Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "éramos" aquí tienes una selección de 27 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra éramos para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Éramos pocos.
- Eramos sospechosos de piratería.
- Los demás éramos unos farsantes.
- No, dispense usted, éramos amigos.
- Antes éramos ricos se dijo cada alcoleano.
- Eramos víctimas de nuestra posición elevada.
- éramos demasiada gente y el agua nos había de perder.
- Estuvimos allí esperando hasta ver si éramos descubiertos.
- Los cinco vascos éramos bastante odiados por la tripulación.
- De los cinco vascos, cuatro éramos relativamente buenas personas.
- Eramos, poco más o menos, de la misma edad y de la misma estatura.
- No cabía el ama de contento conmigo, porque éramos dos al mohíno.
- Salió a la puerta una criada vieja, y Allen le dijo que éramos náufragos.
- Yo respondí, creyendo que era así como lo decían, que yo y el otro lo éramos.
- Al decirle su hijo que éramos vascos, levantó los brazos al aire con grandes extremos.
- Confesó luego todo el caso y dijo cómo vivíamos todos y que éramos caballeros de rapiña.
- Tristán llamó a Silva Coelho, y le dijo que éramos más que ellos y que estábamos armados.
- Como éramos la parte más tranquila de la tripulación, se hizo amigo nuestro un irlandés, Patricio Allen.
- Trujeron médicos y mandaron que nos limpiasen con zorras el polvo de las bocas, como a retablos, y bien lo éramos de duelos.
- ¡Pero debiéramos andar! y así seguramente andaríamos y gesticularíamos los españoles en el siglo de oro, cuando éramos dueños del mundo.
- Salimos del pañol, y vi que no éramos nosotros solos los que visitaban aquel lugar, pues todo indicaba que un desordenado pillaje había ocurrido allí momentos antes.
- Y vueltos ya en nuestro acuerdo, me espantaba yo de ver que hubiese perdido la justicia dos corchetes y huido el alguacil de un racimo de uvas, que entonces lo éramos nosotros.
- En una fonda de la calle del Arenal tuve ocasión de conocer bien a esa Obdulia, a quien antes apenas saludaba aquí, a pesar de que éramos contertulios en casa del Marqués de Vegallana.
- Yo, saltando pesadamente con la gracia de un oso blanco entre los hielos, al lado de Quenoveva y de Agapito, tan serios y tan graves, éramos un insulto a las tradiciones más veneradas del país.
- Quisímosle jugar sobre prendas, y él, tras haberme ganado a mí seiscientos reales, que era lo que llevaba, y al soldado los ciento, dijo que aquello era entretenimiento, y que éramos prójimos, y que no había de tratar de otra cosa.
- La sociedad en que yo me crié era, pues, de lo más rudo, incipiente y soez que puede imaginarse, hasta tal punto, que los chicos de la Caleta éramos considerados como más canallas que los que ejercían igual industria y desafiaban con igual brío los elementos en Puntales.
- Ugarte vio que la señorita de la casa me manifestaba simpatía, y, llevado por uno de sus movimientos de rabia y de envidia, escribió al capitán Sandow, diciéndole que yo iba entablando amistades con su hija, que los tres éramos piratas, que veníamos escapados de los pontones.