Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "entrado" aquí tienes una selección de 82 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra entrado para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- ¿Quién ha entrado ahora?
- Habrán entrado los gatos.
- ¿Ha entrado en esas casas?
- Ha sido él que ha entrado.
- Habían entrado en Estella.
- He entrado en los restaurants.
- ¡Me ha entrado un desasosiego.
- ¿Ha entrado aquí algún hombre?
- Azorín ha entrado en uno de ellos.
- Me ha entrado de repente y con un empuje.
- No sabe usted el miedo que me ha entrado.
- El ha entrado tranquilo, indiferente, impasible.
- Doña Lupe y la comandanta habían entrado también.
- Que ha entrado en Vera otra vez la partida del Cura.
- Hace unos días que he entrado en lo sesenta y nueve.
- He entrado para esperar a Nelet y continuar las compras.
- Le había entrado mortal frío, y daba diente con diente.
- Fortunata había entrado, y hablaba muy bajito con Patria.
- ¿Onde está el judío ladrón que ha entrado sin mi premiso?
- Había entrado en aquella casa porque no había podido menos.
- He ido al pueblo, he entrado en la tienda a comprar la comida.
- Fortunata se arropó bien, porque le había entrado más frío.
- Le había entrado la sospecha de que la palabra gusto fuese mala.
- La bala de Mesía le había entrado en la vejiga, que estaba llena.
- Yo pongo el cerco, pero ¿quién sabe si él ha entrado por la mina?
- Al anocher, para descansar un poco, hemos entrado en la Mallorquina.
- ¿Podremos salir de aquí sin tomar el canal por donde hemos entrado?
- Si mi sobrino me vuelve a preguntar si ha entrado usted, ¿qué le digo?
- ¡Ay, qué miedo me ha entrado! Dios mío, líbrame de esta tribulación.
- Es ella, la rata que ha entrado y se va escurriendo por entre los muebles.
- Habíale entrado tal pánico, que por poco sale al pasillo pidiendo socorro.
- En el mundo en que has entrado, y al que perteneces de derecho, es necesario.
- Nunca había entrado en casa de Copa, el antro en otro tiempo de sus enemigos.
- Por Dios, papá dijo Rosita, que había entrado detrás de su padre, no nos asustes.
- Los cuatro aldeanos de la partida que habían entrado en la casa trajeron a dos viejos.
- Había dejado su oficio de cochero y entrado con Arcale en algunos negocios de contrabando.
- Tú que tienes ya el corazón como la puerta de Alcalá, de tanta gente como ha entrado por él.
- Miró todo el arcaz de un cabo a otro y viole ciertos agujeros por do sospechaba habían entrado.
- El Magistral desapareció por la puerta de la alcoba, por donde había entrado el ama de la casa.
- Constantemente estábamos visitando sitios desconocidos, puertos en donde no había entrado aun el europeo.
- En sus meditaciones, solía decir que le había entrado talento, como si dijese que le había entrado calentura.
- Le había entrado fe ciega en la acción directa de la Providencia sobre el mecanismo funcionante de la vida menuda.
- Los cuatro franceses, Duguay Trouin, Mont Blanc, Scipion y Formidable, son los únicos que no han entrado en acción.
- Hablemos dijo don Víctor, que había entrado en su cuarto y se había puesto las zapatillas y el gorro de borla de oro.
- Bajó la señora al patio, donde había entrado un ciego tocando la guitarra y estaban algunos chiquillos jugando a los toros.
- Pero una noche había entrado palpando las paredes para atravesar el salón y llegar al gabinete, cuya puerta estaba entornada.
- El Delfín había entrado, desde los últimos días del 74, en aquel periodo sedante que seguía infaliblemente a sus desvaríos.
- Quiso incorporarse, exhalando un gran suspiro, y lo hizo, ayudado por la persona que había entrado y no era otra sino Primitivo.
- Maxi habló con su mujer en un tono que indicaba la complacencia de verla, y se quejó suavemente de que no hubiese entrado antes.
- Así, cuando iba a un café o al teatro salía por la misma puerta por donde había entrado para ir recogiendo el misterioso hilo.
- Y no se volvió a acordar más de él hasta la noche, cuando estaba acostada, sola en la casa, pues su tía no había entrado aún.
- Aquel día había entrado en Madrid el Rey Alfonso XII, y Don Baldomero estaba con la Restauración como chiquillo con zapatos nuevos.
- Apoyó Ballester la idea que a su amigo le había entrado, y todo el día estuvo hablándole de lo mismo, temeroso de que se desdijera.
- ¿Pero será verdad, Dios mío, que a mi marido le ha entrado un gran talento, o estas cosas que dice son farsa para tapar una mala idea?
- Yo creí que después de haberme oído, te convencerías de que mi razón está como un reloj y de que además me ha entrado un gran talento.
- Porque no me entra ni me ha entrado nunca en la cabeza que sea pecado, ni delito, ni siquiera falta, ningún hecho derivado del amor verdadero.
- Por la puerta es imposible dijo el hombre, pero yo he entrado subiendo por unos agujeros que hay en el muro entre la Puerta de Paganos y la de Mercadal.
- Pero después pensó que aquella respuesta podía servir para desanimar a Mesía dándole a entender que ella no había entrado en aquel pacto de sordomudos.
- La familia, consternada, apenas si mostró extrañeza por la presentación de estas dos mujeres en aquella casa donde nadie había entrado durante seis meses.
- Era un señor entrado en años, con un sombrero de cuadrada copa, de forma tan rara, que debía pertenecer a una moda remota, si es que tal moda había existido.
- Hablose en la mesa del tiempo, del gran calor que se había metido, impropio de la estación, porque todavía no había entrado Julio, aunque faltaban pocos días.
- Sabía Julián por su madre que Nucha manifestaba a veces inclinación a la vida monástica, y daba en la manía de deplorar que no hubiese entrado en un convento.
- ¡Jesús nos valga! ¡Ahora sí, ahora sí que no cabía duda! Un chillido sobreagudo de terror había subido por el oscuro caracol y entrado por la puerta entornada.
- Había entrado en el segundo periodo, que era el comático, y aunque seguía delirando, no movía ni un dedo, y apretaba fuertemente los párpados, temeroso de la luz.
- Hay en Madrid muchos casos de esta aplicación del diminutivo o de la fórmula familiar del nombre, aun tratándose de personas que han entrado en la madurez de la vida.
- ¡Dos, dos, me ha entrado el capricho de que tengamos dos melguizos, una parejita, niño y niña! Y cuando ella volvió a quedarse encinta, a cada paso y tropezón, él.
- En la caja habían entrado ya los primeros billetes del Banco de San Fernando, que sólo se usaban para el pago de letras, pues el público los miraba aún con malos ojos.
- Los oficiales ingleses que habían entrado allí trataban a los nuestros con delicada cortesía, y según entendí, querían trasbordar los heridos a algún barco enemigo.
- Ana había desaparecido otra vez, había entrado en la casa, olvidando a Santa Juana Francisca sobre el banco, y a los dos minutos estaba otra vez allí con chal y sombrero.
- Se despidieron de la autoridad judicial tan ceremoniosamente como habían entrado, con los mismos requilorios de brazo y acompañamiento y muchos ofrecimientos de casa y persona.
- En esto, ya habían entrado Fortunata y su tía, ambas de negro, muy decentes, y mientras la de Jáuregui metía su cucharada en el corro de Guillermina, la otra pasó a ver a Mauricia.
- Es que de tanto pensar me ha entrado talento, como a Maximiliano le entró de tanto quererme, y este talento es el que me dice que me debo casar, que seré tonta de remate si no me caso.
- Pero ni conocía de vista al Gran Constantino, al obispo madre, ni había entrado jamás en el gabinete de doña Rufina, ni tenía con el marqués de Corujedo más trato que el del Casino.
- Hoy a las cuatro de la tarde, según me dijo, no había entrado en su cuerpo más que un poco de pan del día antes, un pedacito de chocolate crudo, y al mediodía una corta ración de bofes.
- Cuando la comunidad salía de la capilla, doña Manolita, que había entrado de las últimas, sofocada, se acercó a la Superiora y le dijo que Mauricia estaba en la huerta sobre el montón de mantillo.
- Lo que hay es que me había entrado en aquellos días una idea de lo más estrafalario que te puedas imaginar, una idea que debía de ser criada aquí en el seno cerebral donde fermenta eso que llaman celos.
- ¡Y luego nos llamarán a nosotros hipócritas! ¡Miren ustedes qué recato, qué decoro y qué vergüenza les ha entrado a los incircuncisos de Cebre! (en boca del arcipreste, incircunciso era tremenda injuria).
- En la plaza de la Constitución vio a don Eugenio, que miraba de lejos el milacre, apoyado en el viejo bastón y mostrando su carita de pascua por el embozo de su capa azul, que no abandonaba hasta bien entrado el verano.
- Maximiliano, que desde media tarde había vuelto a nadar entre las agitadas sábanas del lecho, y estaba tan impertinente como un niño enfermo que ha entrado en la convalecencia, dijo a su consorte, ya cerca de las diez, que se acostase, y esta obedeció.
- Entre la mucha gente que había entrado, veíanse dos mujeres muy bien vestidas a la chulesca, con mantón color café con leche, delantal azul, falda de tartán, pañuelos de color chillón a la cabeza, el peinado rematado en quiquiriquí con peina de bolas, el calzado de la más perfecta hechura y ajuste.
- Había entrado dos ó tres veces en su vida en casa de Copa, y los domingos, si tenía algunas horas libres, en vez de estarse en la plaza de Alboraya puesto en cuclillas como los demás, viendo á los mozos guapos jugar á la pelota, íbase al campo, vagando sin rumbo por la enmarañada red de sendas, y si encontraba algún árbol cargado de pájaros, allí se quedaba embobado por el revoloteo y los chillidos de estos bohemios de la huerta.
- Juanito miraba con asombro no exento de envidia a la pobre mujer casi ciega, que saldría del mundo tan inocente como había entrado, después de arrastrar la más monótona y abrumadora de las existencias, siempre amarrada a la argolla de la domesticidad, sumisa y automática, y que todavía sentíase dominada por el agradecimiento, como si la vida de descanso puramente animal que ahora gozaba fuese una felicidad de que no se consideraba digna.