Palabras

Ejemplos de oraciones con la palabra escapar

Lista de frases en las cuales se puede ver cómo se usa la palabra escapar en el contexto de una oración.

Término escapar: Frases

Si quieres ver ejemplos de uso de la palabra "escapar" aquí tienes una selección de 26 frases y oraciones donde se puede ver su aplicación en un texto.

En cada una de las frases aparece resaltada la palabra escapar para que la puedas detectar fácilmente.

Para evitar saturar nuestro sistema sólo se mostrarán un máximo de 100 frases por palabra.

  • Ya no podían escapar.
  • Se podía escapar bien.
  • Martín ha podido escapar.
  • Había que escapar por la ventana.
  • Pero allí no había modo de escapar.
  • Tenía la absoluta seguridad de poderse escapar.
  • Yo, que me pensé escapar, puse las manos también y dije.
  • Hay que estar preparados para escapar a la mejor ocasión.
  • El Magistral sonreía, dispuesto a escapar si querían asirle.
  • Al ver al Provisor escapar y embozarse con tanto garbo, pensó la criada.
  • Los curiosos, enardecidos por el tiroteo, seguían con mirada ansiosa al pájaro que lograba escapar.
  • Por fin, desliando el pañuelo y expresándose a tropezones, quiso escapar por la tangente en esta forma.
  • Pues como haya algo, no se me ha de escapar, porque estoy allí, como quien dice, en mi garita de vigilancia.
  • Dejaba escapar de su pecho exclamaciones de ira, juramentos de venganza y apóstrofes de despecho contra sí mismo.
  • Después exhaló un hondísimo suspiro, y llevándose la mano al pecho, dejó escapar con bronca voz estas palabras.
  • Si las peguetas iban por un lado al escapar del prado que cubrían tiñéndolo de negro, se encontraban con la descarga de Crespo.
  • ¡Viva la República!, lo que azoraba a los pobres municipales y les hacía mirar en derredor, buscando un hueco en el gentío por donde escapar.
  • Y hablaba de la muerte con la serenidad de una vejez tranquila y honrada, bromeando, riéndose y dejando escapar agudos chillidos por entre sus encías desdentadas.
  • Su Juanito, el paria de la casa, era el que valía algo, y ahora estaba allí, agitando su pecho para escapar del brazo de la muerte, cansado de sufrir desdenes y olvidos.
  • Otros abiertos e iluminados, dejaban escapar, como los de las de Pajares, el sonoro tecleo del piano, acompañado algunas veces por el rítmico chorrear de las macetas recién regadas.
  • Por las rendijas de las puertas parecía escapar la respiración entrecortada y brutal del sueño aplastante después de una noche de caricias de fiera y caprichos amorosos de borracho.
  • Frígilis no tuvo más remedio que obedecer, porque al saber Quintanar que el otro pensaba escapar, amenazó con seguirle al fin del mundo y llamarle cobarde en los periódicos, en la calle.
  • En la chimenea, de ancho humero, puestos en el hogar ante el montón de brasas, cuatro o seis diminutos pucheros borbollean con imperceptible rezongeo y dejan escapar ligeras nubecillas blancas.
  • Y el órgano como si entendiese lo que quería el corazón de la Regenta, dejaba escapar unos diablillos de notas alegres, revoltosas, que luego llenaban los ámbitos obscuros de la catedral, subían a la bóveda y pugnaban por salir a la calle, remontándose al cielo.
  • ¡Qué emociones debían de ser aquéllas! Y Bautista y Martín soñaban con el placer de atacar y de huir, de bailar en las fiestas de los pueblos y de robar en los Ayuntamientos, de acechar y de escapar por los senderos húmedos y dormir en una borda sobre una cama de hierba seca.
  • Mientras ella, a orillas del río Soto, a media legua de Vetusta en compañía de su Quintanar, dejaba a las truchas escapar muertas de risa, su imaginación, vuelta a los tiempos y a los parajes clásicos, se bañaba en el Cefiso, aspiraba los perfumes de las rosas del Tempé, volaba al Escamandro, subía al Taigeto y saltaba de isla en isla de Lesbos a las Cíclades, de Chipre a Sicilia.