Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "esas" aquí tienes una selección de 100 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.
En cada una de las frases aparece resaltada la palabra esas para que la puedas detectar fácilmente.
Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.
- Con esas?
- Ni por esas.
- Ni por esas.
- Ni por esas.
- A todas esas.
- A mí con esas.
- Mas ni por esas.
- Pero ni por esas.
- Pero ni por ésas.
- ¿Quién son ésas?
- No digas esas cosas.
- No me digas esas cosas.
- El que haya esas casas.
- Además, esas aventuras.
- Para esas cosas me pinto.
- ¿Qué palabras son esas?
- Pero no digas esas cosas.
- ¿Ha entrado en esas casas?
- Lo más odioso es que esas.
- Y deseche esas aprensiones.
- ¡Yo beber esas porquerías!
- Esas cosas se calculan bien.
- Yo no bebo esas porquerías.
- ésas eran mis aspiraciones.
- ¿Y esas elecciones, van bien?
- ¿Y esas mujeres vivirán mal?
- Me marcho como esas mariposas.
- La van a matar, Julián, esas.
- Yo no me meto en esas intrigas.
- Esas agudezas romas son de él.
- Esas chafalditas no van conmigo.
- No me gusta recordar esas cosas.
- Pero ni por esas cerró el pico.
- ¿qué tenemos con esas visitas?
- ¿Qué sabe usted de esas cosas?
- Pero, madre, no diga esas cosas.
- No nos ocupemos de esas miserias.
- Esas cosas vienen sin saber cómo.
- Como que estamos a merced de esas.
- Quita allá esas manos le gritaron.
- Ya podían venirme a mí con ésas.
- Esas cosas se arreglan de otro modo.
- Mira, esas bromas son impertinentes.
- Esas píldoras, ¿las ha hecho usted?
- ¿No me podrían abrir esas cortinas?
- Tristezas de usted, esas inquietudes.
- Una mirada de esas que dan bofetadas.
- Todo menos esas chacinas extremeñas.
- Déjate de esas cosas y deja al perro.
- Quítate de la cabeza esas andróminas.
- ¿Y por qué son esas risas estúpidas?
- ¿Y le dio usted al fin esas píldoras?
- El efecto de esas condenadas píldoras.
- ¿Qué sabe ella de esas tracamundanas?
- Esas son mis cuentas agregó doña Lupe.
- ¿Piensas que me voy a creer esas bolas?
- ¡Siempre por esas tierras de extranjis!
- Ya saben tapar bien esas señoras ricas.
- ¿Pero qué volteretas son esas que das?
- No andes diciéndole al niño esas cosas.
- En esas herrerías que repiquetean sonoras.
- Pero, francamente, no sirvo para esas cosas.
- Esas cosas, más vale dejarlas para de día.
- Y tú, Rosa, estabas a esas horas despierta.
- ¿Crees que esas brevas caen todos los días?
- ¿Pero esas mujeres no tienen alguna defensa?
- Porque el saber esas cosas no es para chicos.
- Esas obras en que sale aquello de ¡hijo mío!
- ¿Quién te ha metido en la cabeza esas ideas?
- Vamos a ver a esas señoras murmuró el vejete.
- Que mancháis a estas señoras con esas manazas.
- Dejad esas cosas dijo varias veces Julio Aracil.
- ¡Esas son las clases conservadoras! No, señor.
- Cuando estás malo es cuando me dices esas cosas.
- Es que me indignan esas necedades de las mujeres.
- O se traga usted esas infamias o le rompo el alma.
- ¿De dónde saca este chico esas cosas que cuenta?
- ¿Piensa usted que allá admiten esas distinciones?
- Vamos, vamos, arrópate bien y no digas esas cosas.
- Esas cosas no se le ocurren a nadie que tenga sesos.
- Pero una de esas venganzas que dejan eterna memoria.
- Ustedes, con esas conciencias cargadas de crímenes.
- ¿Y si lo sabe usted, para qué arma esas tragedias?
- Y yo daría mi vida por sacarla de esas aprensiones.
- A lo escandalosas que son esas señoronas de Madrid.
- Bueno, mira, no hagas caso de esas cosas, hijo mío.
- Si no te curas de esas tonterías, nunca serás nada.
- Esas cosas se dicen sin creer en ellas, por fatuidad.
- Y esas cosas vivas, que son malas, mueren con la luz.
- Con esas ideas, pronto volveríamos al estado salvaje.
- Pero tu razón, allá por esas nubes, se deja alucinar.
- Pues estaríamos lucidos con esas ideítas, sí señor.
- La venta era de esas mixtas entre campesina y marinera.
- Esas cosas las hace usted por lo muy mimadito que está.
- ¿Pues no ves que las señoronas esas te hacen la rueda?
- Esas tentaciones del Demonio, se lo he dicho cien veces.
- ¿A qué vienen esos odios y esas venganzas de melodrama?
- ¿Y esas mujeres son engañadas de verdad por sus novios?
- ¿Pero dónde ha visto ella a nadie hacer esas diabluras?
- Nosotros los hombres no sabemos una palabra de esas cosas.