Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra entregar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra entregar en el contexto de una oración.

Término entregar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "entregar" aquí tienes una selección de 25 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra entregar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Con que me sirvas para ir a entregar, basta.
  • Pues yo le tengo que entregar a usted otro para ella.
  • Aquí hay algunos papeles que hay que entregar al rey.
  • Por poco que eso valga, hay para nos entregar de la deuda.
  • El sereno salió, después de entregar la llave al amo de la casa.
  • ¿Será prudente se dijo entregar estas letras sin garantía alguna?
  • Yo me estaría charlando con gusto con usted, pero tengo que entregar un encargo.
  • Mi plan era llegar a Europa, entregar el barco a los armadores y volver a España.
  • Del semestre de Navidad no pudo entregar á don Salvador mas que una pequeña parte.
  • Ni un sábado había dejado de entregar á sus hijos los dos cuartos para la escuela.
  • Entregar El Dragón a los ingleses, que, con cualquier pretexto, nos ahorcarían, era un disparate.
  • Pero al propio tiempo, entregar los santos cuartos a su dueña era lo mismo que tirarlos a la calle.
  • Fortunata, que iba vestida con mucha sencillez, entró como entraría una planchadora que va a entregar la ropa.
  • Ramón Limioso, serio y aún melancólico, se limitó a entregar a Barbacana el latiguillo, sin despegar los labios.
  • Bien hacía ella en entregar las llaves del corazón y de la conciencia a tal hombre, a aquel santo, pensaría mejor.
  • Creía tener valor para no entregar jamás el cuerpo, aquel miserable cuerpo que era propiedad de don Víctor sin duda alguna.
  • Ya hacía también aproximadamente un año que había muerto el padre de Mary, y tenía que entregar a Machín el sobre de mi tío Juan.
  • Era el crucifijo de bronce de Guillermina, hermosa escultura de bastante peso, y que Plácido no quiso entregar a nadie sino a la misma dueña de él.
  • Toda su prodigalidad de señora que recibe de confianza, se reducía a entregar vestidos y pañuelos de estambre, todo viejo, para que los pollos de imaginación se disfrazasen de mujeres o de turcos.
  • Ahora se ha descubierto que el tal don Ramón no compraba papel, y cuando le daban una cantidad con tal destino la dedicaba a la Bolsa, cuidando de entregar los intereses al cliente, como si en realidad existiesen los títulos.
  • A la caída de la tarde llenábanse las tabernas de hombres enrojecidos y barnizados por el sol, con la recia camisa sudosa, que hablaban de la cosecha y de la paga de San Juan, el semestre que había que entregar á los amos de la tierra.
  • ¡Qué sería de los pobrecitos reos si no tuvieran quien les diera un poco de jarabe de pico antes de entregar su cuello al verdugo! A las diez de la mañana concluía Estupiñá invariablemente lo que podríamos llamar su jornada religiosa.
  • Y había muchacho que, impulsado por alguna copita traidora, despreciaba la vulgar invitación de las escaleras y se encaramaba por la fachada, agarrándose a las rejas, para entregar un ramo de flores a la niña y pedirle un duro a la mamá.
  • ¡Dios mío! ¡Qué peso se quitaban de encima! Habían dudado un poco antes de entregar sus ahorros, pero ahora sentían una dulce confianza pensando que quedaban arriba, en manos de un hombre a quien todos los días nombraban los periódicos con los títulos de acaudalado y filantrópico banquero.
  • Las relaciones entre una y otro eran puramente de fórmula, hasta que a Nicolás, en uno de los viajes que hizo a Madrid, se le ocurrió entregar a la tía sus ahorros para que se los colocara, y véase aquí cómo se estableció entre estas dos personas una corriente de simpatía convencional que había de producir la amistad.