba la jaqueca.
  • Corría sola por los prados, entraba en las cabañas donde la conocían y acariciaban, sobre todo los perros grandes.
  • Como que al verle entrar nos quedábamos todos turulatos y nos parecía que entraba por esa puerta la Divina Majestad.
  • Aquel cuarto aireado, claro, donde entraba el sol, en donde tenía sus libros, sus papeles, le daba ganas de trabajar.