Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "entrando" aquí tienes una selección de 69 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra entrando para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Reñimos en entrando el huésped.
- Buenos días dijo la santa entrando.
- Clamó doña Lupe entrando a poner paz.
- Ya estoy entrando en el periodo pueril.
- Doscientas personas entrando y saliendo.
- Ea dijo entrando, bastante hemos hablado.
- ¡Cosa más rara! expresó Jacinta entrando.
- Entrando en un túnel de la Rioja, dijo así.
- Chitito le dijo su tía, entrando pasito a paso.
- Así iba entrando, entrando en el corazón de todos.
- No quería ruido de curas y frailes entrando y saliendo.
- En otro de Rey Don Jaime, a caballo, entrando en Valencia.
- En entrando allí daban tentaciones de echarse a la larga.
- Entrando, se experimentaba una sensación de ahogo y de lobreguez.
- Puédese pensar que ratones, entrando en él, hacen daño a este pan.
- No es eso, tía, no es eso sostuvo, entrando en posesión de sí mismo.
- Le he visto, le he visto en alguna parte pensaba entrando hacia la sala.
- Tú entrando en casa tan tarde y con esos modos de traidora de melodrama.
- Pero no pudo vigilarla, porque toda la tarde estuvieron entrando visitas.
- Vine yo con gran disimulación, y en entrando, me dieron la cédula diciendo.
- La mesa presidida por Juan Pablo Rubín era la segunda, entrando, a mano derecha.
- Larragoyen y otros marineros fueron entrando, a pesar de los gritos de sus mujeres.
- No tengo más remedio que dármelo discurría entrando por la calle de la Magdalena.
- Pero fue al revés, porque por mostrar lo que era, alzó la voz entrando por la calle.
- Debe de ser herida y en él fue un palo que le dieron entrando a hurtar unas gallinas.
- Poco menos replicó el hablador entrando sin pedir permiso y dirigiéndose a la alcoba.
- Luego su efecto sombrío les fue entrando, mal de su grado, por los ojos hasta el alma.
- Echáronnos, en entrando, a cada uno dos pares de grillos y sumiéronnos en un calabozo.
- Le bastaba con decir que un hombre, entrando en ella, salía, si es que salía, como loco.
- Cojo mi calle del Turco, y entrando en el Congreso, me encontré a un periodista que salía.
- La de Santa Cruz recobró la serenidad, y entrando en la sala, volvió a ponerse en el sofá.
- Sí, señora dijo el hablador entrando en la alcoba con los ademanes más oficiosos del mundo.
- No, de fijo no contestó la Regenta, cerrando detrás de sí la puerta y entrando en el patio.
- Veo cómo pescan en Cay luce, y cómo van entrando las barcas de bonito y las goletas de cabotaje.
- Llegamos al Prado, y en entrando, saqué el pie del estribo y puse el talón por defuera y empecé a pasear.
- A eso de las diez regresó muy afectada, y entrando en el gabinete donde su sobrina estaba cosiendo, le dijo.
- Mujer, llévate, llévate de una vez de mi casa este cachorro de tigre dijo Benigna, entrando muy soliviantada.
- Rompiose el fuego entre el Santa Ana y Royal Sovereign, y sucesivamente todos los navíos fueron entrando en el combate.
- Se acercaban al barco e iban subiendo por la escala, entrando por el portalón y desapareciendo por la escotilla de la bodega.
- II ¿PERO qué le pasaba a Ramiro, en relaciones ya, y en relaciones formales, con Rosa, y poco menos que entrando en la casa?
- Apeose en la subida a Santa Cruz, y subió al obrador de Samaniego, entrando por el portal, que estaba en la calle de Vicario Viejo.
- Paseaban los dos amigos, y Mesía iba entrando, entrando por el alma del jubilado regente y tomando posesión de todos sus rincones.
- Descalzas y pisando de lado, como recelosas, iban entrando algunas, con la cabeza resguardada por una especie de mandilón de picote.
- Concertáronse, y en entrando en la calle, topáronme, y disimularon de suerte los tres que jamás pensé que eran tan amigos míos como entonces.
- Usted entrando en casa a deshora, y entrando para recoger su ropa y marcharse, rompiendo la armonía conyugal y dejándonos a todos en la mayor confusión.
- De la puerta de la calle de los Estudios que daba a este patio, iban entrando muchachos jóvenes que, al encontrarse reunidos, se saludaban, reían y hablaban.
- En entrando en los lugares do habían de presentar la bula, primero presentaba a los clérigos o curas algunas cosillas, no tampoco de mucho valor ni substancia.
- Y él, un poco asustado, con una emoción como creía que la tendría entrando en la alcoba de un muerto, se retiraba, de puntillas, con un respeto supersticioso.
- Melchor Peña, entrando con frecuencia en la casa, estaba al tanto de cuanto ocurría en el seno de la familia y conocía el carácter de cada uno de sus individuos.
- Poco a poco fueron entrando mujeres vestidas de luto, que se arrodillaban, extendían paños negros en el suelo, desarrollaban la cerilla amarillenta y la encendían.
- Por la mañana, entrando en el Retiro, se le puso delante uno de esos pobres asquerosos que suelen pedir en los extremos de la población, y que a veces se corren hasta el centro.
- Le observo a usted singularidades que me hacen temer que está entrando en la chochera de una vejez prematura, y para médico necesitamos un hombre con el seso bien despejado y despierto.
- Todo el resto del día estuvo la insigne dama muy atareada, y Estupiñá saliendo y entrando, pues cuando se creía que no faltaba nada, salíamos con que se había olvidado lo más importante.
- Pero poco a poco fue entrando en su espíritu una sospecha, aplicó sus potencias con intensidad increíble al enigma que tanta influencia tenía en su vida, que a tantas precauciones obligaba al aya.
- Y entrando en el estudi, le contemplaron todavía en la cama, el embozo de la sábana hasta el cuello, marcando apenas el bulto de su cuerpo bajo la cubierta, con la cabeza rubia inerte sobre el almohadón.
- Y al entrar todos quedéme atrás el postrero, y en entrando ellos mezclados con otra gente que entraba, di cantonada y emboquéme por una callejuela que va a dar a la Vitoria, que no me alcanzara un galgo.
- Siendo ya en este tiempo buen mozuelo, entrando un día en la iglesia mayor, un capellán della me recibió por suyo, y púsome en poder un asno y cuatro cántaros y un azote, y comencé a echar agua por la cibdad.
- Mucho, tía, mucho, porque todos los de esa infame secta no me pueden ver ni pintado, y si ese hombre sigue entrando en esta casa con tanta confianza, podría intentar el descrédito de mi sistema, robándome antes mi honor.
- Ii Pues lo que es hoy sí que no me quedo con esto dentro del cuerpo pensó mi hombre al otro día, entrando en la sala, hecho un sol de limpio y despidiendo, como todas las mañanas al salir de su casa, un fuerte olor a colonia.
- Uno tras otro iban entrando en la sacristía con el aire aburrido de todo funcionario que desempeña cargos oficiales mecánicamente, siempre del mismo modo, sin creer en la utilidad del esfuerzo con que gana el pan de cada día.
- Cuando ya la procesión había salido de la plaza y la escolta de caballería conmovía el adoquinado con su sordo pataleo, los señores de Cuadros y sus amigos abandonaron los balcones, entrando en el salón, profusamente iluminado.
- Su contacto derretía no sé qué nieve de austeridad, cuajada sobre un corazón afeminado y virgen allá desde los tiempos del seminario, desde que se había propuesto renunciar a toda familia y todo hogar en la tierra entrando en el sacerdocio.
- Una noche cambiaron de sesgo las confidencias, entrando en terreno sumamente embarazoso para Julián, siempre temeroso de que cualquier desliz de su lengua desbaratase los proyectos del señorito, y le echase a él sobre la conciencia responsabilidad gravísima.
- Iban llegando ya los curas de las inmediaciones, y en el atrio, tapizado de hierba, se oía al gaitero templar prolijamente el instrumento, mientras en la iglesia el hinojo, esparcido por las losas y pisado por los que iban entrando, despedía olor campestre y fresquísimo.
- Dejo el camino que llevaba y hendí por medio de la gente, y vuelvo por la calle abajo a todo el más correr que pude para mi casa, y entrando en ella cierro a grande priesa, invocando el auxilio y favor de mi amo, abrazándome dél, que me venga a ayudar y a defender la entrada.
- Mientras Quintanar duerme la siesta (costumbre nueva) y ronca (achaque antiguo y digno de respeto) yo abro la ventana y oigo el rumor de la lluvia sobre las hojas y el ruido de las alas de las palomas que se esponjan sobre los tejadillos de su palomar cuadrado, entrando y saliendo por las ventanas angostas.
- Y entre estos dimes y diretes en que todo era espiritualismo y, a lo sumo, vagas promesas de futuros favores, le iba entrando el sueño al arqueólogo, y la lógica se hacía disparatada, y hasta el sentido moral se pervertía y se desplomaba la fortaleza de aquel miedo que poco antes salvara al doctor en teología.
- ¡Si no hubiera Guardia civil! Y como los náufragos agonizantes de hambre y de sed, que en sus delirios sólo ven mesas de festín y clarísimos manantiales, Batiste contempló imaginariamente campos de trigo con los tallos verdes y erguidos y el agua entrando á borbotones por las bocas de los ribazos, extendiéndose con un temblor luminoso, como si riera suavemente al sentir las cosquillas de la tierra sedienta.
- Y así pasa el tiempo, uniformemente, sin dichas ni amarguras, y la placidez de la naturaleza penetra en el alma de Julián, y se acostumbra a vivir como los paisanos, pendiente de la cosecha, deseando la lluvia o el buen tiempo como el mayor beneficio que Dios puede otorgar al hombre, calentándose en el lar, diciendo misa muy temprano y acostándose antes de encender luz, conociendo por las estrellas si se prepara agua o sol, recogiendo castaña y patata, entrando en el ritmo acompasado, narcótico y perenne de la vida agrícola, tan inflexible como la vuelta de las golondrinas en primavera y el girar eterno de nuestro globo, describiendo la misma elipse, al través del espacio.