Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra equivocado

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra equivocado en el contexto de una oración.

Término equivocado: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "equivocado" aquí tienes una selección de 21 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra equivocado para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • ¿Y si te has equivocado?
  • ¿No te habrás equivocado?
  • ¡Ay, qué equivocado estás!
  • Pero podía usted haberse equivocado.
  • No se ha equivocado ni en tanto así.
  • Somoza se había equivocado como solía.
  • Y no parecía que te habías equivocado.
  • Me he equivocado se decía también él.
  • Se había equivocado en sus precauciones.
  • Pues por eso no ha vuelto, porque se ha equivocado.
  • Equivocado, equivocado de medio a medio, pero digno.
  • Replicó ella mirando las casas me había equivocado.
  • Se había equivocado su natural instinto de la niñez.
  • Se había equivocado, no estaba hacia aquel lado la cabaña.
  • La idea de matar la considero yo ineficaz y absurda, como un medicamento equivocado.
  • Es que si tú crees que eres el único capaz de hacer eso, estás equivocado replicó Bautista.
  • Claro que a mí no me importa nada lo que este señor opine de nosotros, pero me gustaría encontrar una ocasión para probarle que está equivocado.
  • Ii Juan Pablo, que siempre se había equivocado en lo referente a sí mismo y andaba por caminos torcidos, acertó al disponer que su hermano pequeño siguiese la carrera de Farmacia.
  • El mismo banquero confesaba que esta vez se había equivocado, aunque no por ello dejaba de sonreír, asegurando que lo mismo que había ocurrido una alza contra todas sus previsiones, podía sobrevenir una baja, pues no todos los tiempos son iguales.
  • FIN DE LA PRIMERA PARTE Parte segunda I Maximiliano Rubín i La venerable tienda de tirador de oro que desde inmemorial tiempo estuvo en los soportales de Platerías, entre las calles de la Caza y San Felipe Neri, desapareció, si no estoy equivocado, en los primeros días de la revolución del 68.
  • Iba al despacho del poderoso Morte, a aquella Meca de la fortuna, y sentía una inmensa extrañeza al ver que la gente no mostraba la menor impresión, que el cielo estaba azul, que todo se hallaba como siempre y no surgía la más leve señal exterior para hacer saber al mundo que el gran genio se había equivocado por primera vez aconsejando la baja.